Bilbao - Los vecinos y la dirección del Hotel Ilunion ubicado en la calle Rodríguez Arias consideran que el proceso de mediación iniciado por parte del Ayuntamiento de Bilbao no sirve “para nada”, únicamente para dilatar un problema de convivencia que han denunciado en numerosas ocasiones. Los afectados aseguran que no van a perder más tiempo y su intención es tramitar las denuncias vía judicial. “El Ayuntamiento debe hacer cumplir la ley y no lo está haciendo”, sentencian. En este sentido, tanto los vecinos como la dirección del hotel no confían en que el servicio de mediación vaya a poner fin al problema. “Garantizar la convivencia del ocio nocturno y el derecho al descanso se realiza cumpliendo la normativa y no con experimentos de mediación vacíos de contenido”, critican los vecinos de Rodríguez Arias en un escrito.

Desde el hotel aseguran que “cada vez que en la discoteca encienden el equipo supera los decibelios permitidos, cuyo límite se sitúa en los 95 decibelios. Cada vez que vienen a hacer la sonometría da positivo”. Así, según explican desde el establecimiento hotelero, la actividad de la discoteca está perjudicando la imagen del hotel. “Ahora mismo tenemos quince hojas de reclamaciones por los problemas derivados por el ruido que llega hasta la tercera planta del hotel; en la web son ya 46 los comentarios relacionados con este cuestión”, afirman.

En este sentido, desde la dirección del Ilunion aseguran que para mediar en un conflicto las dos partes deben ceder. “En este caso no tiene sentido iniciar ningún proceso así”, puntualizan. “¿En qué debe ceder el hotel, en que los clientes aguanten un poco menos el ruido por las noches? ¿Y los vecinos? ¿Qué tienen que hacer, mirar a otro lado cuando la gente orine, vomita o se peleen al lado de sus casas?”, plantea las cuestiones. Los vecinos de Rodríguez Arias ven como única solución que el Ayuntamiento haga cumplir las normas municipales en materia de medioambiente, seguridad, ocupación de espacio público y limpieza. “El Ayuntamiento no nos está haciendo caso”, lanzan enfadados. “Lo de la mediación es un despropósito”.

Más Policía y arreglo de fugas El promotor de la discoteca Moma se reunió ayer con los mediadores para proponerles diferentes alternativas que puedan servir para acabar con esta problemática. “Les he propuesto poner más vigilancia a la salida de la gente de la discoteca como medida disuasoria y evitar así que los clientes se queden en las inmediaciones de la discoteca”, relató el propietario del Moma. En su opinión el servicio de mediación sí considera que sea una herramienta positiva que ayude para buscar un punto de entendimiento entre todas las partes. “Por lo que a mí respecta voy a hacer todo lo posible para buscar las soluciones que mejoren la convivencia cuando la discoteca esté abierta. No tengo ningún interés en fastidiar a los vecinos ni tampoco a los clientes del hotel”, puntualiza. Sin embargo, el responsable del local no acepta que le echen la culpa de comportamientos incívicos de incluso personas que no han entrado al local. “¿Yo qué culpa tengo que una persona se estampe con su coche como ha sucedido la pasada semana?”, reflexiona. Un miembro de su equipo se encarga cada media hora de mantener el entorno de la discoteca limpia, retirando vasos y otros objetos que los clientes que salen fuera a fumar pueden tirar en las aceras.

En relación a los expedientes por superar los decibelios permitidos que les ha abierto el Ayuntamiento, el dueño del Moma adelantó a DEIA que los han recurrido. “No es cierto que cada vez que encendamos la música superemos los decibelios. Se trata de un problema en la estructura del inmueble. El sonido retumba, baja hasta el garaje y desde allí se filtra hasta la primera planta”. Desde la discoteca han accedido esta semana al hotel para localizar esos focos. “Vamos a arreglarlo para que en las habitaciones no retumbe el sonido”, concluye.