BILBAO - Fuera revanchismo. Todos a una. Comunión junto al hombre que enarbolará durante los próximos cuatro años la bandera rojiblanca. Expresidentes y exjugadores del Athletic arropan al nuevo máximo dirigente del club, Aitor Elizegi, y le dan la bienvenida al sillón de Ibaigane. Más allá de preferencias o amistades, todos coinciden en señalar que, por encima de todo, el futuro del equipo bilbaino está en juego debido a la delicada situación deportiva que atraviesa. Por eso subrayan por unanimidad que es tiempo de arrimar el hombro en vez de poner zancadillas. Como bien dice Fernando Lamikiz, hay que dejar de lado las “cuitas pendientes” porque hay mucho en juego.
En este sentido, después de felicitar al flamante ganador, los que han pasado por la factoría rojiblanca, voces autorizadas desde el palco y también en el terreno de juego, sostienen que para que el nuevo proyecto llegue a buen puerto es imprescindible remontar el vuelo cuanto antes y remendar la clasificación liguera. Sin eso, es imposible que venga todo lo demás. Para construir un proyecto de futuro sólido para el Athletic es necesario salvar la categoría, principal objetivo del primer equipo esta temporada.
Sin duda, se trata del mayor desafío al que se enfrenta a corto plazo Aitor Elizegi. Cambiar el rumbo de una nave que zozobra y devolver la ilusión a la parroquia rojiblanca. Sin embargo, como bien apuntan los expresidentes, poco o nada se puede hacer desde el palco cuando todo depende de que la pelota entre en la portería. En estos momentos, el devenir más inmediato del club se disputa en el terreno de juego. Sobre el césped se plantea la batalla más importante y ahí es necesario hacer acopio de fuerzas. La dividida masa social, tal y como se refleja en los votos con los que respaldaron a los dos candidatos, debe unirse sin tiempo que perder para ayudar a los jugadores en su lucha contra los rivales futbolísticos. En definitiva, la directriz a seguir para el nuevo mandatario es la necesidad de coger oxígeno proporcionado por la adquisición de puntos en el campeonato liguero y ganar tiempo para poder implantar, poco a poco, la nueva hoja de ruta dispuesta. Elizegi y su equipo necesitan que el equipo deje de caminar sobre el alambre y pise tierra firme.
“Que la victoria de Aitor Elizegi haya sido por 85 votos es lo de menos. La diferencia no es lo importante, sino que ahora estemos todos a favor del Athletic. El club tiene que seguir funcionando. A Aitor Elizegi le deseo suerte y los mejores deseos”.
“A Aitor Elizegi le deseo suerte y acierto porque esfuerzo y ganas, tanto él como a su equipo, sé que no les van a faltar. Sin duda, sus éxitos serán los de todos. Si hubiera ganado Alberto Uribe-Echevarría le diría lo mismo. Pero, sobre todo, a Aitor Elizegi le deseo suerte porque la va a necesitar. Entre todos hay que salir de la situación deportiva actual cuanto antes”.
“Han sido unas elecciones en las que cualquiera podía haber ganado, el resultado ha sido estrecho y creo que los dos eran candidatos que lo podían hacer muy bien. Ahora, Aitor Elizegi se enfrenta a varios desafíos pero, sobre todo, a uno imponderable para cualquier presidente que es el de que la pelota entre. Respecto a los socios, creo que la gente se tiene que olvidar ya desde hoy de las elecciones e ir todos a una con el Athletic. Todo el mundo tiene que estar unido y olvidarse de cuitas pendientes. Aitor Elizegi tiene un buen equipo de trabajo y lo que necesita es que se sumen tres o cuatro victorias seguidas que le den oxígeno en el plano deportivo para poner en marcha su proyecto”.
“A priori, Alberto Uribe-Echevarría partía con ventaja por la fecha de convocatoria de elecciones ya que al resto de posibles candidatos les pilló desprevenidos. Creo que en la victoria de Aitor Elizegi han influido tres factores: la inoportuna elección de la fecha de las elecciones; el voto de castigo por esta decisión y otras circunstancias contra la junta saliente; y el voto de los socios Barria. Respecto al nuevo presidente, a Aitor Elizegi le diría que escuche los consejos de su equipo, que tiene un grupo humano muy bueno y organizado, con gente de categoría, y desoiga los consejos externos. Que se centre en los consejos internos”.
“Creo que el club sale fortalecido después de las elecciones. En plenas fechas navideñas, a mi modo de ver, la afluencia de socios fue óptima. Fue una fiesta en la que los socios mostraron su disposición a participar. Al final se inclinó la balanza por unos votos, pero es un triunfo para el Athletic. Hoy todos somos del candidato elegido. Ahora hay cosas importantes que afrontar, como es la situación deportiva, que nos ocupa a todos. Tenemos que estar todos juntos. Aitor Elizegi seguro que tiene claro lo que tiene que hacer pero, si en cualquier caso, necesita de mi experiencia como expresidenta para cualquier cosa, le tiendo la mano. Ahora hay que dejarle gobernar”.
“A Aitor Elizegi hay que felicitarle. No era el favorito pero ha sabido enganchar al socio. Ha sido una diferencia de votos muy justa, como nunca antes. Se nota que han trabajado junto al socio hasta el último momento. La nueva junta directiva tiene que empezar a trabajar desde ya y por eso les deseo suerte”.
“Los socios han decidido que sea Aitor Elizegi el nuevo presidente y lo es con todo el derecho. Le doy mi enhorabuena. Cada vez más, el Athletic tiene sus retos y dificultades, y tenemos que apoyar entre todos al club. En el caso de este nuevo proyecto, como todo lo que empieza de cero, necesita el respaldo de la gente aún más si cabe”.