Ondarroa. Con la reciente aprobación por parte del Gobierno vasco de declarar la parte antigua de la villa como área de rehabilitación integrada, los vecinos de esas calles y el Ayuntamiento de Ondarroa podrán acogerse de ahora en adelante a las medidas financieras y a las ayudas económicas que otorgan las distintas administraciones que destinen recursos a la rehabilitación del patrimonio urbanizado y edificado.

La zona beneficiada, en la que residen aproximadamente 1.500 personas, es la misma que recoge el plan especial de rehabilitación integrada, Peri, aprobado por la Gestora Municipal en marzo para las calles de la parte antigua de la localidad. El mencionado plan es el instrumento que regulará en el futuro las condiciones de actuación urbanística que se vayan a llevar a cabo en el área.

Prácticamente la totalidad de la edificación del casco histórico, que ocupa una superficie de 26.247 metros cuadrados, se encuentra sometida a algún tipo de protección, según la orden de 25 de octubre de 1994 del consejero de Cultura del Gobierno vasco.

reformas Gracias a esta nueva denominación, los vecinos de las céntricas calles afectadas podrán optar a recibir subvenciones para renovar sus casas. Otro tanto ocurre si quien quiere realizar estas reformas es el propio Ayuntamiento de la localidad.

A la hora de otorgar este tipo de ayudas, el Gobierno vasco prioriza los proyectos que buscan reforzar las estructuras y los balcones de los edificios, los arreglos de fachadas, aleros y cornisas, además de los que facilitan la accesibilidad a los mismos, bien mediante la instalación de ascensores o realizando reparaciones en el interior de las viviendas.

Un estudio municipal realizado recientemente desvelaba que los problemas más habituales en las edificaciones del casco viejo son la humedad, la accesibilidad y la ausencia de infraestructuras básicas.