Ibiza 1 - 2 Athletic

Abonados al sufrimiento

El Athletic escribe un guion similar al de su andadura copera del curso pasado en su estreno en el torneo en un duelo marcado por las rotaciones

22.01.2021 | 01:03
Mikel Balenziaga pugna por un balón con un futbolista del Ibiza.

Avisó Marcelino García Toral en la previa del estreno del Athletic en Copa de la dificultad que entrañaba la cita del jueves en Ibiza. Un lugar paradisiaco, destino habitual de vacaciones de muchos de los componentes de la plantilla rojiblanca, que pudo convertirse en una especie de infierno. De allí salió goleado y señalado el Celta dos semanas atrás, enredado en el césped artificial de Can Misses. El conjunto bilbaino estaba sobre aviso, más aún tras la sorprendente derrota del Real Madrid frente al Alcoyano. Demasiados ingredientes que fabricaron un cóctel perfecto que pudo estallarle en la cara al Athletic, que lejos de ofrecer una versión convincente sí se mostró eficaz ante la meta rival. Marcelino puso mucho énfasis en el acierto en el área contraria y así se fraguó la victoria y el pase a los octavos de final del torneo del K.O. Cómo no, con un guion similar al de su andadura copera de la temporada pasada, con el equipo abonado al sufrimiento. ¿Cuánto más se disfrutan las victorias como las de anoche?


 

Sirva como resumen del choque la frase que dejó el técnico asturiano: "Vinimos a clasificarnos y lo logramos. Otros se quedan por el camino". El mensaje es claro, ganar o ganar. Como sea. Es lo que tienen las eliminatorias, más aún las que se disputan a partido único, como es el caso, que no siempre premian la valentía o el buen juego, y sí la puntería y el acierto. Y es en citas así en las que los leones tienden a crecerse. Además, si a ese gen competitivo que siempre le acompaña al Athletic se le añade el ingrediente estrella de un entrenador ambicioso –basta con escuchar sus comparecencias de prensa para advertir inmediatamente las diferencias con Gaizka Garitano en dicha cuestión–, solo pueden intuirse cosas positivas.

Eso sí, tuvo que salir Unai Nuñez, a quien le acompaña el sambenito de tercer central, algo que en ocasiones no resulta nada fácil de digerir, al rescate de su equipo en un partido que apuntaba a la prórroga casi de manera irremediable. Como si del mejor ratón de área se tratara, el portugalujo envió al fondo de la red con un remate a bote pronto un buen centro de Iñigo Lekue, otro futbolista que ha ganado en confianza de la mano de Marcelino.

Las mejores imágenes del partido. Fotos: EFE

Se disfrazó Nuñez de Yuri Berchiche, héroe en las sufridas noches coperas del curso pasado en Tenerife y Granada; pero también de Iñaki Williams y su (no) remate –sigue siendo difícil adivinar si fue Sergio Busquets quien se marcó en propia– frente al Barcelona en cuartos en la penúltima gran noche de San Mamés. Poco después llegó la dichosa pandemia del coronavirus y sus conocidas consecuencias. Más recientemente, Asier Villalibre, con el gol que forzó la prórroga en la final de la Supercopa y el ya citado Williams y su golazo para convertir al conjunto rojiblanco en supercampeón, también tuvieron su cuota de protagonismo. Más dosis de sufrimiento.

oportunidades
 

Marcelino quiso dar alternativas a los menos habituales, o al menos a aquellos que menos participación han tenido con él en sus tres partidos al frente de la nave rojiblanca. Realizó hasta ocho cambios con respecto al once que alineó en la final frente al Barcelona y no quiso perder ni un solo segundo en excusas. Asumió que su equipo no jugó bien ante el Ibiza, pero insistió en las dificultades que rodeaban al choque. Un mensaje positivo para el vestuario, no cabe duda. Tener a cuantos más futbolistas enchufados en el próximo mes, en el que el equipo se jugará su continuidad en la Copa y ver hasta dónde puede llegar en liga, se antoja vital. De nada vale agotar la gasolina de los jugadores, menos aún con una final de Copa pendiente.

La cita en Ibiza fue la primera piedra en el camino de un equipo que quiere hacer historia. Sabe que, en principio el 4 de abril, se verá las caras con la Real Sociedad para dirimir al campeón del curso pasado. Una cita que será algo descafeinada pues todo hace indicar que se disputará sin público, pero que está marcada en rojo en el calendario desde hace muchos meses. Pero como pedir y soñar son gratis, en este que es su torneo fetiche, el que más veces ha conquistado en su centenaria historia, ¿por qué no imaginar que el Athletic alcanza una nueva final? La de la presente temporada, si nada se tuerce, se disputará el próximo 17 de abril. También en La Cartuja. Con el sufrimiento, por bandera, cualquier cosa es posible con este Athletic.

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