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Surne Bilbao 95-88 Falco Szombathely

El Surne Bilbao cumple y defenderá su corona continental de nuevo ante el PAOK en la gran final

El conjunto vizcaino, que jugará la ida el 22 de abril en Salónica y la vuelta el 29 en Miribilla, batió al Falco Szombathely sin exprimirse

El Surne Bilbao-Falco KC, en imágenesMarkel Fernández

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El Surne Bilbao ya ha alcanzado la altitud a la que quería ascender cuando el ya lejano 14 de octubre arrancó su nueva expedición continental. El conjunto vizcaino saboreó el pasado ejercicio el tremendamente apetecible sabor de la gloria y este año se ha tomado la FIBA Europe Cup con la seriedad, rigor y respeto de quien tiene entre ceja y ceja repetir. De momento, ya está en el escalón final de la defensa de su corona. Vuelve a tener la cima del Olimpo a la vista. 

Eso sí, los metros finales son siempre los más complicados y escarpados y de nuevo será el PAOK, el mismo rival en la final del año pasado, que aguantó en Murcia (89-85) los seis puntos de renta que sacó al UCAM de Sito Alonso la semana pasada. Los griegos, con aires de revancha, buscarán que su misión no tenga el éxito deseado, con el choque de ida de la final en Salónica el 22 de abril y la vuelta, el partido de los partidos, siete días después en Miribilla.

Como cabía esperar, el Falco Szombathely no fue capaz de poner en riesgo una eliminatoria cuya vuelta los ‘hombres de negro’ afrontaron este miércoles en el Bilbao Arena con un colchón de 17 puntos. Eso sí, opositaron a la victoria prácticamente hasta el último instante porque los ‘hombres de negro’ decidieron no forzar el motor, jugar con el freno de mano puesto muchos minutos y contentarse con tener siempre el duelo bajo control. Alegrías para el rival, sí; desmadre, no. Hicieron lo imprescindible para ganar y lograron el objetivo con el 95-88. 18ª victoria en los últimos 21 encuentros. Impresionante.

En ese contexto, fueron numerosas las ocasiones en las que los de Jaume Ponsarnau firmaron ventajas en torno a los diez puntos para que poco después los visitantes las neutralizaran. Pero hasta ahí. Ni se exprimieron los engranajes defensivos ni hubo exquisiteces en ataque, con mucho triple pese al escaso acierto. Ya llegaran las citas de alto voltaje para eso. Esta vez bastaron los flashes de energía y contundencia de Melwin Pantzar y Martin Krampelj, con colaboraciones especiales de Luke Petrasek, para mantener el orden establecido ante un contrincante esforzado y corajudo que aprovechó para sentirse importante a lomos de Zoltan Perl.

Tregua

El conjunto vizcaino dio tregua al Falco Szombathely desde el arranque de la contienda. Le permitió incluso tímidas ventajas en el luminoso, pero quedaba claro que en el momento en el que los de Ponsarnau pisaban el acelerador el marcador se ensanchaba en un abrir y cerrar de ojos. De hecho, les bastó con activar primero a Tryggvi Hlinason, a Bassala Bagayoko después y que Petrasek y Justin Jaworski desempolvaran su muñecas desde la larga distancia para cerrar el acto inaugural con un 23-17 casi sin despeinarse, sobre todo en defensa.

Toma y daca

El Surne Bilbao seguía soltando y recogiendo cuerda a voluntad. Le bastaba con mantener los acontecimientos en cancha dentro de un cierto orden, sin necesidad de exprimirse demasiado, lo que permitía a los húngaros hacer la goma y no perder demasiado terreno en el luminoso. Amagaron los anfitriones con el primer demarraje cuando entre Pantzar y Margiris Normantas colocaron el 35-26 a seis minutos del descanso, pero para ello era necesario mayor contundencia. Los de Konakov volvieron a demostrar que saben jugar si se les dan facilidades y entre Perl, Patrick Whelan y el incisivo Tyler Peterson quisieron dar al menos emoción al partido (40-37). Sin embargo, el meritorio intento de rebeldía quedó borrado en menos de dos minutos con un parcial de 8-0 que envió la contienda a su ecuador con un 48-37.

Más de lo mismo

Pero a regreso de vestuarios el guion del partido siguió inamovible. Parecía que la energía de Pantzar y Krampelj podía ser suficiente para hacer que los húngaros enarbolaran la bandera blanca (55-44), pero estos aprovechaban cualquier bajón de tensión de los anfitriones para revolverse, con Perl mostrando repertorio en acciones individuales. Así, Ponsarnau tuvo que parar el partido tras un parcial de 3-14 para el empate a 58. Y en menos de un minuto, los ‘hombres de negro’ volvieron a marcar territorio con dos triples de Normantas y Jaworski y un taponazo de Petrasek sobre Perl (64-58). Y volvieron a apretar los visitantes, que estuvieron a punto de llegar en ventaja a los diez minutos finales, algo que evitó un triple de Jaworski sobre la bocina del tercer cuarto (69-67).

Hasta el final

Y así fue prácticamente hasta el final. Entre Krampelj y Pantzar volvieron a asestar otro golpe al marcador (79-69), pero el Falco no se derrumbó en ningún momento, como demuestra el 90-87 a menos de un minuto del final, cuando un triple de Jaworski acabó ya con sus ganas de campanada y certificó el tercer viaje del Surne Bilbao a una final continental.