El protagonista: Pichichi a ritmo de récord

02.07.2020 | 00:15
Raúl García, que dentro de nueve días cumplirá 34 años de edad, festeja el primer gol de ayer.

Raúl García, que acumula 13 tantos en liga tras el doblete de Mestalla, bate su registro goleador en Primera. Suma cuatro tantos desde el regreso del fútbol

QUIEN dijo eso de "a perro viejo no hay quien le enseñe trucos nuevos" no conoció a Raúl García. Porque, a nueve días de cumplir 34 años, el navarro ha mejorado sus registros. Ha elevado su récord goleador en Liga a 13 tantos y ha dejado en el olvido los once que consiguió durante su cesión en Osasuna en la campaña 2011-12, una marca que suponía su límite personal. Hasta ayer. Y es que en Mestalla, en el encuentro contra el Valencia por Europa, el Athletic bailó al ritmo que marcó Raúl García. Al son que impuso el killer con su primer doblete de la temporada. El perro viejo no tuvo dientes, tuvo colmillos. Dos. Y ambos se los clavó en la yugular a un conjunto che moribundo, para rematarle. Raúl García olió la sangre y se lanzó a matar. Él fue el hombre del partido, el culpable de la primera derrota valenciana en casa de todo el curso. Aquel que hizo que el Athletic se despertara hoy séptimo en la tabla. Sin embargo, fiel a su estilo, el navarro se retiró a descansar huyendo de los halagos: "No soy amigo de los elogios porque el fútbol es un deporte de equipo. Los días que no estoy acertado son los compañeros los que me ayudan, pero estoy contento con el partido, por haber hecho mi trabajo de la mejor manera".

Pero lo cierto es que los goles de Raúl García han dado de comer al Athletic durante muchos partidos. Y esta temporada, la de su mejor marca en Primera, sus dianas se han multiplicado. Como los panes y los peces. 13 en 31 encuentros ligueros –29 como titular–. Pero su aportación se ha hecho notar sobre todo tras el parón. El navarro ha disputado los seis duelos –solo salió como suplente ante el Barcelona– y ha logrado cuatro tantos. Cuatro goles que han provocado el ascenso del Athletic en la clasificación, que el sueño de Europa sea cada vez más real. "Hablábamos en serio cuando decíamos que quedaban 11 partidos, una mini temporada, en la que confiábamos poder remontar la situación porque somos un equipo en el que todos aportamos. Los de inicio lo hacen bien, pero los del banquillo, también", explicó. Sin embargo, aunque Raúl García quiera convencer de que todos los rojiblancos aportan lo mismo, es él quien ayer ganó los tres puntos. Fue él quien, en el 14, aprovechó un pase raso de Williams, tras robo de Muniain, para pegarla de primeras hacia dentro. Y también fue él quien, nada más salir de los vestuarios, se inventó un zurdazo desde fuera del área para incrustar en balón en la escuadra valenciana, muy lejos del alcance de un sorprendido Cillessen.

Así consiguió Raúl García su primer doblete de la temporada. Así acumula ya 13 goles en liga, siete de penalti, y se coloca tercero en la lucha por el Pichichi, junto a delanteros puros como Luis Suárez, Iago Aspas y Gerard Moreno, y tan solo superado por Karim Benzema y Leo Messi. Porque en la campaña del adiós de Aritz Aduriz, líder ofensivo de Athletic durante el último lustro, el navarro se echó el equipo a la espalda y se convirtió en ese goleador que nunca ha sido y que tampoco se le exigía ser. A falta de una referencia clara, a la espera de Asier Villalibre, este perro viejo se reinventó por el equipo, aprendió trucos nuevos e incluso en algunos encuentros movió a Williams a la banda para ejercer de nueve. Ayer se colocó como hombre más adelantado junto a Williams, y permutando con el delantero bilbaino logró su mejor marca goleadora en Primera. Consiguió batir los once tantos que hizo en su segunda etapa en Osasuna. Y, sin embargo, todo parece indicar que Raúl García continuará aumentando su récord particular en los próximos días. Porque al Athletic le quedan todavía cinco partidos para acabar la temporada y al navarro le quedan piernas.

Calendario complicado Raúl García marcó con la izquierda y con la derecha. Ganó en el juego aéreo, se llevó todas las disputas y, en el minuto 82, fue sustituido por Oihan Sancet. El navarro se marchó del campo con Mestalla en silencio, pero con Bilbao en pie. Hizo uno de sus mejores partidos de la temporada y, sin embargo, se quedó con hambre. Porque un perro viejo siempre quiere más. Así que, nada más sonar el pitido final, Raúl ya estaba pensando en lo que queda de calendario. En los dos próximos partidos que albergará San Mamés, ante Real Madrid y Sevilla, por los que pasan las posibilidades de jugar el año que viene en Europa: "Siempre hemos confiado en nuestra capacidad. Somos un grupo de amigos que intenta pelear contra todo. Queremos estar en Europa y vienen dos partidos en casa. Nos sentimos fuertes y por eso siempre tenemos respeto, pero nunca miedo".

Raúl ha sido titular en 29 de los 31 partidos ligueros que ha jugado esta temporada y, de los 13 goles que acumula, siete han sido de penalti

"Vienen dos partidos duros en casa, pero nos sentimos fuertes. Siempre tenemos respeto, pero nunca miedo", destacó el pichichi navarro