Galdakao. El Ayuntamiento de Galdakao reiteró ayer la solicitud al Gobierno vasco para que articule las medidas necesarias que ayuden a eliminar el actual punto negro en la conocida como curva de Ibaizabal. Y es que el último accidente de tráfico del pasado martes, en el que una persona resultó herida, ha vuelto a hacer saltar las alarmas entre los vecinos y en el propio Consistorio.

Los datos son rotundos. La vía, que soporta un tráfico diario superior a los 35.000 vehículos -de ellos 3.500 pesados-, ha registrado una media de un accidente de tráfico al mes en los últimos cinco años. En lo que va de año se han registrado tres colisiones en este punto, dos de ellas con heridos.

"El Ayuntamiento de Galdakao tiene escaso margen de maniobra en este tema porque la competencia de la regulación de tráfico y seguridad vial es del Gobierno vasco y la titularidad de la carretera corresponde a la Diputación. Ambas deben tomar cartas en el asunto para atajar este asunto antes de que se produzca un siniestro mortal", subrayó el alcalde, Ibon Uribe.

Pero la petición no es nueva. Ya en 2007, la Corporación solicitó a las dos instituciones que se adoptaran medidas para reducir el alto índice de siniestralidad registrado en este punto. Pero solo el ente foral se hizo eco de esta necesidad. Para ello, sincronizó los semáforos de tal manera que si un conductor excede de la velocidad permitida en la zona -50 km/hora- se encuentre en rojo el próximo indicativo.

Por su parte, el Ejecutivo gasteiztarra dio su negativa a la propuesta de la Administración galdakaotarra, que proponía correr con los gastos de instalación de un radar fijo, mientras que el Departamento de Interior asumiría la tramitación de las multas, ya que el Ayuntamiento no tiene competencias para ello. Pero Lakua se limitó a considerar que la curva del Ibaizabal "no cumple los requisitos necesarios para disponer de un radar" porque no se han registrado fallecimientos en el mencionado punto.

"Este Ayuntamiento lleva desde el 20 de septiembre de 2007 exigiendo a Lakua la colocación de un radar fijo en base a las estadísticas aportadas como medida preventiva para rebajar esa siniestralidad. El Gobierno Vasco nos lo ha negado", denunció Uribe, quien considera que "esta sería la medida más aconsejable, ya que contamos con un semáforo en ese punto y la colocación de un badén tampoco ayudaría mucho al propio tránsito de vehículos".

"Los vecinos y vecinas de la zona, y nosotros con ellos, están muy preocupados por una situación que mientras se dilata en el tiempo sigue engordando la estadística de accidentes", concluyó el edil jeltzale.