Bilbao. La dirección de Metro Bilbao permanece a la espera de achicar los cerca de tres metros de agua que anegan la estación de metro de Santurtzi para determinar la gravedad de los daños causados por la tromba de agua y si ésta ha podido afectar a la estructura de la estación. Las bombas de extracción funcionaron a pleno rendimiento durante el fin de semana y durante toda la jornada de ayer con la esperanza de que hoy el túnel pudiera estar "seco", según pronosticó Iñaki Prego, consejero delegado de Metro Bilbao. Unas expectativas difíciles de conseguir teniendo en cuenta que, según indicaron los técnicos de Metro, al mediodía de ayer, el nivel del agua continuaba aumentado hasta alcanzar su cota máxima. Según ha podido saber este periódico, si el nivel del agua hubiera subido un metro más, la avería habría sido "mucho más grave". "Los sistemas del suburbano se habrían visto afectados y la reparación habría durado meses", puntualizaron las fuentes.
La alarma continúa entre los responsables de Metro Bilbao que trabajan a destajo para conseguir que hoy el agua abandone las galerías del suburbano. Para ello, varias bombas de agua trabajan sin descanso. Durante la tarde de ayer se esperaba la llegada de una bomba de achique especial, "más potente", traída expresamente desde Madrid, que permitirá el desalojo del agua que anega la estación. La instalación de esta grúa provocó ayer cortes de circulación en la calle Viñas de Santurtzi, donde se encuentra la estación. La intención era conseguir que la cota de agua descendiera hasta el metro de altura. Entonces, los técnicos de Metro podrían restablecer la electricidad y activar así las bombas que todas las estaciones poseen y que extraen en torno a 500.000 litros a la hora. "Entró una cantidad de agua imprevista en las galerías que estas bombas no pudieron evacuar", reconoció César Gimeno, vicepresidente ejecutivo de Euskal Trenbide Sarea (ETS), sociedad encargada de la construcción de la Línea 2 del metro. Y es que, según especificó, "entraron en la estación casi 500 litros por segundo".
Por ello, para evitar situaciones similares, ETS procederá a la construcción, a 300 metros de la estación de Santurtzi, de un muro de contención que desviará el agua en futuras trombas. "El muro estará construido mañana -por hoy-. Taponará la entrada de agua a la estación. Además, procederemos a buscar otras soluciones técnicas para evitar que vuelva a suceder", matizó Gimeno.
Igualmente, una vez se haya extraído el agua, los técnicos de metro llevarán a cabo un estudio para determinar los daños sufridos en la estructura y proceder a su arreglo. Se replanteará el sistema de canalización de los túneles para evitar que en un futuro vuelva a suceder un hecho similar.
El vicepresidente de ETS explicó además que la inundación de la estación de Santurtzi estuvo ocasionada por una filtración de agua en un túnel de las obras de construcción de la estación de Kabiezes. Dichas obras atraviesan el macizo calizo del monte Serantes, cruzando una falla a la altura del arroyo del Buyón, por donde entró el agua hacia la estación de Santurtzi debido a la inclinación del terreno.
Trabajo codo con codo El trabajo coordinado y conjunto entre las autoridades del suburbano y el Ayuntamiento de Santurtzi ha permitido agilizar los trámites para tratar de solventar la situación y que los ciudadanos recuperen la normalidad lo antes posible. "Como Ayuntamiento, nos sentimos plenamente comprometidos para colaborar con las instituciones competentes con el objetivo de recuperar el servicio lo antes posible", manifestó Ricardo Ituarte, alcalde de la localidad marinera.
Así, desde el sábado, el Consistorio puso a disposición de los responsables de Metro Bilbao diversos recursos municipales, tanto humanos como materiales, que fueron utilizados para paliar los efectos de la inundación. "Es momento de arrimar el hombro", señaló Ituarte, quien afirmó estar "preocupado" por la repercusión que la suspensión del servicio habitual de metro está ocasionando "en la vida de muchos santurtziarras". "Por eso, lo que toca ahora es trabajar codo con codo", destacó.
Desde que el pasado sábado el servicio de metro quedara suprimido, se estableció un servicio por carretera por medio de autobuses lanzadera que cubren el trayecto entre Santurtzi y Portugalete con una frecuencia de cinco minutos. "Este servicio se mantendrá como mínimo hasta el viernes", recalcó Prego. Esta lanzadera trasladó a cerca de 3.000 pasajeros durante el fin de semana cuando el intervalo de cinco minutos entre un autobús y el siguiente se respetó. Sin embargo, a primera hora de ayer se registraron colas de más de 300 metros y la espera entre una lanzadera y otra rondaba los 20 minutos, con la consiguiente afección para los usuarios. Fuentes de Metro Bilbao aseguraron no tener constancia de estos retrasos y los achacaron a "posibles complicaciones del tráfico", algo sobre lo que no tienen "potestad".
Avería en Bagatza Asimismo, mientras los usuarios de la estación de Santurtzi sufrían las consecuencias de la inundación, una unidad del suburbano se averió en la estación de Bagatza provocando importantes retrasos en este servicio de transporte. El convoy sufrió un bloqueo en sus ruedas, por lo que Metro Bilbao activó un nuevo protocolo de actuación ante estas averías para evitar, en la medida de lo posible, retrasos en el servicio. El nuevo protocolo establece que cuando una unidad sufra un fallo, el convoy más cercano tiene el deber de evacuar a sus pasajeros para ir a auxiliarle y, en caso de ser preciso, remolcar al tren estropeado. en esta ocasión, fue la unidad que se encontraba en Urbinaga la que fue desalojada, mientras sus pasajeros fueron recogidos por otro convoy.
Finalmente, no fue necesario que el tren de Urbinaga remolcara al de Bagatza, ya que "traccionó por sus propios medios", remarcaron fuentes de Metro Bilbao.