Bilbobus ha intensificado sus esfuerzos para frenar las conductas incívicas a bordo de los autobuses. Bajo el lema Sin respeto no vamos a ninguna parte, el objetivo es mejorar la convivencia en el servicio municipal de autobuses, apelando a la responsabilidad de las personas usuarias para garantizar un viaje más cómodo y seguro para todos. La presentación ha contado con la intervención de la teniente de alcalde y concejala de Movilidad, Nora Abete, acompañada por el gerente de Bilbobus, Antonio García.
Un servicio de récord
La campaña surge en un momento de éxito para el transporte público bilbaino, que cerró el año 2025 con un récord histórico de más de 29 millones de viajes. Con un servicio que supera los 100.000 viajes en muchas jornadas y alcanza una valoración media superior al notable, el Consistorio considera fundamental fomentar actitudes que contribuyan a una experiencia satisfactoria tanto para los viajeros como para el personal de conducción.
Nora Abete ha destacado que, aunque la mayoría mantiene un comportamiento ejemplar, pequeñas molestias generadas por una minoría pueden afectar a la calidad del servicio. La concejala ha calificado como especialmente "preocupante" la presencia de conductas violentas, subrayando que el objetivo es que el civismo sea la norma de todo. "Queremos que el civismo sea lo que esté a bordo de Bilbobus, tanto de día como de noche", afirma Abete.
Entre las conductas que se pretenden erradicar, Abete ha señalado como recurrentes el uso del teléfono móvil con un volumen excesivo, el consumo de comida y bebida a bordo o el apoyo de los pies en los asientos. Asimismo, se ha hecho un llamamiento para que los usuarios no se queden en la entrada del autobús y avancen hacia el fondo para no bloquear el paso ni reducir la capacidad del vehículo. "Es verdad que no se producen numerosas infracciones, pero hay que procurar evitar toda conducta violenta en los servicios públicos", apela la concejala.
Servicio nocturno
Respecto a la seguridad en el servicio nocturno, Abete ha descartado tajantemente la eliminación de las líneas Gautxori. Según ha explicado, este es un servicio esencial que garantiza la seguridad de quienes trabajan o salen de noche, y ha aclarado que las actitudes incívicas no son exclusivas de este horario. Además, la campaña recuerda de forma paralela la prohibición de grabar o fotografiar a usuarios o trabajadores sin consentimiento.
La iniciativa pone en valor la modernización de la flota de Bilbobus, que cuenta con 141 autobuses, de los cuales 94 son híbridos y 26 eléctricos. Esta infraestructura, que dispone de 527 paradas y garantiza que casi el 100% de la población bilbaina, tenga un acceso a menos de 300 metros de su casa, se verá reforzada visualmente con la difusión de la campaña en pantallas inferiores, marquesinas y soportes publicitarios.