Las claves del Alavés - Athletic
Edu Alonso y Kike Burgos, con pasado en ambos conjuntos, valoran un derbi que estará marcado por la permanencia y el sueño europeo
Gasteiz
Mendizorrotza acogerá este sábado (18:30 horas) un nuevo derbi vasco entre el Deportivo Alavés y el Athletic, un duelo crucial para las aspiraciones de ambos equipos en lo que queda de curso. Los babazorros buscan acercarse a la permanencia, mientras que los leones afrontan una de sus últimas oportunidades para seguir en la pelea por los puestos europeos.
Para analizar un choque con tanto en juego, dos voces autorizadas como Edu Alonso y Kike Burgos –futbolistas con pasado en ambos clubes– desmenuzan las claves del partido y el momento de cada equipo. Desde su experiencia en este tipo de encuentros, coinciden en que se espera un duelo intenso, igualado y marcado por la presión clasificatoria.
Sin favorito claro
“Yo veo un partido muy igualado. A pesar de que el Alavés se juegue más, en Bilbao todavía creen en esa última plaza europea. Ambos luchan por sus objetivos, aunque el Alavés está más condicionado por la permanencia. Además, en casa es muy competitivo, así que le doy un ligero favoritismo”, explica Edu Alonso, jugador formado en la cantera del Athletic y que perteneció al Glorioso de 2002 a 2008, año en el que se retiró.
Kike Burgos –portero del Athletic hasta 1995 y arquero del Alavés entre 1998 y 2002– comparte el diagnóstico de igualdad, aunque prefiere no señalar un favorito claro.
“No sabría decir quién es el favorito. El Alavés viene en una dinámica muy buena, el equipo está creciendo. Y el Athletic este año, entre lesiones y otras cosas, ha sido muy irregular. Normalmente el Athletic suele partir con ventaja en estos duelos, pero en este caso no me decantaría por ninguno. Creo que va a ser un partido muy igualado”, señala Kike Burgos sobre el encuentro.
Objetivo distinto
Los dos equipos llegan con dinámicas y objetivos distintos, pero con buena parte de su temporada pendiente de este partido. El Alavés lo hace bajo el mando de Quique Sánchez Flores, que llegó en marzo tras la inesperada marcha de Coudet.
“El trabajo del Chacho hay que ponerlo en valor. Cada técnico tiene su sello y Quique ha introducido matices sin romper lo anterior. Esa mezcla hace que veamos un equipo que nunca le pierde la cara a los partidos. El ejemplo más fiel es la remontada ante el Celta. Perdiendo 3-0 contra un equipo que juega muy bien, el equipo siguió creyendo hasta que logró culminar la remontada”, apunta Edu Alonso.
Kike Burgos también valora de forma positiva la llegada del técnico madrileño: “Quique me consta que es un tío muy cercano. Creo que le ha venido bien a la plantilla. Coudet era más intenso y Quique es más cercano al jugador. Desde que ha llegado, todo ha sido positivo y el equipo ha sacado muchos puntos. Yo creo que va a aportar y que el equipo se terminará salvando”.
Expectativas muy altas
El Athletic, por su parte, llega tras una temporada irregular que no ha cumplido con las expectativas generadas después de dos campañas de alto nivel. Para Edu Alonso, esas expectativas pudieron ser excesivas: “Quizá ha sido un error haber marcado expectativas demasiado altas”.
Además, recuerda que competir en Europa tiene un coste añadido: “Jugar competición europea, como la Champions, sabemos que a equipos anteriores les ha costado muchísimo”, señala, poniendo como ejemplos a “la Real Sociedad o al Girona”.
Ese desgaste acumulado también ha acompañado el anuncio de la marcha de Ernesto Valverde al final del curso. Por ello, el de Mendizorrotza será su último derbi vasco al frente del Athletic.
500 obras de Valverde
“Valverde ha estado muchos años y ha conseguido cosas muy importantes. Ha metido al equipo en Europa, ha jugado Champions, ha ganado una Copa... No se le puede pedir mucho más”, comenta Kike Burgos, que compartió vestuario con Txingurri tanto en el Athletic como en el Mallorca.
Edu Alonso va incluso más allá y sitúa a Valverde en lo más alto de la historia rojiblanca: “Valverde posiblemente ha sido el mejor entrenador de la historia del Athletic”. Aun así, pese al gran trabajo realizado, Kike Burgos considera que “un cambio en el banquillo puede ser positivo para abrir una nueva etapa”. Antes, eso sí, el técnico tratará de despedirse con una nueva clasificación europea bajo el brazo, y para ello el Athletic necesitará puntuar en Mendizorrotza.
Primerísimo nivel
Las individualidades
Ambos equipos acudirán al derbi con todas sus armas para acercarse a sus respectivos objetivos. Y los dos llegan con delanteros en buen momento, figuras por las que pasan muchas de sus opciones para ganar el encuentro.
“Toni Martínez está a un nivel muy alto. Me está gustando mucho. También el equipo en general está muy bien trabajado, es muy compacto. Más que individualidades, destacaría el bloque”, apunta Kike Burgos sobre el Alavés.
En el Athletic, el exportero también destaca el peso ofensivo de varios futbolistas: “Guruzeta está haciendo una gran temporada. Los hermanos Williams siempre marcan diferencias, aunque Nico ha tenido problemas. Esos y Sancet son los jugadores clave arriba”.
Edu Alonso, por su parte, señala que el potencial ofensivo del Alavés bajo las órdenes de Quique también puede ser clave: “Tiene dos delanteros –Lucas Boyé no podrá jugar por lesión– con una cantidad de goles que no es fácil conseguir en Primera División, y eso lo suma a una base sólida. La incorporación en la banda derecha de Ángel Pérez también ha sido un acierto que suma tras tener una baja importante como la de Carlos Vicente”.
Kike Burgos también se fija en sus compañeros de demarcación. De Sivera comenta que es “buenísimo”, mientras que de Unai Simón destaca su reciente buen estado de forma, como “en el partido ante Osasuna”.
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Por último, ambos recuerdan con cariño su etapa como albiazules. Tras formarse en Lezama y pasar por el Athletic, tanto Edu como Kike vivieron en Gasteiz años clave en su crecimiento profesional.
“Ha sido el equipo en el que más tiempo he estado a nivel profesional. He vivido cosas buenas y otras no tanto, pero el Alavés es mi equipo también. Ahora vivo en Bilbao, pero sigo sus partidos y lo siento como un aficionado más”, comenta Edu Alonso.
“Yo me formé en el Athletic y luego me fui al Mallorca, donde viví cosas increíbles: un ascenso, una final de Copa… Pensaba que no estaría mejor en ningún sitio. Pero después llegué a Gasteiz y lo superó todo: el vestuario, el ambiente, el grupo. Y alcanzar una final europea con el Alavés es algo único. Aunque no jugaba, lo disfruté muchísimo. Fueron años increíbles”, sentencia Kike.
Por lo tanto, el derbi de mañana en Mendizorrotza, con tanto en juego y emociones cruzadas, promete ser mucho más que un partido, tal y como analizan Edu Alonso y Kike Burgos.