aritmo de récord. Así cabalga el Atlético esta temporada en lo que a registros defensivos se refiere. Diego Pablo Simeone, amante del orden y del equilibrio como bloque, ha ido un paso más allá en la presente campaña convirtiendo al conjunto colchonero en una especie de robot en liga, donde presenta unos números que hablan por sí solos. El club madrileño, no en vano, nunca antes en su historia había firmado una hoja de servicios más productiva en el campeonato doméstico a estas alturas del curso, pues son solo nueve los goles que ha encajado en 23 jornadas recorridas hasta la fecha. Con una irrisoria media de 0,39 tantos recibidos por envite liguero, los de Simeone, que esperan mañana al Athletic en el Wanda Metropolitano, pueden presumir de tener una auténtica fortaleza atrás, donde destaca la alargada silueta de Jan Oblak.
El guardameta esloveno, cuya presencia ante el Athletic parece asegurada pese a que el jueves causó baja de última hora en la Europa League debido a una gripe, ha afianzado su figura entre la de los principales porteros del continente. Salvador con alguna portentosa intervención jornada sí y jornada también, Oblak ha conseguido dejar a cero su portería en quince de las 23 jornadas disputadas. Desde su llegada al Atlético en el verano de 2014 -procedente del Benfica en una operación que ascendió a 16 millones de euros-, la mejor marca del esloveno obedece a los 24 compromisos de liga en los que logró sellar su marco en el ejercicio 2015-16, por lo que el presente le concede quince oportunidades para superar dicho registro, para lo cual necesita salir imbatido en al menos diez jornadas.
El reto, de mayúscula dificultad a simple vista, se presenta en el punto de mira de un cancerbero que continúa haciendo historia en el cuadro colchonero, que la temporada en la que más se acercó a su marca actual fue en la 1990-91. Entonces, con Abel Resino bajo los palos, fueron diez los tantos encajados a estas alturas de la liga por el Atlético, que también sonríe al comprobar cómo el único equipo en la historia del campeonato en igualar sus números defensivos actuales fue el Deportivo de la campaña 1993-94. Nadie, por tanto, mejora los números defensivos del equipo de Simeone en caso de echar la vista atrás, circunstancia que colma de satisfacción a un entrenador que ha visto cómo su telaraña funcionaba a la perfección más allá de los hombres elegidos para formar la línea defensiva.
El Atlético, de hecho, no ha acusado en demasía bajas como las de Filipe Luis o Diego Godín, a las que ha sabido sobreponerse en distintas fases del campeonato para figurar en la actualidad como la mejor defensa de las grandes ligas europeas. La apuesta de Simeone por el 1-0, sin ir más lejos, se ha convertido ya en una agradable y placentera forma de vida para el Atlético en el campeonato doméstico, donde se mueve como pez en el agua con el marcador a favor. De los quince triunfos que suma en liga, ocho han sido por 1-0 o 0-1 al vencer así al Málaga en la primera y segunda vuelta, al Celta en Balaídos, al Deportivo en Riazor, al Betis en el Villamarín, al Eibar en Ipurua y a Alavés y Valencia en el Wanda Metropolitano, estadio que visitará mañana el Athletic sin los sancionados Aritz Aduriz y Raúl García.
EUROPA, EL PUNTO NEGRO Si bien es cierto que solo Barcelona, Nápoles y Juventus se acercan a los guarismos defensivos firmados por el Atlético a nivel doméstico, también lo es que Europa asoma como el punto negro colchonero en materia defensiva. Los de Simeone cayeron rebotados a los dieciseisavos de final de la Europa League tras quedar eliminados en la fase de grupos de la Champions, donde recibieron cuatro goles en seis partidos, dejando la portería a cero en tres encuentros.
Los dos tantos encajados ante el Chelsea en el Metropolitano, donde también vio portería para sorpresa generalizada el Qarabag, lastraron sobremanera a un equipo que tampoco marcó las diferencias en fase ofensiva, con solo cinco dianas a favor en una liguilla que se le atragantó al conjunto madrileño. El pasado jueves, en la visita al Copenhague, el equipo danés también fue capaz de perforar las redes colchoneras. De hecho, ante la sorpresa generalizada, los locales se adelantaron en el marcador, aunque el Atlético supo reaccionar con cuatro goles que dejan más que encaminada su clasificación para los octavos de final de la Europa League, ronda en la que también tiene pie y medio el Athletic, que buscará derribar mañana una muralla de récord.