La enésima avería en el metro dispara las quejas y reclamaciones de usuarios
Un problema en el sistema de señalización provoca retrasos de hasta 45 minutos
Bilbao. "¿Una huelga u otra avería más?". Esta fue la pregunta más repetida entre los cientos de usuarios que ayer sobre las tres de la tarde se quedaron atrapados en varios vagones sin saber los motivos. "He estado parado veinte minutos entre Cruces y San Inazio. La gente sudaba tinta china. Estábamos como sardinas en lata y nadie nos decía nada de lo que sucedía", relataba Ángel, de Santurtzi. El martes el metro también sufrió retrasos por otra avería y el miércoles vivió una huelga general de su plantilla. "Menos mal que el día de la huelga no ocurrió nada", comentaba otro joven estudiante.
En esta ocasión, el motivo de la avería fue un fallo en el sistema de señales en Deusto y Moyua que ralentizó la conducción de los trenes y obligó a parar bruscamente algunas unidades -incluso hasta en dos y tres ocasiones-.
Esta incidencia provocó aglomeraciones de usuarios en los andenes y retrasos de hasta 45 minutos por trayecto, lo que generó la indignación de los viajeros que llegaron incluso a increpar a los conductores del metro. "Es que la paciencia tiene un límite. Paga el que menos culpa tiene. ¡Que dimita la dirección de una vez! Esto no funciona y nos tienen encerrados como a rehenes", decía María de Barakaldo. "No hay semana que no tengamos averías", apuntó la mujer indignada.
En los 40 minutos dentro del vagón los comentarios ocuparon gran parte del tiempo muerto que los viajeros permanecieron parados: "Llego tarde a recoger a los niños; tengo un examen en la escuela un examen de inglés y ya no llego; voy a avisar a los del curro que estoy atascado en el metro....
El ambiente se fue calentando y no solo por el calor que hacía en el interior de los trenes. "Desde Astrabudua he tardado 45 minutos cuando el recorrido se hace en 15", relata Jon.
La gente perdió los nervios y hubo quien se acercó hasta donde estaba el conductor para increparle. "Ya estamos hartos. Se acabó. Tuvimos que desalojar un tren y cambiarnos a otro. Nadie nos dijo nada. Se abrieron las puertas y la gente empezó a salir", decía otro de los usuarios.
NORMALIDAD DEL SERVICIO El equipo técnico de Metro Bilbao reparó a las cuatro menos cuarto de la tarde la avería ocurrida 45 minutos antes. Aunque los técnicos consiguieron solucionar el problema que se había producido en el sistema de señalización entre las estaciones de Moyua y Deusto, la normalidad no se retomó hasta pasadas las cinco de la tarde. "He estado en Moyua y me han dicho que no había pasado un tren desde hacía media hora", apunta Julen. "He tenido que entrar casi empujando para poder meterme en el vagón", afirma. Una vez reparada la avería, la circulación fue progresivamente normalizándose. A través de una nota el suburbano explicó que el fallo implicó que la conducción pasase de ser automática a modo manual, lo que obligó ralentizar la circulación de los trenes. La mayoría de los usuarios llegaron como sardinas en lata, mucho peor de lo que el miércoles viajaron los clientes que utilizaron el ferrocarril metropolitano para llegar a la feria de Santo Tomás. "Es increíble. Parece que lo hacen a propósito. Esto es un cachondeo. Siempre igual", aseguraba otro de los usuarios que se puso en la cola de la estación de San Mamés para poner su reclamación. "Esto no puede seguir así. Es una vergüenza. No servirá para nada, pero por lo menos que se enteren que estamos hasta los mismo", puntualizaba el hombre.