Bilbao arranca el proceso para actualizar su catálogo de edificios de valor patrimonial protegidos y lo hace mediante un trabajo de campo que permitirá avanzar en el conocimiento y análisis de su riqueza que será desarrollado por cinco técnicos autorizados. Personas que realizarán labores de inspección, documentación y tomas de datos relacionados con este plan, de forma que la ciudadanía podrá encontrar durante tres meses en la vía púbica, e incluso en portales y edificios, a expertos en la materia, debidamente acreditados, y exclusivamente vinculados al Plan Especial de Protección del Patrimonio Urbanístico de la capital vizcaina, que se enmarca en la previsiones recogidas en la regulación del vigente Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de 2022. El contrato para abordar este trabajo arranca ahora, con la licitación de estos servicios, y finalizará con la aprobación definitiva del plan, incluyendo el pertinente programa de participación ciudadana. El presupuesto de licitación del contrato asciende a 244.200 euros (IVA incluido) y se estima que el documento pueda estar listo para su aprobación definitiva aproximadamente entre año y medio y dos años, a lo largo de 2027, dependiendo del tiempo que las diferentes administraciones sectoriales tarden en emitir los correspondientes informes.

Ante cualquier duda, el ciudadano podrá contactar con el área de Planifiación Urbana, Proyectos EStratégicos y Espacio Público que lidera el concejal Asier Abaunza, “para contrastar la información y verificar la identidad de las personas autorizadas para la realización de los trabajos”, habilitándose el teléfono 944204213, en horario de 8.00 a 15.00 horas, explicitó el edil, que agradeció “la colaboración” de la población, “fundamental para avanzar en la conservación y valorización del patrimonio urbano y arqueológico de Bilbao, sobre todo en algunos entornos como el Ensanche”. “También en otros que hasta ahora han permanecido invisibles para los especialistas, como el entorno del Casco Viejo (en sí mismo ya protegido), como son las calles Solokoetxe, Iturribide y Fika. Se pretende revisar también la arquitectura de décadas más recientes, de 1970 en adelante, que por su proximidad temporal no había sido considerada en el PGOU de 1995 o 2022, que será analizada y puesta en valor”, explicó Abaunza. Portales, vidrieras... Se escrutará todo al detalle por si, a modo de ejemplo, puedan encontrarse “edificios originales en los que haya unas chimeneas de fundición inglesas de finales del siglo XIX o principios del XX”, señaló de forma ilustrativa. De esta manera, puede resultar que haya edificios que pierdan su nivel de protección u otros que entren en el nuevo catálogo como pueden ser los más contemporáneos, tipo el de la calle Henao 7 en el que se visualizan ventanas hexagonales o la biblioteca de Deusto que diseñó Rafael Moneo.

Facilita trabajos de rehabilitación

¿Qué significa que un edificio tenga la característica de protegido? Como razonó el propio Abaunza, así como Javier Martínez Callejo, director de Planificación Urbana, “es algo que a veces puede verse como un problema cuando es todo lo contrario”. Sin ir más lejos, facilita el trabajo de rehabilitación tanto a las comunidades de vecinos como a los profesionales que puedan presentar proyectos de reforma. “Que no haga falta un trabajo de intuición antes de trasladarlo a la Comisión de Patrimonio para su valoración”, precisaron. “Esa protección habla de la calidad y el valor de las cosas y, a veces, exige un mínimo de delicadeza. Por supuesto que sabremos priorizar cuestiones como la accesibilidad sobre la cuestión patrimonial, pero también hay que pensar que no siempre se puede levantar, por ejemplo, una rampa que rompa la estética de un portal del siglo XX. En casos así sabremos encontrar las soluciones adecuadas”, comentó Abaunza. 

Este plan referente al patrimonio será el instrumento que permita ajustar y reforzar la defensa, gestión y puesta en valor del patrimonio bilbaino, que actualmente cuenta con 1.235 construcciones o elementos protegidos. Un proyecto que abarca todo el municipio de Bilbao, con la excepción del Casco Viejo y Bilbao La Vieja, que ya disponen de normaticas específicas. En definitiva, unos trabajos de campo que permitirán actualizar y completar la información existente mediante visitas directas a los edificios, incluidos sus interiores, y especios urbanos, organizadas por distritos.

Se trata de la primera fase del desarrollo del contrato para la redacción y tramitación del Plan Especial, cuya adjudicación se ha formalizado recientemente por parte del Consistorio bilbaino y que incluirá también, más adelante, un programa de participación ciudadana, con acciones informativas, consultivas y de devolución de resultados a lo largo de todo el proceso. En este término, se inician ahora sesiones técnicas consultuivas con colectivos o profesionales de reconocido prestigio del patrimonio de la ciudad, así como con los departamentos de Cultura del Gobierno Vaso y de la Diputación Foral de Bizkaia

El Plan Especial parte del análisis de la documentación disponible hasta la fecha, la protección establecida en el PGOU de 2022 y su aplicación para laborar un documento con el contenido propio de un plan de estas características (memoria, normas, planos, fichas por edificio o elemento a proteger, etcétera). El trabajo empieza con la revisión y análisis del catálogo actual para, y a continuación, ejecutar las primeras acciones del programa de participación ciudadana y elaborar las fichas de los bienes a proteger listadas por distritos. Tras la redacción del documento de aprobación inicial, que incluirá el Documento Ambiental Estratégico, y la previa exposición de todo ello ante la Comisión de Patrimonio y el Consejo Asesor de Planeamiento Municipal, el texto se remitirá a las administraciones sectoriales para la elaboración de los pertinentes informes y se someterá a exposición pública. Tras valorar las alegaciones y una vez recibidos todos los informes sectoriales el documento será aprobado definitivamente.