Síguenos en redes sociales:

Veinte años como faro de la cultura vasca en Bilbao

El Kafe Antzokia de la villa cumple dos décadas siendo punto de encuentro para los euskaldunes de Bizkaia con una programación de más de 300 actividades anuales

Veinte años como faro de la cultura vasca en BilbaoJose Mari Martínez

Suena lo último de Belako durante un ensayo del grupo mungiarra que tiene lugar sobre las tablas en ese preciso instante, horas antes del concierto que ofrecerán por la noche; mientras, en la barra, una clienta, con la confianza de saber que la entenderán a pesar de encontrarse en el céntrico barrio de Abando, solicita “kafesne bi eta patata tortila pintxo bat, mesedez”. Es una mañana cualquiera en el Kafe Antzokia, la sala de conciertos bilbaina que el próximo martes cumple veinte años sin pegar ojo para entregarse a su labor de ser la referencia de la cultura vasca desde el corazón de la villa.

Con una reverberación que llega a toda Euskal Herria, el local ha conseguido traspasar los límites que implícitamente se imponen a una lengua considerada minoritaria para convertirse en el escaparate de toda su producción. A través de una programación puntera, que va más allá de la música, sus dos décadas de trayectoria avalan una fórmula que se ha reproducido en otras localidades vascas. Su principal objetivo, sin embargo, lejos de la obtención del lucro económico, se cimienta en el impulso al euskera al convertirse desde su inicio en un punto de confluencia para euskaldunes de toda índole. Mikel Urbeltz, responsable del Kafe Antzokia, repasa las claves de su éxito.

“En su filosofía hay dos bases. Por una parte, la cultura vasca en toda su producción -música, teatro, danza, bertsolaritza...- desde un punto de vista amplio y ecléctico. Por otra, el que sea un espacio abierto a otras culturas”, expone Urbeltz en relación a los pilares de la programación del Kafe Antzokia, inaugurado el 15 de diciembre de 1995 por iniciativa de la asociación cultural Zenbat Gara -cuyo nombre rinde tributo a la canción homónima de Benito Lertxundi-, que ha desarrollado diversas iniciativas para la promoción del euskera tales como la emisora Bilbo Hiria o la editorial Erroa, tras su creación al calor de Gabriel Aresti Euskaltegia.

Sin respetar cotas de porcentajes, la sala de conciertos intenta que toda propuesta musical euskaldun, tarde o temprano, pueda pasar por su escenario. Ruper Ordorika o Mikel Urdangarin son algunos de los numerosos artistas que han grabado sus directos en el Kafe Antzokia. ¿Y qué hay de la ventana abierta al resto del mundo? Celebridades como Manu Chao, Maceo Parker, Rachid Taha, Terry O’Neil, Sivan Perwer o Hebe de Bonafini se han dejado ver sobre las tablas del café-teatro bilbaino, muy bien considerada por artistas internacionales para sus giras europeas.

A lo largo del año, miles de personas cruzan las puertas del local con un aforo de casi 700 personas, ya sea para comer un menú o para acudir a una charla. “El paso de veinte años supone que haya padres que cuando eran jóvenes acudían aquí y que ahora vuelvan con sus hijos, o que haya gente que se ha conocido y se ha casado aquí”, cuenta el responsable del Kafe Antzokia, convencido del carácter referencial de la sala cuya pretensión es llegar a todo tipo de público. “Los extranjeros que vienen, por ejemplo, saben que es algo muy propio de Euskal Herria, es un sitio donde van a poder acceder a la cultura vasca”, añade sobre la sala en la que es habitual encontrar colas los sábados por la noche. “Es un local de moda en lo que se refiere a la parte de ocio nocturno. Cambia y muta constantemente dependiendo del tipo de actividades”, señala.

En lo que respecta al rendimiento, Urbeltz asegura que “la rentabilidad es social”, aunque haya que “pagar sueldos para que la gente viva”. Según el responsable del local, el Kafe An-tzokia y la asociación cultural tienen unos objetivos públicos con lo que pretenden llegar a la sociedad a través de la cultura y el euskera. “La economía está supeditada a ello. Toda la rentabilidad que pueda surgir es una reinversión que se hace a nuevos proyectos. Es una entidad privada con objetivos públicos”, subraya.

Amplia programación Los jueves, viernes y sábados hay garantía de concierto. “Nos parece importante traer a los grupos con éxito como Gatibu o Berri Txarrak, pero también es importante dejar sitio a los grupos nuevos”, explica Mikel Urbeltz respecto a la programación musical del Kafe Antzokia, donde bandas emergentes como Belako comenzaron en buena medida su trayectoria. En ese sentido, cabe destacar el formato Kutxabeltza, que tiene como objetivo permitir que grupos que comienzan su andadura o bandas extranjeras que no son muy conocidas puedan tocar en el Kafe Antzokia. Prácticamente cada día hay algo programado en la sala donde se realizan más de 300 actividades anuales. “En meses como noviembre y diciembre, los más fuertes, hay días en los que se pueden concentrar dos o tres actividades”, indica Urbeltz, mientras destaca los eventos organizados para los alumnos del Gabriel Aresti Euskaltegia así como diversas actividades que se realizan en torno al cancionero vasco, como Lagun Artean Kantari, o para el público infantil, Kurkuluxetan Umegunea.

El ambiente jatorra que se crea los mediodías es otro punto a destacar. “Se dan menús todos los días, con un menú especial para los sábados”, especifica Urbeltz sobre el comedor con capacidad para 150 comensales al que acuden muchos clientes no solo de Bilbao, sino de Bizkaia. “Congresos, reuniones de empresa, presentaciones, entrega de premios, eventos institucionales, bodas... Existe la posibilidad y suele funcionar bien”, concreta sobre otro tipo de servicios que se ofrecen.

De cara al veinte aniversario que lleva celebrándose todo el año, el Kafe Antzokia ha preparado diversos conciertos que se concentran este mes de diciembre. Además de Belako y Zea Mays que ya han subido al escenario en el marco de la conmemoración, Benito Lertxundi dará el do de pecho el martes, día exacto de la efeméride, mientras que Ruper Ordorika y Mikel Urdangarin actuarán los días 19 y 26, respectivamente. Anje Duhalde y Jon Sarasua son otros de los nombres que suenan en la programación del mes.

¿Y cómo conciben los próximos veinte años? “Manteniendo los principios en los que se basa el Kafe An-tzokia”, declara Urbeltz, quien ve necesario, a su vez, adaptarse a los cambios de la sociedad. “Dentro de veinte años habrá que ver el pálpito de Bilbao y Euskal Herria. Habrá cosas nuevas que mostrar al público y siempre existirá la necesidad de este espacio para que los vascoparlantes hagan comunidad”, añade al tiempo que muestra su deseo de superación. “Llegamos a donde llegamos pero no somos autocomplacientes. La idea va más allá, desde el punto de vista de la cultura vasca y del euskera hay un mundo por hacer”, finaliza Urbeltz.