El Palacio Euskalduna está dentro de toda la transformación que ha tenido Bilbao, desde el efecto Guggenheim hasta el BEC, más si cabe relacionado con nuestro sector. Además de su faceta cultural, con la programación que todos conocemos, de cara al turismo es importantísima la mejora continua que está llevando desde sus inicios hasta los datos de récord de 2018. Se ha convertido en un palacio no solo de la música y un sinfín de actividades culturales, sino en nuestro palacio de congresos que es lo que a nosotros, como hoteles, nos vincula más con Euskalduna. Es indudable el papel fundamental que ha desempeñado en los congresos que se han organizado en los últimos años en Bilbao. Su trabajo no es de un día para otro, sino que es un trabajo de ciudad, de colaboración, que hay que estar continuamente desarrollando y, sobre todo, pensando en el futuro.
Hoy en día, sería inimaginable un Bilbao como el que conocemos sin el Palacio Euskalduna, incomprensible. Y el tiempo nos va dando la razón. ¿Cuántas ciudades han intentado hacer su Guggenheim para atraer turistas? Con Euskalduna pasa lo mismo. Si miramos a las ciudades de nuestro alrededor, muchas han construido sus palacios de congresos pero sin conseguir ni la mitad de éxito y reputación merecidísima que tiene hoy en día.