Forua. Dos años y medio después de haber emprendido las obras, Forua ha cerrado la última etapa de la reconversión de la ermita de San Bernardo de Baldatika en centro sociocultural. La reforma del interior del inmueble, que sin perder su función religiosa servirá próximamente como punto de reunión de los vecinos del barrio, culmina un proyecto ejecutado en dos fases. El coste, financiado en gran parte mediante ayudas de instituciones supramunicipales, ha ascendido a poco más de 320.000 euros.
Los usos del edificio, renovado bajo la premisa de la versatilidad, se determinarán "en función de las necesidades", explicaron fuentes municipales. No en vano, la ermita -que no dejará de albergar celebraciones religiosas- dispone de tres áreas diferenciadas, entre las que se encuentra "una zona diáfana a doble altura, utilizada como sala multiusos, en la cual se podrán llevar a cabo actividades de cultura y ocio". Así, San Bernardo podría albergar zonas de biblioteca, sala de conferencias, de exposiciones o de conciertos.
El exterior también ha sido remozado. Tanto es así que el acceso "se realiza desde un espacio cubierto mediante cristaleras", mientras que se ha ubicado un punto de referencia de los itinerarios peatonales del Plan de Acción Local, un proyecto recientemente activado.
Los principales beneficiados de la reforma del templo serán los vecinos del barrio de Baldatika. Su capacidad ascenderá a 54 personas. "Las mejoras han consistido en la consolidación de las estructuras, la remodelación externa, la adecuación de instalaciones eléctricas, sistemas de calefacción e informáticos, y equipamiento del espacio, entre otras". Cabe resaltar, asimismo, que en la rehabilitación del inmueble "se han seguido criterios de bioconstrucción, mediante el empleo de materiales naturales, reutilizables y reciclables".
Tras invertir 193.000 euros en su primera fase -llevada a cabo en el exterior del templo- a través de ayudas supramunicipales, para la segunda acometida el Consistorio ha contado con subvenciones del Gobierno vasco -del programa Erein- y la Diputación, de 72.000 y 69.000 euros, respectivamente.