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Una niña de 4 años, evacuada en ambulancia medicalizada por un golpe de calor en una escuela de Bilbao

En el centro Pagasarribide se han registrado otros dos incidentes en los últimos días a causa de las temperaturas extremas que viven tanto los alumnos como los profesores en el centro educativo

Una niña de 4 años, evacuada en ambulancia medicalizada por un golpe de calor en una escuela de BilbaoPankra Nieto

La ola de calor que azota Bizkaia ha provocado ya varias emergencias sanitaria en las aulas. Una alumna de tan solo cuatro años de la escuela Pagasarribide de Bilbao ha tenido que ser atendida de urgencia y evacuada al Hospital de Basurto en una ambulancia medicalizada tras sufrir un golpe de calor durante la jornada escolar de este martes.

Este suceso es la punta del iceberg de una situación límite que, según denuncia el AMPA, se ha cobrado otros dos incidentes en los últimos días. El viernes pasado, otro menor fue trasladado por las mismas causas y ayer lunes, un niño de tres años sufrió un mareo. Además, señalan que se reportaron varios casos de menores con síntomas de malestar general.

Lo que viven tanto alumnos como docentes los días de mucho calor Pagasarribide, según confirma la tesorera del AMPA, Garazi Andrés, evidencia una situación límite. Con temperaturas que alcanzan los 32 grados desde primera hora, la falta de infraestructuras adecuadas ha convertido las aulas en lugares que suponen un riesgo para la salud. "Cuando estamos hablando de que hay tres menores que les ha dado un golpe de calor, es que estamos hablando de que ya está afectando a la salud", subraya Garazi con contundencia.

Protegerse del sol con cartulinas

Denuncia que en las clases de 3º y 4º de Primaria ni siquiera hay persianas, lo que obliga a docentes y alumnos a pegar cartulinas en las ventanas como medida desesperada. A ello se suman ventanas rotas que no se pueden abrir, impidiendo la ventilación. La solución prometida, un plan de toldos, avanza, señalan, con lentitud. "La segunda fase la tenían que haber puesto en Semana Santa y todavía no la han puesto", lamenta la representante del AMPA, quien añade que solo 7 de las casi 25 aulas del centro están protegidas.

La falta de acondicionamiento no se limita al interior de las aulas. En Pagasarribide, los más pequeños, de dos y tres años, "no tienen absolutamente nada de sombra" en su patio. El proyecto para construir una zona cubierta acumula ya cuatro años de retraso. Mientras tanto, la única opción para resguardar a los niños es llevarlos al gimnasio o al aula de psicomotricidad. "No es justo", sentencian desde el AMPA. "Para los alumnos a partir de cuatro años pusieron una especie de tejabana, pero esta hace efecto invernadero y además, está puesto en un 1% del patio", denuncia Garazi.

Un problema estructural

El suceso de Pagasarribide es la consecuencia de un problema estructural compartido y que se replica en distintas escuelas e institutos de los barrios de la capital vizcaina. La actual ola de calor ha puesto de manifiesto la falta de adecuación climática de las infraestructuras, forzando a reubicar a los estudiantes para evitar deshidrataciones.

La asfixia se repite a escasos kilómetros, en Indautxu Eskola. Allí, las aulas orientadas a las calles Autonomía y Gordoniz sufren el rigor del sol directo. Según detalla Itsaso, representante del AMPA del centro, durante las jornadas más críticas se han registrado temperaturas de 32 grados en las plantas inferiores y de hasta alarmantes 36 grados en los pisos superiores. "Es imposible dar clase muchas veces o hacer un examen. Hay que estar en los pasillos, beber agua... no se puede salir al patio porque hace muchísimo calor", explica.

El principal problema, advierten desde el centro, es que el edificio carece de sistemas de ventilación adecuados y retiene el calor, provocando que la temperatura vaya a más cuando el calor se prolonga durante varios días. En algunos cursos superiores, a los alumnos no les ha quedado más remedio que llevar sus propios ventiladores de casa.

"Lo pedimos en septiembre y aún estamos esperando"

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Ante la imposibilidad de instalar sistemas de aire acondicionado, ya que quedaron descartados por la propia administración e incompatibles en algunos casos con la protección de edificios históricos, las familias exigen alternativas urgentes que no terminan de materializarse.

En el caso de Indautxu Eskola, el Departamento de Educación planteó la instalación de unos toldos domóticos exteriores, un sistema que ya se ha probado con éxito en otros centros como la Pasaiako Ikastola. Sin embargo, la lentitud institucional choca con la realidad climática. "Lo pedimos en septiembre y todavía estamos a la espera de que esa solución se implante de verdad. Las cosas van muy despacio, pero van pasando las estaciones, llega el verano y no se puede vivir, hace un calor horroroso", lamentan desde el AMPA.