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Vicisitudes veraniegas

Gaizka Garitano dirige una pretemporada marcada por el alto número de contratiempos, con especial mención al retraso que llevan la media docena de jugadores que dieron positivo

23.08.2020 | 08:24
Gaizka Garitano y Patxi Ferreira siguen las evoluciones de sus jugadores en Lezama.

Se supone que Gaizka Garitano aparecerá estos días por Lezama con la cara que la sabiduría popular aconseja poner cuando el tiempo no acompaña. Ocurre que en el seno del Athletic se han juntado demasiados factores adversos que están complicando la gestión de la pretemporada, que ha quedado reducida a un mes por las apreturas del calendario. Aprovechar a fondo este período era y es el objetivo, pero las malas noticias se han ido sucediendo desde el 13 de agosto. Consecuencia de ello, el equipo viene afrontando una carrera de obstáculos que puede acabar mediatizando el proceso de puesta a punto.

Cumplido el primer tercio del período de preparación hay un considerable grupo de jugadores que por diversas razones no ha tenido la oportunidad de trabajar con la normalidad deseable. Hasta una decena de hombres asoman en un parte médico donde la palma se la llevan los afectados por el coronavirus, hasta seis, pero además hay otros cuatro futbolistas aquejados de dolencias de desigual gravedad. El pasado martes, el club adoptó la medida de incorporar a las sesiones de la primera plantilla a Urain y Serrano, del filial. Una forma de paliar la escasez de personal que preside el día a día del Athletic en sus instalaciones.

Las incidencias que afectan a Iñigo Martínez (un problema de índole muscular), Peru Nolaskoain (con un tobillo tocado), Yuri (arrastra desde el curso anterior una pubalgia), e Ibai Gómez (fractura de clavícula en el curso de un entrenamiento), componen el típico cuadro del verano. Siempre a la vuelta de las vacaciones hay algunos futbolistas que acusan molestias y que en ocasiones tienen su origen en la temporada precedente, o que sufren un accidente, como sería el caso del extremo bilbaino. No hay pretemporada en que no sea así, por lo que el foco de este déficit de personal localizado en Lezama se ha de situar sobre las cabezas de aquellos que dieron positivo en las pruebas realizadas la víspera de reiniciar la actividad para detectar la existencia del covid.

A expensas de los test a que serán sometidos en las próximas fechas, que son dos separados por tres días y se precisa que ambos arrojen resultado negativo para permitir su integración en el trabajo colectivo, Garitano continúa sin verles el pelo a Williams, Córdoba, Unai López, Larra, Núñez y Sancet. Según explicó Josean Lekue, responsable médico de la entidad, todos gozan de buena salud y siguen un programa individualizado de ejercicios físicos mientras dura su confinamiento domiciliario, lo cual no evita que experimenten un retraso en la preparación respecto al grueso de la plantilla.

Recordar además que una vez se hizo oficial el asunto de los seis positivos, los jugadores libres de contagio tuvieron que someterse al protocolo elaborado por las autoridades deportivas, lo que se tradujo en la ralentización de su dinámica laboral en varias jornadas donde realizaron sesiones individuales por mera precaución. Otro inconveniente en la agenda del técnico, pero no el más grave.

AMISTOSOS 

Lo peor de esta historia es que cuando el citado sexteto aparezca por el vestuario del equipo, este se hallará inmerso en una etapa más avanzada que incluye la disputa de una serie de partidos amistosos. En principio, son cuatro las citas concertadas por la entidad. Para abrir boca, el sábado que viene ante el Logroñés en Las Gaunas. Para la siguiente semana están previstos cruces con el Alavés en Lezama, el Oviedo en el Carlos Tartiere y el Eibar de nuevo en Lezama, entre el 2 y el 5 de septiembre. Se antoja poco probable que en dichos ensayos los rezagados tengan la participación que Garitano hubiese pretendido. Y conviene recordar que en su planificación LaLiga baraja situar el comienzo del campeonato de la regularidad el sábado 12.

Por cierto, para completar el panorama apuntar que Garitano apechugará con la baja de Unai Simón en los amistosos, pues coinciden con los compromisos de España contra Alemania y Ucrania, anunciados para el 3 y el 6 de septiembre. Simón asistirá a la concentración de la selección hispana a finales de mes y regresará a Bilbao cinco días antes del arranque liguero. Una ausencia inoportuna al margen de que Luis Enrique le conceda minutos, no en vano el portero se presentará en la competición doméstica seguramente sin haber dispuesto de la oportunidad de estrenarse con su equipo.

Pese a las múltiples pegas expuestas, una hipótesis razonable podría desembocar en la disponibilidad de la totalidad de los jugadores justo para el comienzo liguero, con la única salvedad de Ibai, quien ha optado por eludir el quirófano apostando por un tratamiento conservador de una duración no inferior al mes. También Yuri consensuó con los médicos evitar la operación, en la idea de que logrará superar las limitaciones que le lastraron en la campaña previa y se le han diseñado unos entrenamientos personalizados. Lekue confía en que el lateral zurdo y Nolaskoain, que ya lo pasó mal en su cesión al Deportivo por culpa del tobillo, estén listos el 12 de septiembre. Lo de Iñigo parece un contratiempo menor.

Por tanto, la mayor incógnita versaría sobre el estado de los chicos que recibieron la visita del virus en sus organismos. Parece lógico que abonen una factura, probablemente llevadera pero que les sitúe en inferioridad en relación a los demás futbolistas de cara a las jornadas de septiembre. Eso sí, se da la circunstancia de que la mayoría de ellos han sido habituales en la pizarra de Garitano, al menos disfrutaron de tal condición en los últimos encuentros oficiales. Veremos ahora.