Santurtzi

Como si de una delicada matriuska que esconde en su interior insospechados regalos, la nueva casa de cultura de Santurtzi -Casa Torre Jauregia- se abrió ayer de par en par para mostrar su contenido a los cientos de vecinos que se acercaron a la primera jornada de puertas abiertas de esta rehabilitada infraestructura que supone un hito en la transformación cultural de la localidad marinera.

A las puertas de la insigne edificación, fechada en 1760 -como reza la inscripción del dintel del palacete-, una corte de sirvientes del antiguo marquesado recibieron a los cerca de 600 vecinos que en esta primera jornada -hoy habrá también visitas- deseaban contemplar la transformación registrada en esta mansión que forma parte del patrimonio histórico de la localidad.

La visita al edificio, cuya superficie total útil es de 1.362 metros cuadrados, se iniciaba en la planta baja, que en sus 436 m2 acoge la sala de exposiciones donde se presenta una amplia colección de cuadros del reconocido pintor y escultor santurtziarra Ricardo Iñurria Arzubide, autor de la escultura de la Virgen de El Carmen que preside el puerto pesquero de la localidad.

El ascenso a la primera planta procuró uno de las grandes sorpresas de esta nueva sede del área de Cultura y Euskera y del Serantes Kultur Aretoa: los murales elaborados por el artista guipuzcoano Víctor Goikoetxea. Ellos resumen, en las paredes de la caja de la escalera, el pasado de la localidad y su profunda vinculación la mar, la agricultura y la minería, en un conjunto que dejó boquiabierto a los espectadores por su fuerza plástica.

En la planta primera, de 436 m2, los visitantes pudieron contemplar los amplios salones modulables que acogerán todo tipo de actividades asociativas, como la reunión que el C.D. Santurtzi de fútbol celebrará el día 21 para elegir la comisión que deberá supervisar las elecciones de la nueva junta directiva del club.

La segunda planta alberga las dependencias municipales de Cultura y del SKA, mientras que en la bajo cubierta se ubica un espacio de interpretación histórica del municipio a través de paneles y material audiovisual que recorre diferentes procesos históricos que van de los primeros tiempos históricos y la Alta Edad Media hasta el siglo XX. Culmina la visita el ascenso al mirador del palacio que ofrece una vista muy poco conocida del centro de Santurtzi.