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La ‘fan zone’ de las finales de rugby se ubicará en el parque de Doña Casilda

Estará abierta el viernes 22 y sábado 23 de mayo, jornadas en las que se disputarán los dos encuentros en San Mamés

La ‘fan zone’ de las finales de rugby se ubicará en el parque de Doña CasildaOskar González

La capital vizcaina volverá a vestirse el traje de las grandes ocasiones el próximo mes de mayo. Los días 22 y 23 regresarán a Bilbaolas finales del rugby europeo, ocho años después de una primera cita que dejó un sabor de boca inigualable en el territorio. La zona para acoger a los miles de aficionados que nuevamente se espera que lleguen a Bilbao, la que se denominará Rugby Village, se ubicará en esta ocasión en el parque de Doña Casilda, donde se instalará una barra de 50 metros de largo, pantallas gigantes para seguir los partidos, un escenario, baños públicos, consigna y puestos de comida.

El estadio de San Mamés será escenario de nuevo de las finales de los principales torneos de rugby europeo por clubes: la final de la EPCR Challenge Cup 2026 y la de la Investec Champions Cup 2026, que se disputarán los días 22 y 23 de mayo, respectivamente. Como todo gran evento deportivo que se precie, la zona de encuentro para los aficionados de los finalistas se convierte en uno de los espacios centrales. En esta ocasión, esa Rugby Village se ubicará en el parque de Doña Casilda y estará abierta durante las dos jornadas, al menos cuatro horas antes y dos horas después de cada partido: el viernes, de 17.00 a 01.00 horas, y el sábado, de 11.00 a 21.00 horas.

En concreto, ocupará la zona llana del interior del parque, entre la calle Anselmo Clavé, la avenida Abandoibarra, la trasera de la pérgola y el Sagrado Corazón. Con una superficie de 25.520 metros cuadrados, se espera que una buena parte de los 100.000 asistentes que pueden llegar a movilizar las finales pasen en algún momento por ella. Será un espacio abierto, cerca de la zona donde descargarán los autobuses de los aficionados y en la que estos tendrán a su disposición servicios de restauración y bebida, animación, pantallas gigantes, puntos de información, recarga de móviles y de merchandising, y servicios de atención médica.

Barra y puestos de comida

Contará con al menos cincuenta metros lineales de barra, con bebidas alcohólicas y no alcohólicas, que podrá funcionar durante todo el tiempo que esté abierta la zona de aficionados. También se instalará seis food trucks o puestos de comida, así como cuarenta mesas de picnic con sus correspondientes bancos. Respeto a los precios, un ámbito siempre polémico en este tipo de eventos, deberán aprobarse previamente por Bilbao Ekintza, quien podrá limitarlos en caso de considerarlos excesivos.

Espacio que ocupará la 'fan zone' en el parque de Doña Casilda

La propuesta de animación incluirá actividades deportivas, musicales y culturales, como speakers, DJ y música en directo, que se añadirán a las que organizarán los espónsores y patrocinadores. Reflejará la identidad, cultura y valores vizcainos, resultando atractiva no solo para los aficionados que acudan a las finales, un público mayoritariamente extranjero, sino también para el público local que, como en otras ocasiones, también acudirá a disfrutar de unas jornadas tan especiales. El punto de referencia será un escenario que se instalará en la pérgola del parque.

Pantallas gigantes

Dentro del recinto habrá dos pantallas. Una básica, de aproximadamente 5x3 metros, para contribuir a la animación del espacio, y otra gigante, todavía sin confirmar por la EPCR (European Proffesional Club Rugby), para aquellos aficionados que acudan a Bilbao pero no dispongan de entrada para asistir a los encuentros en San Mamés. En caso de que los organizadores lo consideren oportuno –ante el éxito que se espera de la convocatoria y la previsión de una afluencia masiva de aficionados–, se colocará en el escenario de la pérgola y contará con una zona de visión preferente para personas con movilidad reducida, de al menos 80 metros cuadrados.

Habrá música ambiental durante todas las jornadas, que permitirá además lanzar mensajes y anuncios de seguridad en caso de que sea necesario, y se reforzará la iluminación existente en el parque, ya que puede llegar a ser escasa en ciertas zonas, con focos y torres de luz complementarios. Para ello se instalarán seis unidades de torres de luz de cuatro metros de altura que, por razones de ruido en la zona, no podrán ser autónomas –con generador propio– sino estar conectadas al sistema de generación del área con conexión a red o a generador diésel insonorizado.

Consigna cerrada

El espacio contará también con una consigna, para que los aficionados puedan depositar en ella los bultos que cuya entrada no se permite en San Mamés. Será un espacio perimetrado, con un módulo de recepción y suficiente espacio en una parte trasera, oculta al público y cubierta, para guardar los objetos. Se podrá reservar de forma previa y el precio máximo aplicable por el servicio no podrá superar los seis euros.

Llegada de aficionados. Los aficionados que lleguen a Bilbao en autobús lo harán frente al Palacio Euskalduna. Aquí habrá personal de atención para asistirles y acompañarles hasta el recinto de aficionados. También les ayudarán con el operativo de regreso en autobús durante las tardes y noches posteriores a los partidos. Para ello, se utilizarán las pantallas y el equipo de sonido del recinto, de forma que les sea más fácil llegar hasta los puntos en los que les recogerán de nuevo los autobuses privados. 

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En la zona se habilitarán plataformas o módulos para medios de comunicación, de unos 100 metros cuadrados, así como para entidades e instituciones. También se instalarán puntos de recarga rápida de móviles, que ofrecerá la posibilidad de enchufar hasta veinte teléfonos al mismo tiempo. Asimismo, habrá un punto que ofrecerá información no solo del evento, sino también de la ciudad y del territorio de Bizkaia, y el correspondiente servicio de emergencias, que deberá estar dimensionado para gestionar una afluencia simultánea de entre 1.500 y 6.000 personas, con un módulo climatizado de oficinas y vestuario que disponga de baño.

En esta auténtica ciudad del rugby se espera que la afluencia sea especialmente alta coincidiendo con la apertura del espacio y las cuatro horas anteriores a cada partido, cuando se peatonalizarán gran parte de las calles adyacentes al estadio por motivos de seguridad. Coincidiendo con la celebración de los encuentros –a las 21.00 horas el viernes, a las 16.00 el sábado– también se prevé que sean muchos los aficionados, tanto locales como extranjeros, que se citen en la explanada, así como después del partido del sábado, cuando los aficionados regresen a la fan zone.