Bilbao. Campeón de matemáticas de Euskadi. ¡Casi nada!
Estoy muy contento. Siempre me han gustado las matemáticas y, de hecho, ya quedé segundo cuando cursaba tercero de la ESO. No perdía nada y tenía opciones de participar.
¿En qué consistieron las pruebas?
Tres problemas que tienes que solucionar en tres horas y media por la mañana, y otras tantas por la tarde.
¡Siete horas!
Sí, es bastante duro. Son preguntas de pensar; a priori parecen imposibles, pero es cuestión de desarrollarlas con tiempo.
¿Por ejemplo?
Cuáles son las soluciones de la ecuación a2=2b2+3c2. Tienes que descubrir todas las soluciones y por qué, y demostrar que solo son esas. Aunque te puede salir a la primera, puedes necesitar una hora para descubrirlo. Es muy importante revisar; yo cometí un error operativo tonto y lo vi al hacerlo. Si no lo hubiera hecho, quizá no habría ganado. Y la autoestima; si por la tarde llegas ya pensando que no vas bien... En la cuarta pregunta solo quedábamos 10 de los 51 que nos habíamos presentado. Si te rindes fácil, es imposible.
¿Se preparó de forma especial?
Sí, bastante. He estado yendo a un taller de mates que organizan en Bilbao y he hecho algunos problemas por mi cuenta. Es recomendable hacer una especie de entrenamiento, porque te sube la autoestima; ves que puedes resolver esos problemas. Siempre adquieres conocimientos nuevos, pero lo más importante es coger esa confianza.
¿Siempre le han gustado las matemáticas?
Sí. Y se me dan bien. De hecho, es la única asignatura en la que siempre he sacado un 10. Solo en dos ocasiones estuve a punto de no sacarlo. Para que te gusten se te tienen que dar bien, si no...
¿Qué tienen las "mates"?
Te hacen pensar, ir hacia un objetivo. Cuando le dedicas mucho tiempo a algo, sientes la satisfacción de resolverlo. Es casi como el atletismo; el que es bueno, quiere aprovechar su talento y demostrar al máximo sus capacidades. Lo más divertido es que son como un reto que tienes que resolver.
Con la fama de tostón que tienen...
Pero es como el arte o la poesía; te pueden parecer muy pesadas, y también son complicadas. En mi caso, de poesía puedo escribir algo y en arte no tengo ni idea; y por eso no creo que sean áridas. Las matemáticas tienen cosas que son increíbles; por ejemplo, entender la demostración de que los números primos son infinitos. Las matemáticas por las matemáticas se pueden considerar casi un arte; además, tienen su utilidad práctica. Se utilizan mucho en física, por ejemplo.
¿Le dedica muchas horas?
Con la Olimpiada calculo que le dedicaré, descontando lo de clase, 3 o 4 horas semanales, nada bestia. Quizá ahora le dedique algo más por la fase nacional... Y, sobre todo, porque en mate ya he terminado el temario y me han dejado las clases para prepararlo.
¡Pero si estamos en febrero!
Solo me falta una cosa que se da en mayo, así que... Puedo esperar.
¿No se le ha atravesado ninguna fórmula?
Me pasa con los problemas de geometría, que hace falta más visión espacial. Le tengo que dedicar más tiempo, tardo más en comprenderlos. ¡Y entró en la Olimpiada! Esa pregunta la dejé casi en blanco, fue la que menos rellené; sabía que no podía hacerla. Después, me piqué y entendí cómo era.
La fase estatal es en marzo, en Iruñea, con otros 120 participantes.
Intentaré ir a por la medalla de bronce. Y el próximo año quiero probar las olimpiadas de física y química.
Casi no le pregunto qué quiere estudiar...
No se crea; he descartado Ciencias Exactas. Estoy entre Telecomunicaciones o Física. Vivir de las matemáticas es un poco complicado...