Sopuerta - Mientras los siete menores cuyas familias piden la implantación de una línea pública de Primaria en Sopuerta cumplían con la que ha sido su rutina desde el 22 de septiembre, acudiendo a clase en la escuela de Infantil de La Baluga, la AMPA Gure Umeak daba por rotas sus conversaciones con el Gobierno vasco para encarrilar el conflicto al no compartir el contenido de la propuesta recibida por el departamento de Educación, que según explicaron, no recogía puntos a su juicio fundamentales para reconducir la situación. Según trasladó el colectivo al departamento de Educación en una carta tras la última reunión mantenida el lunes, sus miembros sostienen que abrir un aula desplazada del colegio Mimetiz de Zalla en Sopuerta como se habría barajado durante las conversaciones incumple la ley, “puesto que ese centro dispone actualmente de veinte plazas vacantes para alumnos de primer curso de Primaria”. Asimismo, reclaman que se tenga en cuenta su opinión “y la de cualquier otra AMPA de Infantil de La Baluga” a la hora de dar forma al futuro plan educativo de Sopuerta en los próximos meses.
Gure Umeak había solicitado que esta hoja de ruta que debiera estar lista para enero de 2015 no suponga una pérdida de recursos y se ajuste a la demanda real en el municipio, que Educación se comprometiera a no conceder privilegios a los siete niños que han comenzado el curso sin escolarizar “frente a los 25 que han cumplido las normas y están matriculados en el centro concertado San Viator”, que el obispado de Bilbao fijara una fecha límite para consentir la ocupación de las instalaciones de La Baluga y que el acondicionamiento de un local municipal para habilitar un aula desplazada del colegio Mimetiz de Zalla para alojar a los pequeños que se habría sondeado en el transcurso de las negociaciones no acarreara un gasto extraordinario a los contribuyentes y el lugar elegido no ocasionara perjuicios a los vecinos.
Preguntado sobre posibles ubicaciones de esta aula, el alcalde de Sopuerta, Josean Llaguno, se limitó a mostrarse “a disposición del departamento de Educación del Gobierno vasco” y confió en que las partes implicadas alcancen un acuerdo. “El Ayuntamiento no ha negociado, solo ha acompañado a las familias que solicitaron colaboración”, añadió el regidor, al que la AMPA Gure Umeak denunció el lunes por acompañar a los siete menores y las profesoras que les dan clase de Primaria al interior de la escuela de La Baluga sin el consentimiento del Gobierno vasco. El Consistorio y los padres de los niños reivindican lo que defienden como derecho a utilizar un edificio municipal con espacio disponible para impartir Primaria pública a pesar de que las escrituras de donación del terreno por parte del Obispado al Ayuntamiento para construir el inmueble especifican que la oferta educativa debe restringirse a Infantil. En caso contrario, el caso podría revertir a la diócesis.
Las familias de los siete niños matriculados en una clase inexistente como medida de presión al Gobierno vasco creen que el final de la polémica que la localidad arrastra desde hace más de dos años está cercano y apuntan a que se cumplirá su objetivo de impartir Primaria pública en Sopuerta. - E. Castresana