Síguenos en redes sociales:

Bilbao vuelve a teñirse de arcoíris en una multitudinaria marcha del Orgullo

La Gran Vía ha reunido a miles de personas en una edición marcada por el retraso del desfile y por un mensaje unánime en defensa de los derechos del colectivo LGTBIQ+

En imágenes: Bilbao celebra el Día del OrgulloOskar González

75

Mantenerse es igual, o incluso más complicado, que lograrlo. El curso pasado fue la primeravez que el desfile con motivo del Día del Orgullo LGTBIQ+ abandonaba el entorno de la ría para recorrer las calles del centro de Bilbao. La apuesta salió bien y este sábado ha vuelto a confirmarlo. Miles de personas han tomado la Gran Vía para acompañar una marcha que, pese a arrancar con casi dos horas de retraso por una avería en una de las carrozas, ha mantenido intacto su carácter festivo y reivindicativo.

Tras el pistoletazo de salida al ritmo de 'Hung Up', de Madonna, el público asistente ha respondido con una sonora ovación que ha dado paso a una tarde de celebración. Entre los primeros en esperar la llegada de las carrozas han estado Laura Giraldo, Alex Conde y Nova Sepúlveda. Los tres bilbainos ha coincidido en que el apoyo al colectivo no puede limitarse a una única jornada. "Está bien celebrarlo hoy, pero no podemos bajar la guardia", han resumido mientras seguían atentos a cualquier movimiento de la organización.

"No debemos descuidarnos porque existe riesgo de involución"

A pocos metros, la fotografía ha sido bien distinta. Integrantes de la asociación de familias LGTBIQ+ Sehaska han compartido tiempo con sus hijos, muchos de ellos sobre los hombros de sus aitas y amas o jugando ajenos al bullicio que les rodeaba. "La sociedad es tolerante y hemos demostrado que hoy en día se puede sacar una familia adelante. Sin embargo, no debemos descuidarnos porque existe riesgo de involución", ha advertido su presidente, Pablo Bilbao.

Bastaba avanzar unos metros para comprobar cómo el Orgullo ha reunido generaciones y vivencias muy diferentes. Maite Aramburu, de apenas 14 años, ha esperado el paso del desfile acompañada por su padre, Jorge. La joven comienza ahora a descubrir su identidad y él quiso acompañarla en una jornada tan simbólica. "Yo siempre quiero que ella sea feliz y que sepa que no está sola. Por eso he venido", ha remarcado.

Muy distinta era la experiencia vivida por parte de Diego Fuentes y Sergio Sánchez,matrimonio desde hace más de catorce años. Ambos han recordado las dificultades que encontraron en su día para salir del armario y cómo la sociedad ha evolucionado desde entonces. "Yo soy el mayor de los dos y la verdad es que no era fácil al principio. Por suerte, a partir de los años noventa empezó a respetarse mucho más al colectivo y ahora podemos decir que vivimos un momento muy positivo", ha recordado Diego.

"Tenemos que protegernos frente a la homofobia"

La larga espera también ha dado pie a disfrutar del ambiente sin demasiadas prisas. Mikel Bartolome, Andoni Hormetxea y Fernando Agustino aprovecharon el retraso para tomar un refrigerio y combatir el calor antes del inicio de la marcha. "Luego iremos a disfrutar de los conciertos. Queremos ver a Soraya deOperación Triunfo ", ha comentado.

Por su parte, en otro de los corros, Ane Sáez y María Egia han aguardado bajo la sombra con sus bebés en brazos. Paraellas, el Orgullo también sirve para visibilizar situaciones que todavía forman parte de la vida cotidiana. "Todavía en el trabajo y en otros ámbitos se aprecia cierto rechazo o morbo hacia las parejas homosexuales. Tenemos que protegernos frente a la homofobia. Solo queremos criar a nuestros hijos sin que nadie nos juzgue",han defendido con contundencia.

Sus palabras encuentran reflejo en los datos. Según el Informe de Incidentes de Odio en Euskadi del pasado año, los hechos motivados por la orientación o la identidad sexual representan el segundo delito de odio con mayor presencia, al concentrar el 21% de los casos registrados.

'Cuando el odio expulsa, la comunidad abraza'

Te puede interesar:

Bajo el lema 'Cuando el odio expulsa, la comunidad abraza',Bilbao Bizkaia Harro ha querido poner este año el foco en las personas migrantes, una realidad presente en el amplio programa de actividades de todo el fin de semana. Además, la marcha ha incorporado por primera vez una tercera carroza, y los accesos volvieron a decidirse mediante sorteo ante la elevada demanda.

Por último, la colorida comitiva ha continuado su recorrido hasta El Arenal acompañada por música y actuaciones de las transformistas que volvieron a convertir las calles de la villa en un escaparate de la cultura queer. Entre ellas no faltaron Vicky Ruber y Albi Queen, dos rostros habituales de la escena bilbaina, que han aprovechado la cita para reivindicar una mayor apuesta por los y las artistas locales. "La gente se olvida de que estamos actuando semana tras semana en Bilbao. El movimiento vive un buen momento, pero culturalmente hace falta apostar mucho más por la escena local", han reclamado. Un año después de su desembarco urbano en el centro de la villa, el Orgullo ha vuelto a demostrar que ha encontrado en las calles de Bilbao el mejor escenario para celebrar los avances conseguidos sin dejar de perseguir los retos pendientes.