La capital de Dinamarca es ejemplo de cómo la bicicleta se convierte en el medio de transporte principal de la ciudadanía. Niels Hoé, fundador y director de la consultora HOE360 de Copenhague, conoce de primera mano la evolución, ya que en 2007 fue una de las personas que participaron en la apuesta de la ciudad danesa por convertirse en un referente de movilidad sostenible.

¿Cuáles son las claves para que el uso de la bicicleta sea tan alto?

­­El trabajo prolongado. Además, la financiación y la planificación constantes han dado como resultado una red ciclista integral.

¿Copenhague puede ser un ejemplo para Bilbao?

Sí, creo que todas las ciudades pueden ser amigables con las bicicletas. Quizá no usando los mismos métodos que Copenhague ni alcanzando las mimas cuotas de mercado, pero sí logrando excelentes resultados.

¿Es primordial contar con carriles exclusivos para ciclistas para que se incremente el uso?

Son importantes, especialmente donde el volumen y la velocidad del tráfico son altos. Sin embargo, si existen zonas de baja velocidad, no son esenciales. Una red ciclista puede ser una combinación de carriles exclusivos en las zonas donde sean necesarios, combinados con baja velocidad, vías reducidas y otros elementos.

La bicicleta es el medio de transporte para el comercio o el reparto.

Sí, en Copenhague hay unas 40.000 bicicletas de carga, además de bicicletas comunes que se usan para el reparto. La razón de este uso de la bicicleta es la misma que el resto de los ciudadanos de Copenhague: es el medio de transporte más rápido y cómodo. Además, la empresa ahorra dinero en aparcamientos y vehículos.

¿Cómo son los aparcamientos?

El estacionamiento público accesible es bastante sencillo. En muchas zonas de la ciudad el problema es la falta de capacidad de los parkings.