Bilbao. Los jabalíes, en los últimos tiempos, están superpoblando los montes de Bizkaia. Mikel Torné ha sido testigo de ello. Este cazador, que lleva cazando "desde pequeño", ha observado la masificación y el Torné augura que la población de jabalíes seguirá creciendo en el futuro.
Usted es un cazador experimentado. ¿Se ha notado este aumento de la población de jabalíes en Bizkaia?
Practico la caza habitualmente dos o tres veces a la semana. En la menor llevo desde crío acompañando a mi padre, y practico la caza mayor desde hace 17 años. El abandono del medio rural, sobre todo en los montes que cada vez están mas cerrados de matorral al no haber ganado que circule por ellos, hace que el jabalí encuentre un hábitat inmejorable a la hora de esconderse y que la especie se incremente en número. El aumento es notable.
Por su experiencia ¿en qué zonas del territorio diría que suelen aparecen con mayor frecuencia?
Yo conozco la zona de Gorbea y aledaños, y los cazadores de Orozko contaban que antes, hace 45 años, era anecdótico ver jabalíes cerca de los barrios periféricos del pueblo. Los pocos que había estaban en las entrañas de lo que hoy es el parque natural del Gorbea en las zonas vizcainas y alavesas.
¿Han cambiado en algo los jabalíes desde entonces?
El comportamiento de los jabalíes era diferente y, a la mínima voz, huían de su encame; al contrario que hoy en día, que están mas habituados al ser humano y a convivir con él en los montes.
Bizkaia es una zona muy apacible para el jabalí en invierno.
El jabalí es un animal superdotado para aguantar fríos extremos, por lo que el clima no le lleva más que, a veces, a hacer movimientos menores. Aquí, el clima es muy llevadero y lo único que le hace moverse en micro migraciones es la comida, que viene dada por el clima. Las bellotas, raíces y plantas que puedan comer serán su base para moverse o no.
¿Cómo se organiza una batida?
Las batidas están reguladas en fechas, lugares concretos a efectuarlas y número de cazadores. Hace falta un mínimo de nueve cazadores por cuadrilla para poder llevarla a cabo. Lo habitual es que ronde la veintena o algunos más. En Euskadi y toda la cornisa cantábrica, se caza a traílla, con resultados mínimos en capturas, pero muy satisfactorios por la forma de cazar. Lo hacemos de diferente manera a esas batidas del sur, en las cuales se sueltan doscientos perros y menean todo bicho viviente, y que son meramente comerciales. Allí se abaten 150 animales y aquí puedes coger un buen día cuatro o cinco, algunas veces mas, pero casi siempre menos, y muchos días no coges nada.
¿Usted ha participado o va a participar en alguna en esta campaña?
Este año, todavía no he sacado tiempo para acudir a alguna batida, espero poder dedicarle algunas jornadas en lo que queda, dado que la temporada es muy larga. De momento, la caza menor me ocupa gran parte de mi tiempo de ocio. Todavía habrá que esperar un poco para acudir a alguna de ellas.
¿Qué dificultades presenta este animal a la hora de ser cazado?
El jabalí es un animal inteligente, con unos sentidos muy desarrollados de olfato y oído. Estos sentidos los exprime al máximo a la hora de una batida, ya que, generalmente, conoce, por experiencia, los latidos de los perros en batallas anteriores. Jugándose la vida calculará muchos factores a la hora de escapar. Cuanto mayor y más viejo es el animal, más tretas tiene aprendidas. Por eso, los viejos machos llegan a viejos, por aplicar esas experiencias que la primera vez y las venideras les salieron bien.
Así que no son nada sencillos de cazar.
Cuando quiere, el jabalí es rapidísimo y un animal corriendo entre helechos cuesta abajo es dificilísimo acertarle con un proyectil, ya que se les caza con bala. Por eso, no todos los que se levantan del encame se abaten aunque se les dispare. No existe cazador que no haya fallado un jabalí muy cerca.
La labor de los cazadores en este caso es fundamental para salvaguardar el ecosistema de Bizkaia.
Si no fuera por los cazadores, esta especie daría muchos quebraderos de cabeza por accidentes y enfermedades. De hecho, cada ejemplar abatido tiene que llevarse al veterinario para ser analizado antes de su consumo y descartar la triquinosis., Si aparece un ejemplar con ella debe avisarse a la Diputación y llevarlo a incinerar.
¿Cómo cree que seguirá la evolución de la especie?
La especie irá en aumento y, aunque los cazadores no estemos bien vistos desde algún sector, también es cierto que, sin nosotros, esta especie daría muchísimo que hablar.