mungia. "Es una actuación urgente y necesaria". Con estas palabras, los 120 propietarios constituidos desde 2004 en Junta de Compensación defienden las obras de urbanización que el Ayuntamiento de Mungia aprobó para el barrio de Larrabizker. Un grupo de vecinos decidió llevar el proyecto de mejora ante la Justicia. Ellos prefieren la vía del diálogo y reconocen que se comprometieron ante un notario o ante el propio Consistorio a financiar la parte que les correspondiera de las citadas obras.

La polémica saltó hace dos semanas cuando varios vecinos, unidos en agrupación, recurrieron al Contencioso Administrativo para frenar el pago de 1,2 millones de euros que les pide el Ayuntamiento para proceder a la mejora del barrio. La alcaldesa, Izaskun Uriagereka, dijo entonces en DEIA que el Consistorio siempre había estado abierto al diálogo y conminó a este colectivo a que se sentara en una mesa para llegar a acuerdos. No obstante, el cobro de una parte de las mejoras del barrio ya estaba pactado con anterioridad. Y es que la zona de actuación se divide en dos partes: una de suelo urbanizable, formada por parcelas libres propiedad de la Junta Compensatoria, quien debe afrontar la mayor parte del pago; y el sector urbano no consolidado, un grupo de vecinos que ya disfrutan de sus viviendas. Para urbanizar sus terrenos, el Ayuntamiento les pide una parte proporcional del montante de los trabajos.

Junta de Compensación En este sentido, la citada Junta afirma que es "urgente y necesario" urbanizar el barrio y que, además, "la Ley de Suelo obliga". Los 120 propietarios de las fincas libres que componen dicha junta añaden que quieren huir de toda polémica con los otros vecinos.

Portavoces de la Junta de Compensación han explicado que "los urbanizables tienen derecho a construir y lo quieren hacer sin trampear la ley". De hecho, hay "cuarenta propietarios en espera" de que se inicie la urbanización para poder construir sus casas. Además, aseguran que es "obligado" urbanizar, ya que, según ellos, hay partes en "estado lamentable, con aguas fecales por los viales existentes" o "tramos de carretera peligrosos", incluso falta de iluminación, servicios, etc...

Por otra parte, la Junta y el Ayuntamiento de Mungia coinciden en que la gran mayoría de los vecinos firmó en su momento un compromiso bien ante notario o bien ante el Ayuntamiento que les obligaba a costear los gastos que trajera consigo una futura urbanización de la zona. Además, recuerdan que la modificación puntual que los propios propietarios del suelo no consolidado solicitaron es la causa de que la urbanización les acarree ahora estos costes: "Algunos vecinos presentaron alegaciones para que su suelo -el no consolidado- tuviera el mismo nivel de edificabilidad que el urbanizable y pudieran así construir en igualdad de condiciones, pero eso significa que deben pagar en consecuencia".

consistorio Con todo, los propietarios de la Junta valoran muy positivamente "el esfuerzo y la implicación personal" de la alcaldesa, Izaskun Uriagereka, en todo este proceso, ya que este proyecto era un trabajo "pendiente desde años atrás" y ella "ha trabajado intensamente por Larrabizker".

Uriagereka, por su parte, se ha reunido esta semana con el abogado de la asociación de vecinos que ha presentado recientemente una demanda contra el Consistorio y reitera su voluntad de "tener en cuenta tantas alegaciones como sea posible", aunque sostiene que la intención del equipo de gobierno es seguir adelante con el plan. "En este momento se está revisando el proyecto técnico para ver si es posible rebajar algo del montante total" y "se están valorando otras vías" para ayudar a rebajar las cargas de estos vecinos, según explicó, sin olvidar el trabajo que se ha realizado durante años con la Junta de Compensación que posibilitará en gran medida que la urbanización llegue a buen término.