Síguenos en redes sociales:

El ambiente festivo de la calle corona a Zetak en su segundo concierto en San Mamés

Los aledaños de 'La Catedral' se convierten en una fiesta intergeneracional de música y juegos al ritmo de 'Marabiyak Sound'

En imágenes: expectación antes del segundo concierto de Zetak en San MamésOskar González

47

Las inmediaciones de San Mamés se han convertido este sábado en un hervidero de emoción, color y, sobre todo, mucha expectación. Horas antes de que Pello Reparaz y los suyos se subiesen al escenario de la catedral del fútbol vasco, el ambiente festivo ya contagiaba a miles de seguidores de todas las edades que se han acercado a vivir los prolegómenos de lo que promete ser una noche histórica para la música en euskera.

La tarde tuvo un claro componente familiar gracias a las actividades y eventos organizados. El grupo de animación Marabiyak Soundha sido el encargado de refrescar y amenizar la espera de los mas txikis a golpe de ritmo y diversión, adaptando los tradicionales herri kirolak a su propio estilo gamberro: la gran atracción de la tarde fue una particular versión del juego de lokatzak, pero sustituyendo los palos por plátanos, desatando las risas de las familias que buscan desesperadamente la sombra. Esta iniciativa infantil fue uno de los grandes aciertos de la jornada según explica Nerea Beitia, una de las tantas aficionadas que ha viajado desde Nafarroa para la ocasión. Beitia comenta lo positivo de que se organicen este tipo de actividades previas al concierto, ya que genera muchísimo ambiente y supone una forma muy bonita de integrar a los niños en la fiesta

El grupo de animación Mirabiyak Sound ha sido el encargado de refrescar y amenizar la espera de los más txikis a golpe de ritmo y diversión

Al igual que otros asistentes, Nerea y sus acompañantes han optado por el apagón digital para mantener intacta la magia de la cita; aseguró que llegan sin haber querido ver absolutamente nada en las redes sociales para que todo sea una sorpresa, reconociendo que están nerviosas por ver cómo les iba a sorprender el despliegue del show. Respecto a la logística de un evento de tal magnitud, Beitia apunta con naturalidad que les había llegado el rumor de que el día anterior hubo algo de lío con las colas y los accesos a San Mamés, aunque restaba importancia al asunto al recordar que son inconvenientes comprensibles que pueden pasar perfectamente en espectáculos tan grandes.

Algo distinto

Entre el público que comienza a rellenar los accesos, las conversaciones giran en torno a la espectacularidad de una propuesta que trasciende por completo el formato de un concierto convencional. Alfonso Rey, horas antes del evento, explica que el público espera algo distinto esta tarde. Asegura que en su cuadrilla son muy de grupos de corte más clásico como ETS o Gatibu, y define a Zetak como un concepto diferente, argumentando que más que música para oír a diario “es todo un espectáculo”

La mezcla de modernidad electrónica y simbología tradicional vasca es, precisamente, el gran imán de la cita

Alfonso compara la experiencia con la gastronomía de forma muy gráfica al admitir que, aunque el grupo tiene canciones muy chulas como Itzulera, el resto es para vivirlo en directo, como cuando vas a Segovia y te metes un cochinillo: no es algo de diario, por lo que vienen abiertos a la sorpresa. Los comentarios de quienes asistieron a la jornada anterior también alimentan la expectación en las filas, ya que, según le habían soplado al propio Alfonso, "aquello parece más un show que un concierto", un gran homenaje a la cultura vasca potenciado por momentos icónicos como la aparición de Iribar con una ikurriña.

Éxito rotundo

Esa misma sensación de estar ante algo que supera los límites de la música en vivo la comparte Margari Bereziartua, una fiel seguidora que ha viajado desde Donostia para no perderse la cita bilbaina. Margari, que repite la experiencia tras haber disfrutado ya de la banda en la capital gipuzkoana, confiesa que les gustó tanto la primera vez que no han dudado en volver. Al ser preguntada por la colosal respuesta del público, que ya congregó a unas 40.000 personas en la jornada previa y apunta a superar las cifras, Margari se muestra entusiasmada y asiente convencida ante la posibilidad de revalidar el éxito del viernes, recordando que las entradas llevan tiempo prácticamente agotadas

Los comentarios de quienes asistieron a la jornada anterior también alimentan la expectación en las filas

Para Margari, el atractivo de Zetak es global; afirma que le gustan todas sus canciones, pero destaca especialmente la enorme capacidad de Zetak al conectar con el público, ensalzando su cercanía y esa magia especial que despliega para aproximarse a la gente. La donostiarra coincide plenamente con quienes definen la cita como un show total y rememora que, cuando los vio en Donostia, ya le quedó claro que aquello no era solo cantar canciones sobre un escenario, sino una plaza viva, una experiencia integral y una auténtica forma de vivir la cultura.

Una gran cita

La mezcla de modernidad electrónica y simbología tradicional vasca es, precisamente, el gran imán de la cita. En las colas se palpa el deseo de dejarse sorprender, una postura que compartía Estibaliz Ferreiras al confesar que no había querido mirar mucho en las redes sociales para que la sorpresa sea sorpresa. Pese a todo, reconoce que lo poco que ha ojeado le parece que va bastante genial, destacando el impacto visual de elementos como las cabezas de cabrito con cuernos. Ferreiras, que ya ha visto a la banda en formatos más modestos como las fiestas de Mungia, recalca que lo de este sábado es una ambiciosa mezcla de su música adaptada a todo. 

Te puede interesar:

En cuanto a los rumores que circulan en las redes sobre problemas con la gestión de las entradas y la necesidad de reubicaciones de última hora debido al montaje del escenario, Estibaliz se muestra completamente tranquila, explicando que ellos compraron los pases hace un año, el mismo día que salieron a la venta, y al ir a la pista no han tenido que hacer ninguna gestión de entradas nuevas, intuyendo que los cambios han afectado únicamente a un pequeño sector de la grada. Con la pista rugiendo y los graves de la electrónica empezando a retumbar, San Mamés ya estaba listo para el viaje.