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La escuela de leones

Lezama En enero de 1971 el Athletic inauguró las instalaciones de su cantera que, más de 45 años después, son toda una referencia mundial en el trabajo de las categorías inferiores

La escuela de leonesAthletic Club

Bilbao - La historia del Athletic está plagada de éxitos y fracasos. Lágrimas y sonrisas se han alternado durante 120 años. Por suerte, las alegrías han sido siempre más y mayores que las penas. Por suerte y porque el Athletic ha sabido regar y apostar por acciones que potenciasen su compromiso con la filosofía. En ese contexto hay que analizar uno de los puntos de inflexión más importantes en la vida del club. El 27 de enero de 1971 el Athletic inauguró sus instalaciones de Lezama.

Durante la presidencia de Félix Oráa el club puso en marcha lo que debía ser el motor de la entidad, “un espacio propio como centro de trabajo del equipo profesional y como escuela de fútbol para las categorías inferiores”. En aquel año Lezama abrió sus puertas con tres nuevos campos de fútbol. Desde entonces el Athletic ha afrontado importantes renovaciones y ampliaciones hasta convertir su escuela futbolística en un centro de referencia a nivel internacional.

Lezama, además de por ser una fuerte apuesta por la filosofía, llegó forzada por las necesidades. En 1961 se había creado el equipo de juveniles. Su andadura fue ejemplar, llegando a cosechar de manera consecutiva los títulos de Copa entre 1962 y 1967. Estaba claro que, si se regaba el jardín de las categorías inferiores, el talento daba sus frutos. Además, en 1964 renació el Bilbao Athletic. Con tres equipos en marcha se antojaba vital tener un espacio en el que mimar el sentimiento Athletic. El club decidió que la mudanza en el día a día a Lezama se hiciese de forma gradual, poco a poco, para que el equipo no se sintiese extraño. Eso sí, a pesar de que las nuevas instalaciones no tardaron en acoger casi a diario al primer equipo, se estableció que al menos un día a la semana el equipo jugaría un partido de entrenamiento en San Mamés, “para no perder el aire a su campo”.

La factoría rojiblanca no ha parado de crecer desde 1971. Durante el mandato de José Antonio Eguidazu se construyeron cuatro campos más para dar cobijo a todos los equipos de la cantera. En 1995 fue José María Arrate el que mandó construir un aparcamiento, viales de entrada y salida y una tribuna cubierta.

En 2013 el club hizo público el Plan Director de Lezama, un ambicioso proceso en el que se pretende transformar la escuela de fútbol y el lugar de entrenamiento del primer equipo para alcanzar un modelo adecuado a las necesidades del fútbol moderno. Este plan contemplaba el desembolso de veinte millones de euros en un plazo de diez años, pero el Athletic anunció tiempo después que esa cuantía se ampliaba a treinta millones de euros debido a la inclusión de diferentes obras y equipamientos que no se contemplaban en un primer momento. Entre las principales novedades estaba una segunda tribuna, así como un edificio de nueva construcción en la parte alta de Lezama para acoger al primer equipo. Coincidiendo con el derribo del viejo campo de San Mamés, ese mismo año se trasladó a Lezama el arco de la Tribuna Principal, que se había convertido en uno de los iconos del Athletic.

En la actualidad, Lezama cuenta con casi quince hectáreas de superficie en las que el club goza de un pabellón cubierto, gimnasios, centro médico, almacenes, parking cubierto y descubierto, bar y ocho campos de fútbol. Todas estas instalaciones sirven para ofrecer todas las comodidades posibles a un total de diecisiete equipos. Con los primeros equipos, femenino y masculino, coinciden en Lezama el Bilbao Athletic, el Basconia, dos equipos de juveniles, dos de cadetes, dos de infantiles, cinco de alevines, el segundo equipo femenino y otro infantil de féminas.

Pero, como el propio club expone, “la idea de Lezama trasciende a las instalaciones. El club supervisa el trabajo de clubes que forman parte de a estructura rojiblanca. Chicas y chicos que destacan, realizan entrenamientos específicos en alguno de los tres centros de tecnificación repartidos por todo Euskadi”. Es la gran escuela para forjar los leones del futuro.