Bilbao - No lucir la camiseta del Athletic estaba más que justificado para miles de vizcainos que ayer se decantaron por el rosa con el orgullo de participar en una causa solidaria. Ambas márgenes de la ría lucieron repletas de corredores y caminantes que se sumaron al tsunami de la III Carrera Solidaria organizada por Acambi, Asociación de Cáncer de Mama de Bizkaia, y con el patrocinio de DEIA. El motivo común por el que 10.000 personas invadieron las inmediaciones del Guggenheim, combatir una enfermedad que puede llegar a ser mortal, no impidió que la jornada estuviera protagonizada por la alegría. No era para menos. Los 50.000 euros recaudados a través de la venta de dorsales irán destinados a la investigación contra la resistencia a la terapia iniciada por la doctora María del Mar Vivanco, lo que llena de esperanza a las cientos de mujeres que cada día luchan para superar esta enfermedad.
Un cuarto de hora antes de que comenzara la carrera a las 11.00 horas, la lluvia amagó con hacer acto de aparición, pero no fue más que una falsa alarma. El corte de la cinta inaugural fue el pistoletazo de salida para una marcha que los más enérgicos realizaron en esprint y los más sedentarios caminando. “Es muy emocionante ver cómo se ha volcado toda la sociedad. Hay familias enteras, abuelos, padres y nietos, todos con camisetas rosas”, afirmaba Maite Elorriaga, presidenta de Acambi, quien destacó que, a pesar del cansancio, el duro trabajo llevado a cabo en las últimas semanas ha merecido la pena. “Hemos conseguido sacar una sonrisa a la gente y demostrar que, aunque sea una enfermedad dura, se sale adelante”, aseguró, al tiempo que expuso que la labor realizada para visibilizar este mal ha provocado un torrente de participantes que un año más revalidan el éxito de la cita.
Tanto fue el seguimiento que mientras los primeros corredores llegaban a la meta algunos aún no habían salido. El joven Marcos Valero, de 21 años, fue el primero en culminar el recorrido de cinco kilómetros, en apenas 16 minutos y cuarenta segundos. “Estoy estudiando fisioterapia y sé que a muchas personas con cáncer de mama se les practica el drenaje linfático”, comentaba en joven toledano que, curiosamente, se encontraba en Bilbao por la celebración de una boda. Desde Abanto-Zierbena llegaron la plata y el bronce, Borja Jiménez y Jon Bittor del Campo. “Desgraciadamente mi suegra luchó contra el cáncer de mama. Da igual en qué posición se llegue, lo importante es ganar la batalla contra la enfermedad”, afirmó el segundo de ellos.
La carrera de carácter lúdico contó con infinidad de coches de bebés y con invitados caninos. Leticia, Enif e Izaskun incluso se animaron con patines. “En nuestro caso no conocemos a nadie que tenga esta enfermedad, pero nunca sabes si te puede tocar cerca. Aunque no la pudiéramos hacer en patines habríamos venido porque es importante contribuir”, afirmaron estas bilbainas pertenecientes al club Roller Bilbao. Entre las caras conocidas destacó la presencia de Josu Erkoreka, portavoz del Gobierno vasco, quien afirmó que realizó la carrera corriendo junto al remero Eneko Van Horenbeke. También mostraron su apoyo ediles bilbainos como Iñigo Pombo o Beatriz Marcos.
Hacia la cura “El año pasado se diagnosticaron en Euskadi 630 nuevas casos. La buena noticia es que la mortalidad baja y para más de 85% de las mujeres se convierte en una enfermedad crónica con la que consiguen tener una buena calidad de vida”, afirmó Jon Darpón, consejero de Salud, poco antes de finalizar el recorrido y tras hacer apología del ejercicio físico. Además de mostrar su sostén a la iniciativa, subrayó la importancia de las asociaciones de mujeres, ya que realizan un trabajo “complementario” al de sistema sanitario en cuanto al apoyo que ofrecen. Desde Acambi, sin embargo, la intención es hacer más: “Aunque creas que la enfermedad está controlada, puede reaparecer. Cuando la doctora Vivanco nos explicó su proyecto, nosotras poníamos cara y nombre a compañeras que les había ocurrido eso”, afirmó Elorriaga.
Ello provocó que no tuvieran ninguna duda de ofrecer una vez más la recaudación de los dorsales -5 euros de los 6 que costaba cada uno- al estudio Más pasos en la lucha contra la resistencia a la terapia del cáncer de mama. “Hemos descubierto una proteína llamada Sox2 que está implicada en el desarrollo de la resistencia a la terapia, uno de los problemas clínicos más graves”, explicó María del Mar Vivanco, responsable de la investigación, quien afirmó que con los logros realizados en el laboratorio se pueden salvar vidas en todo el mundo. “Ojalá el año que viene podamos decir que hemos avanzado un paso más hacia la cura que todos deseamos”, indicó con una sonrisa, agradecida por el “inspirador” apoyo de miles de personas.