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Una batalla de muchos quilates

Unai Núñez, titular tras dos partidos en el banquillo, se vio las caras con Diego Costa en un encuentro en el que tuvo muchos altibajos, como el error en el segundo gol, pero en el que realizó un curso exprés de cómo defender

Una batalla de muchos quilatesFoto: Borja Guerrero

EL rácano planteamiento del Athletic en el Wanda Metropolitano, donde se comportó como un equipo pequeño, pendiente casi en exclusividad de no encajar, replegado cerca de su área y apelando a la heroica para tratar de hacer un gol, misión casi imposible ante un Atlético de Madrid que hasta ayer había encajado únicamente nueve goles en 23 jornadas, centró muchas de las miradas en el duelo entre Unai Núñez e Iñigo Martínez con Diego Costa y, en menor medida, también con Antoine Griezmann, aunque el francés se manejó en otros registros y apareció en distintas zonas del campo. Especialista como pocos en el otro fútbol, un profesional de la materia, el hispano-brasileño no evitó el choque. Fiel a su estilo. Enfrente, eso sí, se topó con un joven valor de la cantera de Lezama que no se amedrentó. Al contrario. En uno de los choques más complicados, ante un rival de enjundia, Núñez realizó un máster. No fue su mejor tarde, pero seguro que curso exprés del Wanda le vendrá bien para el futuro.

Tanto el portugalujo como Costa vieron las caras en muchos lances del juego. Con suerte dispar para ambos, pues pese a que el delantero marcó el segundo gol de su equipo, sudó la gota gorda para superar a su par. Además, cuando lo logró, se encontró con un segurísimo Iñigo, siempre atento a las segundas jugadas, rápido en la anticipación y tapando los errores de sus compañeros, que no fueron pocos precisamente. El ondarrutarra jugó su tercer encuentro liguero con la zamarra rojiblanca y, aunque aún no conoce la victoria, con un saldo de dos derrotas y un empate, volvió a ser el mejor del Athletic. Un dato que, sin duda, debe invitar a la reflexión.

Después de dos encuentros sin jugar ni un solo minuto, un hecho novedoso en el que es su primer curso en la primera plantilla, pues la recuperación definitiva de Yeray Álvarez le ha relegado a un segundo plano, Núñez recuperó la titularidad en una tarde que se preveía complicada para los bilbainos, como así terminó siendo. Una pérdida de balón suya en el minuto diez de juego pudo costarle caro al equipo, aunque la rápida reacción de Mikel San José ante Correa evitó males mayores.

Poco después, en un lance con Costa dentro del área, el árbitro pudo haber señalado penalti. El portugalujo se fue al suelo con el cuerpo y tocó la rodilla derecha del delantero del Atlético, que hizo mucho por buscar la pena máxima. El colegiado no señaló nada pese a las intensas protestas de Costa.

A la vuelta de vestuarios, la superioridad colchonera fue mayor que la de la primera mitad, lo que exigió un plus a la zaga bilbaina. Núñez, activo, se llevó dos golpes en la cara. El primero por un codazo de Costa cuando este cubría el balón y, el segundo, tras un choque fortuito con el brazo de Gameiro.

Pero peor que esos dos golpes fue el error que cometió al intentar interceptar un pase dirigido a Costa en el segundo gol de los locales. Midió mal Núñez, que no alcanzó a desviar el balón y dejó en el mano a mano al delantero con Kepa. Iñigo Martínez, que había salvado alguna que otra situación de peligro, tampoco pudo hacer nada y el Atlético de Madrid sentenció un encuentro que nunca vio peligrar.

feo gesto de costa A nueve minutos para la conclusión del primer acto, el hispano-brasileño se ganó la tarjeta amarilla por hacerle al juez de línea, que le señaló un claro fuera de juego, un gesto de que estaba loco a pocos centímetros de la posición del colegiado González González, que no lo dudó ni un solo instante y le amonestó. Tras la reanudación bien pudo haberle mostrado la segunda amarilla después de que este se dejara caer dentro del área al notar las manos de Núñez en su espalda.

Al término del encuentro, pese a que pudo haber sido expulsado, criticó con dureza la labor arbitral: “Me han sacado la tarjeta porque hay árbitros que me tienen manía. Quería sacarla y ya está”. Esas palabras podrían acarrearle algún tipo de sanción, pues LaLiga lleva ya tiempo castigando ese tipo de acusaciones. No hubo ninguna referencia a sus lances con Núñez, con quien vivió una batalla de muchos quilates. El primer asalto, eso sí, fue para Costa, que anotó su segundo gol en liga.