Una candidata política atormentada por un reciente vídeo sexual expuesto públicamente. Un tétrico acto de "porno venganza" que deja por fuera todo sentido de Intimidad. Precisamente el título de la nueva serie de Netflix que tiene a Itziar Ituño como protagonista y a los lugares más icónicos de Bilbao como escenario. La capital vizcaina fue el set de rodaje de esta nueva serie de drama, estrenada el pasado 10 de junio en una de las plataformas de streaming más grandes del mundo.

Esta serie, servida al público como una más de la amplia programación en la carta de contenidos de Netflix, toma la cultura de la vergüenza como base de su estructura narrando la historia de Malen Zubiri, una prometedora política que se presenta a elecciones municipales y durante su candidatura, la filtración de un vídeo íntimo compromete su estabilidad profesional y la privacidad en su vida personal. Bilbao, lugar donde transcurren casi en su totalidad los sucesos, es un protagonista más de la exitosa serie. El Ayuntamiento fue uno de los escenarios más resaltados, la tonalidad de la casa consistorial de Bilbao dio el toque de sobriedad que fue percibido durante toda la serie y que, prácticamente, es parte de su esencia. "Que nos abrieran las puertas del Ayuntamiento ha sido un gran placer, le da mucha personalidad a la serie", dijo contenta Marian Fernández Pascal, productora de Txintxua Films, responsable de Intimidad.

  • Ocurrió en Bilbao, de José Ramón Blazquez

De los míticos vestíbulos y escaleras del Ayuntamiento al puente que lo conecta con Abando, donde el comercio y el turismo destacan por su abundancia, incluso en la dirección opuesta, hacia la Ría, pasando por el Puente La Salve y el Museo Guggenheim. O haciendo presencia en las esculturas en calidad de columnas que se elevan dentro del Azkuna Zentroa en Indautxu. Los platós de Intimidad recorren un Bilbao lleno de historia, tradiciones y símbolos culturales que actualmente representan a la villa. Y al igual que su trama, las localizaciones fluían con el arco de desarrollo de los personajes y estaban seleccionadas de manera estratégica para incorporar tanto aquellas joyas bilbainas de libro como los barrios más tradicionales, los de toda la vida.

LAS LOCALIZACIONES

Las esquinas del barrio de San Francisco, las zonas portuarias de Zorrotzaurre, la sede del grupo empresarial IDOM y el arte funerario del cementerio municipal fueron algunos de los elementos de la gran urbe mostrada en la serie. "Buscamos lugares que hicieran realidad a la ficción", explicó la productora, que añadió aseguró que "el objetivo era la verosimilitud, queríamos completar esa fotografía que se tiene de Bilbao como ciudad". Pero la mítica arquitectura de la villa no es las únicas en tomar protagonismo, también las áreas más verdes de sus alrededores tienen espacio en Intimidad. Los equipos pasaron por localidades como Portugalete, Leioa, Plentzia, Górliz y Pedernales, hasta zonas más rurales como la montaña frente al Monte Anboto.

  • Sin intimidad, de Maite Redondo

Es casi un mar y tierra, porque el oleaje de la playa de Laga en Ibarrangelu y los acantilados de las playas de Sopelana formaron parte del rodaje y, de hecho, su presencia yace en uno de los momentos clave de la serie. Y no solo las fronteras de la privacidad se ven al límite en la serie, también las territoriales. Varias escenas fueron rodadas en las localidades vasco-francesas de Ziburu y San Juan de Cruz y en los pueblos de León y Vielle-Saint-Girons.

BILBAO, PROTAGONISTA EN OTRAS SERIES

El fenómeno de popularidad por asociación a una serie no es nuevo. Hace cinco años, la ermita de San Juan de Gaztelugatxe se convirtió en el castillo Rocadragón para la afamada serie de HBO, Juego de Tronos. Ese y otros lugares de Euskadi como Barrika y Zumaia fueron algunos de los escenarios seleccionados por HBO cara la séptima temporada de la franquicia. Luego de que los episodios salieran al aire, adeptos de todo el mundo viajaron a Gaztelugatxe y el turismo vio los frutos. Se espera que con Intimidad suceda algo parecido y las cifras no parecen indicar lo contrario, ya que con dos semanas seguidas como número 1 en España y en el top 10 de 58 países, su éxito parece ir en aumento, y con este el reconocimiento de Bilbao en todo el mundo.

Sin duda, la serie ha servido como catálogo de un moderno Bilbao sin dejar de lado sus espacios más tradicionales. Intimidad retrata una historia real, latente y por desgracia, más viva que nunca. La crudeza de la trama y el suspenso se condensan con unos personajes que, al igual que el Bilbao en donde se desenvuelven, son auténticos, actuales y con múltiples capas de personalidad.

"Es todo un gran equipo trabajando para que las localizaciones reflejen el mensaje correcto en la historia, transformar lo que escribe un papel en algo real es difícil" señaló Marian Fernández Pascal. "Bilbao es una ciudad lo suficientemente grande para que pasen cosas y lo suficientemente manejable para que todo eso se relacione entre sí", explicó. También dejó en claro que las producciones tan profesionales como esta ya llevan años sucediendo, Intimidad simplemente da la oportunidad de poner esto ante el mundo.