josu urrutia

“Nosotros situábamos a Susaeta y Aduriz en un estatus idéntico”

09.02.2020 | 06:10
Josu Urrutia

Bilbao - El futbolista es la indiscutible estrella del espectáculo en que se ha convertido el negocio del fútbol. Repasar determinados casos es otra fórmula para analizar la tarea que desempeña una directiva.

¿Qué cuota de la marcha de Susaeta le corresponde?

-Mi directiva, el director deportivo, el director general y los técnicos, incluido Garitano, saben mi opinión sobre Markel como jugador y como persona.

Bien, pero se está achacando que no le renovase como sí hizo a última hora con otros jugadores.

-Cuando en diciembre hicimos esas renovaciones, nadie aludió a que Susaeta no fuese renovado. Ahora que ha salido del club sí me han llegado mensajes o alusiones al respecto que están generando una idea concreta. Nosotros situábamos a Susaeta y Aduriz en un estatus idéntico. Nadie es más importante que nadie y no quiero incurrir en una contradicción, pero las situaciones no son las mismas y tanto De Marcos como Balenziaga, aún estando a otro nivel, merecían ser premiados con la renovación. Ambos se lo habían ganado y su futuro podía estar en riesgo, una circunstancia que en absoluto contemplaba en los casos de Aduriz y Susaeta. Estaba convencido de que cualquiera de las candidaturas era de esta opinión y que a ambos se les ofrecería la opción de continuar. Nunca pensé que tuviera que dar explicación alguna sobre esto, porque nunca pensé que Aduriz y Susaeta no fueran a seguir.

Fichó a un buen número de jugadores y bastantes de ellos cuajaron, pero el caso de Aduriz ha sido especial. Era inimaginable que diese semejante rendimiento.

-Creo que ha sido todo. Aduriz ha dado un rendimiento bestial, que no se esperaba. Yo podía pensar en que era un jugador capaz de hacer quince goles al año y ha doblado esa cifra, pero en esto influye que el fútbol es un trabajo de equipo. Aduriz juega arriba, es un rematador y el Athletic ha sido un equipo que ha llegado mucho al área contraria y servido muchos balones.

Es evidente que el ariete depende mucho de los compañeros, pero?

-Sí, bueno, no se puede estar con 38 años en la brecha si no tienes una gran confianza en ti mismo, si no te cuidas y si no tienes una gran ambición, pero siendo una barbaridad la cantidad de goles que ha hecho, hay que decir que el equipo ha dado un nivel muy alto. Esa ambición ha sido el motor del vestuario y era lo que se buscaba.

Es lo que se busca siempre.

-Mira, la gente es consciente de que había un plan diseñado en el área deportiva. Trajimos a Marcelo Bielsa con ese objetivo. Se trataba de profundizar en una doble ambición: intentar que en Lezama se hiciese el mejor de los trabajos y salir a ganar todo lo posible y más. Marcelo fue importante para todo eso: ganar y mejora personal. Con Ernesto se mantiene esa doble ambición, él supo canalizar todo lo que Marcelo había removido en el equipo. Además, había una idea consistente en incorporar y disponer de un técnico en el filial que fuese capaz, que conociese la casa, con experiencia en Primera, queríamos alguien así para ocuparse de ese penúltimo eslabón de la cadena, alguien que pudiera ser un seguro de vida. Hablo de esa figura que en su tiempo representaron Sáez, Aranguren o Amorrortu, técnicos empapados de Athletic y que pueden suplir al primer entrenador. En este sentido, la labor desarrollada por Ziganda y Garitano merece ser ensalzada, son dos piezas básicas de ese plan original.

Siguiendo con los futbolistas. ¿Qué me dice de los que optaron por cambiar de aires?

-Si me preguntases que ha sido lo peor de estos ocho años, diría que la marcha de aquellos jugadores que prefirieron dejar el Athletic. Lo prioritario es creer. No seremos los mejores, hay jugadores mejores que los nuestros porque nuestra huerta es pequeña. Y el hecho de ser menos es un beneficio para quien quiere ser jugador del Athletic. Pero hay que creer porque para que este club tenga continuidad se requiere un compromiso del club y de los jugadores, sobre todo por parte de estos cuando encima están bien valorados en el plano económico. Si todos, aunque se hayan formado aquí, ven otro horizonte más atractivo que el Athletic y responden como hicieron algunos, entonces no tendremos Athletic. Por eso hay que ser intransigente con este tipo de posturas y así todo ha habido el acierto y la suerte de que el equipo ha seguido respondiendo.

Intransigencia reflejada en exigir el pago completo de las cláusulas.

-Nosotros no queríamos que estos jugadores se fuesen y eso ha hecho que tuviesen que ajustarse a lo que ponía en el contrato. Cuando llegamos en 2011, nadie se atenía a las cláusulas y hemos creado escuela. Otros clubes, incluso más poderosos, han entendido el perjuicio que supone perder jugadores.

En su momento ver desfilar a Javi Martínez, Herrera, Llorente y Amorebieta, les generaría dudas y temores.

-Si siendo candidato me dicen que los que has nombrado en cosa de dos años se van a marchar y que luego también Arrizabalaga o Laporte, pues con la actual exigencia de la competición, igual hubiera optado por no meterme en este lío. Pero eso fue lo que pasó y supimos sacar el tema adelante. El Athletic tiene que defender una idea y necesita la implicación del futbolista. Vengo de crío, llego al primer equipo y con no sé qué edad, veintitantos, cojo y me largo. Eso habla de una total ausencia de compromiso.

Estos meses se ha especulado sobre el posible regreso de Llorente. ¿Cómo le ha sentado?

-Te digo una cosa: me olvidé de Llorente en el mismo momento en que él se olvidó del Athletic. Y diría lo mismo de los demás. Sé que hay gente comprensiva con este tipo de comportamientos y lo podría entender desde una perspectiva personal, también yo puedo estar aquí tomando una cerveza con Llorente, pero desde la perspectiva del Athletic, no, porque hay que tener un respeto al club y el club no puede perder la dignidad. Estaríamos cuestionando el modelo, poniéndolo en peligro, es lo que hacen esos jugadores. Lo que define el Athletic no son solamente los títulos que haya ganado, sino que compite con todos y cómo lo hace. Lo que fuera llama la atención de nosotros es cómo siendo como somos seguimos ahí.

¿Haber sido futbolista le sirvió para acceder a la plantilla?

-No sé si es por esto, por mi forma de ser o por la del grupo, o por todo junto, pero te lo pueden decir ellos que ha habido una conexión y que han creído en la directiva. A veces el exceso de cercanía o de presencia consigue el efecto contrario y hay técnicos, como Ernesto, que desde cierta distancia consiguen una gran cercanía con la plantilla. He querido ser natural, acompañar en los malos momentos y también marcarles los límites. Un poco como el papel que hace un padre y tienes que ser coherente si quieres que confíen en tu persona. Yo estuve tres lustros en el otro lado, como jugador, y he repetido que no he conocido una caseta como esta. Ha podido haber equipos con mejores jugadores o con gente de más nombre y ninguna ha logrado lo que esta.

¿Qué diría a quien sostiene que estos jugadores están acomodados o muy consentidos?

-Si la plantilla fuera así, no tuviese ambición y no trabajase, no hubiese dado el rendimiento que ha dado.

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