Son las encargadas de mantener el espíritu festivo en las noches de verano y en su itinerario por cada una de las plazas de Bizkaia y Euskal Herria adquieren el firme compromiso de ejercer de anfitriones, aunque solo sea por unas horas, para mantener la euforia en las celebraciones del territorio. Cuando las txosnas empiezan a llenarse y las primeras notas resuenan en la plaza, detrás hay muchas horas de carretera, montajes y pruebas de sonido que el público apenas percibe. El calendario estival se solapa constantemente y no resulta sencillo, como banda, hacer frente a kilómetros de asfalto y noches de rock and roll.

Desde Algorta hasta Bruselas

En ese contexto, la banda algortarra Bidean Erromeria está cerca de cumplir diez años sobre los escenarios. Lo que comenzó como una aventura entre amigos forma ya parte del mapa habitual de tantas y tantas fiestas de Bizkaia. "Al principio fueron cambiando los miembros y actualmente somos siete", explica el guitarrista Jon Iglesias. Junto a él forman la banda Beñat Gorostiaga, Ander Romero, Liam O'Moilan al bajo, Asier Castillo al trombón, la melódica trikitixa de Aritz Landeta y la voz de Ainhoa Aranburu. La pasión por la música en euskera les ha llevado incluso a cruzar fronteras. "Nos llamaron desde la Euskal Etxea de Bruselas y fue muy divertido", recuerda uno de los integrantes de la formación.

Mungia, Romo, Lekaroz, Portugalete o Pasaia 

El grupo suele rondar las 30 actuaciones durante el verano, por lo que los viajes en carretera se convierten en una constante. "Por lo general tratamos de volver en el día, aunque alguna vez nos han cedido alguna sala o incluso una guardería municipal para dormir", relatan. Mungia, Romo, Lekaroz, Portugalete o Pasaia son solo algunas de las localidades por las que la banda pasó el curso pasado y que esperan repetir este año. Aun así, jugar en casa siempre tiene un sabor especial. "Como en casa, Algorta, no hay nada. Es una de mis plazas favoritas", reconoce Iglesias. Esta misma semana han enlazado dos actuaciones durante la noche de San Juan en Leioa. "Terminamos a las cuatro de la mañana y al día siguiente teníamos que estar trabajando", resume, reflejando el esfuerzo que supone compatibilizar la música con la vida laboral.

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 "Tocamos lo que nos gusta"

En una vorágine de conciertos que volverá a llenar de música las calles este verano, Bidean Erromeria es solo una de las muchas bandas que sostienen el panorama festivo de los pueblos. "No tocamos por complacer; tocamos lo que nos gusta", defienden. En su repertorio nunca faltan clásicos de Hertzainak, Ken Zazpi o Kaotiko, temas que han acompañado a varias generaciones y que siguen encontrando su sitio en cada verbena. Ese compromiso con la música en euskera les valió el pasado año el reconocimiento Argia Ereiten, concedido por su contribución a la promoción y transmisión de la música euskaldun. "Somos un grupo más, de tantos y tantos que formamos el tejido musical del territorio y seguiremos aportando nuestro granito de arena", concluyen mientras inician una nueva temporada en la que volverán a recorrer decenas de pueblos de Bizkaia y Euskal Herria.