Abanto-Zierbena
CON motivo del 116 aniversario del nacimiento de Dolores Ibarruri, Pasionaria, el 9 de diciembre de 1895, el área de Acción Social e Igualdad del Ayuntamiento de Abanto-Zierbena en colaboración con el Museo de la Minería del País Vasco ha organizado una jornada, bajo el nombre de Senderos de una vida, donde se podrán conocer los parajes que marcaron la vida de este personaje tan importante en la lucha obrera del siglo XX.
Abanto-Zierbena, Muskiz y La Arboleda serán los destinos que recorrerán el próximo día 17 los afortunados que consigan antes del jueves 15 una de las 20 plazas ofertadas para seguir las huellas de esta nieta e hija de mineros que fue diputada con la II República y acabó sentada en el Congreso de los Diputados en los inicios de la transición política del estado español.
La jornada comenzará a las 11.00 horas en el Museo de la Minería donde cuentan con una sala donde se muestra una sucinta parte de su biografía y su legado en favor de la clase obrera que le ha valido a esta mujer -que se definía a su misma como "una minera de pura cepa"-, numerosos reconocimientos en vida y tras su fallecimiento el día 12 de noviembre de 1989.
Peñucas Como curiosidad, los visitantes podrán ver la maqueta del antiguo Gallarta, que desapareció en 1958 para dar paso a la explotación de la mina Bodovalle, donde aparece rotulada con el número 3 la casa de Peñucas, donde nació Dolores y que fue "una de las primeras zonas en ser destruidas en favor de la mina Concha II", explica Alazne Zenakorta, guía del museo gallartino.
En el museo se conserva una de las pocas fotos conocidas del que fuera su marido durante 17 años, Julián Ruiz, con el que se trasladó a vivir a Muskiz tras contraer matrimonio por la iglesia. "Dolores resultó ser una mujer alta, con unos rasgos faciales muy marcados y un carácter fuerte muy inusual en una mujer de su época. Tanto era así que su madre llego a llevarla a Deusto para que la exorcizaran. Mujer de fuertes convicciones religiosas a punto estuvo de ingresar en un convento y convenció al ateo que sería su marido, Julián Ruiz, de casarse por la iglesia e incluso bautizar a la primera de sus hijas", explica Zenakorta.
La Arboleda La visita, que se realiza en autobús, finalizará a las 14.00 horas en La Arboleda, ya que este enclave de Trapagaran aparte de ser un buen ejemplo todavía vivo de una población minera, fue el lugar donde Dolores estuvo trabajando en un bar antes de casarse.
"Contrariamente a lo que se pueda pensar, el barrio de La Arboleda nunca fue una zona pobre, descuidada. Desde su construcción contó con alcantarillado (algo raro para la época); casas de piedra en la que vivían tanto el capataz, los ingenieros y familias que tenían las casas bien alquiladas por plantas o por habitaciones; cuartos de baño en las viviendas; aceras y hasta un cine" recuerda Zenakorta quien sin embargo destaca que "aunque las condiciones de vida no eran tan malas como en otros lugares aquí también se daba el hacinamiento en las viviendas y una falta importante de medidas higiénicas".