Bilbao. El Ayuntamiento intensificará el control sobre los vehículos que conforman la flota de Bilbobus. Así lo anunció ayer el concejal de Circulación y Transportes, Ibon Areso, que negó tajantemente cualquier problema de inseguridad, en el día en que el servicio de autobuses municipal recuperó la normalidad para tranquilidad de los miles de usuarios afectados a diario por la huelga indefinida.
Tras el anuncio, a última hora del miércoles, de que Veolia aceptaba la propuesta del mediador, el comité de empresa desconvocó a media mañana de ayer de manera oficial la huelga indefinida que mantenían desde el día 9, aunque los autobuses habían empezado ya a circular desde primera hora. "No queríamos dilatarlo más hasta que se formalizara la desconvocatoria para no perjudicar más a los usuarios", explicó el presidente del comité, Pedro Angulo, quien pidió disculpas por las molestias que ha causado el paro y agradeció "las muestras de apoyo" recibidas.
Desconvocados oficialmente los paros, el comité y la dirección de Veolia tienen que ahora redactar un acta con los términos exactos de la propuesta del mediador, que deberán firmar ambos y presentar a Inspección de Trabajo. "Esperemos que no haya sorpresa y estaremos vigilantes para que se cumpla lo pactado", advirtió el presidente del comité.
Angulo mostró su satisfacción por que, a raíz de estos paros, se hayan intensificado las revisiones en los autobuses, "sobre el estado de las ruedas, las rampas... Ahora hay que estar pendiente y revisando para que no se quede ahí y se continúe haciendo", confió.
Mejoras El Ayuntamiento, por su parte, anunció su intención de mejorar el estado en el que se encuentran los autobuses de la flota roja, aunque Ibon Areso dejó meridianamente claro que los vehículos son seguros. "Pese a la imagen que se ha querido trasladar, no hay ningún problema de inseguridad", afirmó. De hecho, recordó que en ninguna revisión de la ITV se ha detectado irregularidad alguna y que el índice de siniestros al año se ha reducido "muy notablemente". Además, afirmó que el control y suministro de los neumáticos se realiza, desde hace décadas, a través de una empresa ajena, actualmente Michelín.
No obstante, el concejal de Circulación y Transportes anunció que van a realizar un control del mantenimiento de los autobuses con el objetivo de lograr la "excelencia y tener un servicio lo mejor posible". Ese mayor control se materializará en aspectos como la limpieza, la puntualidad o el estado de los neumáticos, a los que se exigirá una marca mínima mayor.
Mientras, en la calle, el final de la huelga se recibió con satisfacción. Rosa, Carmen, Alberto, Natalia, Flor... Bilbainos que durante estos días han tenido que hacer malabarismos para desplazarse a su lugar de trabajo o estudios -sobre todo, los que viven en barrios como Arabella o Arangoiti, comunicados únicamente con Bilbobus- y que ayer respiraban ya tranquilos esperando su autobús. "Por fin", suspiraban.