9 minutos y 6 segundos. Ese es el tiempo que ha transcurrido desde que han salido los primeros corredores hasta que lo han hecho los últimos. Una marea humana compuesta por 9.147 personas, según los organizadores, ha llenado de camisetas blancas la Gran Vía de Bilbao con motivo de la XXXVI edición de la Bilboko Herri Krosa. La marea blanca, fiel a su cita, ha vuelto a inundar de colorido la principal arteria bilbaina durante casi diez minutos hasta que la espiral blanca ha desaparecido al girar por la plaza Circular rumbo a la calle Buenos Aires y el ayuntamiento.

De esta manera, la tradicional carrera popular patrocinada por DEIA ha vuelto a teñir las calles de la capital de blanco con una legión de atletas de todos los niveles, desde el que va a dar un paseo hasta el que aprieta los dientes en busca de una marca personal.

Media hora antes del inicio, la Gran Vía ya estaba llena de camisetas blancas. Miles de corredores y corredoras, acompañados de sus amigos o familiares, se amontonaban ansiosos por tomar la salida y disfrutar de un recorrido de diez kilómetros que transcurre por el corazón de Bilbao. No han faltado las fotos y selfies de última hora para inmortalizar el recuerdo en una jornada espléndida, sin lluvia, con algo de viento y una temperatura de 20 grados. Las vallas del recorrido se han convertido en el aliado perfecto para estirar las piernas, mientras que otros se han recorrido parte de Gran Vía para las piernas al ritmo de los mejores éxitos de Gatibu.

El éxito estaba garantizado en una cita deportiva cuya filosofía es clara: todos los participantes son iguales, sin hacer ningún tipo de distinción. Todos unidos por una misma camiseta y recibiendo el mismo trofeo. Además, la camiseta de este año contó con un diseño exclusivo para conmemorar el décimo aniversario de la Fundación bancaria BBK.

Aunque el resultado es secundario, siempre hay quien compite contra sí mismo o quien no quiere pagar la comida al resto de amigos. Por eso antes del inicio los atletas dispuestos a batir sus registros coparon las primeras filas. No obstante, antes del protocolario corte de cinta por parte del organizador de la prueba, Aitor Oria, y de la concejala de Juventud y Deporte del Ayuntamiento de Bilbao, Itxaso Erroteta –que además ha cumplido con la tradición de vestirse de corto y tomar parte en la prueba–, se ha homenajeado a Javier Iturbe, alma máter de la prueba, que falleció el año pasado.

Tras el pistoletazo de salida, a medida que avanzaba la marea humana el perfil de participantes ha ido cambiando. Los y las atletas más experimentados han ido dejando paso a familias, cuadrillas y, sobre todo, niños y niñas, que han vuelto a demostrar el carácter intergeneracional de esta prueba.

En un evento popular de estas características, no han faltado estampas pintorescas como, por ejemplo, unos amigos que se han animado a correr disfrazados de dinosaurios u otro que lo ha hecho vestido de arlequín. Incluso ha habido una cuadrilla que ha corrido entrelazada por una cuerda de escalada. En una carrera en la que todo el mundo tiene cabida tampoco ha faltado quien se ha animado a correr con el perro o con el carrito de bebé.

Los más rápidos

Aunque la Herri Krosa no persigue batir marcas ni clasificaciones, es un circuito propicio para ello. Y siempre hay quien va sobrado de piernas y vuela sobre el asfalto de Bilbao, como ha sido el caso del ganador de esta edición Adrián Pajares, del club de atletismo La Blanca de Gasteiz. Ha detenido el cronómetro en 32 minutos y 59 segundos. “Hemos salido en cabeza un grupo de cinco o seis corredores, pero en el ecuador del recorrido ha habido una confusión y nos hemos desviado, para luego tener que ir adelantando gente. Al final, en la recta de meta, íbamos dos y he echado el resto en el esprint final”, ha valorado el ganador.

Del mismo modo, la primera mujer en cruzar la línea de meta ha sido Nerea Iturriaga, del club de atletismo de Bilbao, que ha completado el recorrido en 36 minutos y 17 segundos. “Correr por Bilbao siempre es muy bonito y, aunque hacía un poco de viento, he conseguido ir en grupo y estoy muy contenta con el resultado; ha sido mejor de lo que esperaba”, ha indicado.