bilbao - Mikel Rico estará una campaña más en el Athletic. La ampliación del contrato que ayer se dio a conocer es mérito suyo, el premio a un jugador que jamás se ha dado por vencido. En estos tiempos en que las renovaciones se suceden en cascada, el factor que activa la plasmación de esta en concreto no es otro que la profesionalidad del protagonista. Rico estaba abocado a dejar el club y le ha dado la vuelta a su situación. El anterior entrenador no contaba con él y tampoco había tenido margen para reivindicarse con el actual hasta que a mediados de noviembre sus servicios fueron reclamados. Ahora es uno de los habituales en la alineación e Ibaigane se lo acaba de reconocer.

No sería adecuado afirmar que en un par de meses, el tiempo que lleva acumulando más y más minutos a las órdenes de Ziganda, se ha ganado el derecho a seguir en la plantilla. En realidad, su comportamiento en el campo es fruto de la dedicación que Rico invierte en el día a día en Lezama, también en los períodos en que apenas intervenía en la competición y nadie se acordaba de él. Ayer, explicaba todo esto muy bien: “Cuando estás tanto tiempo sin jugar, tu cabeza te hace ver que tienes complicado seguir. Y cuando entras y ves que esas opciones cogen forma, te ofrecen renovar y es como sentir un éxito personal. Es la recompensa al trabajo diario cuando estás en la sombra, en momentos complicados porque no estás jugando”. Así que no costaba creerle lo que dijo a continuación: “La verdad es que estoy casi más contento que cuando llegué”.

De eso han pasado más de cinco años en los que ha saboreado toda clase de vicisitudes, aunque sus momentos de gloria se condensan en el inicio de su carrera como rojiblanco. Del cénit vivido en aquel primer curso, donde fue clave en la clasificación para la Champions, al ostracismo de la pasada temporada, Rico había experimentado una paulatina pérdida de peso específico que se antojaba irreversible. Para él, el primero: “Siempre he dicho que quería centrarme en jugar y lo de la renovación si tenía que venir ya vendría y si no venía, no habría problema. Ha llegado y muy contento de seguir un año más disfrutando de todo lo que es el Athletic Club. Muy feliz”. Eso sí, agradeció que jamás ha echado en falta el reconocimiento de la afición: “Siempre he sentido el apoyo de la gente, el otro día cuando me cambian me aplauden. En estos años, incluso en partidos muy malos, la gente me ha mostrado su apoyo y respeto”.

Rico no ha estado muy acertado en los dos partidos más recientes, un poco en la línea del grupo, pero ya luce unas estadísticas que superan holgadamente las del ejercicio 2016-17, cuando quedó varado en 718 minutos repartidos en 23 actuaciones. Los números de ahora son: 1.057 minutos en 15 partidos, con la particularidad de que únicamente había sumado 44 minutos cuando el Athletic acumulaba una veintena de citas oficiales.

modélico Ziganda opinó sobre la noticia del día y afirmó que los auténticos afortunados por la continuidad de Rico son ellos, sus compañeros y él mismo. Ahí va la explicación: “Es un grandísimo ejemplo para todos, ya vemos el tipo de persona que es. Él se lo toma todo como un premio y es el que más se lo merece. Pero no es un premio en realidad, es algo que nos da todos los días, por cómo entrena, cómo se comporta, cómo respeta y el tipo de persona que es”. Y no se quedó ahí el entrenador, deseoso de mostrar el aprecio con que cuenta Rico: “Se lo ha ganado a pulso, se lo ha merecido, no solo por lo que ha aportado fuera del campo cuando ha estado sin jugar, sino por todo lo que nos está dando en el campo, que es muchísimo. Es justo reconocerle, es un lujo tenerle todos los días, le pones de ejemplo para todo, por cómo llega y cómo se va de los entrenamientos. Todos estamos muy contentos con su renovación”. Poco más cabe agregar.

Cambiando de registro, Mikel Rico valoró la decisión que la Real Sociedad ha adoptado con la camiseta de Iñigo Martínez, a quien por cierto ya ve “suelto, cómodo, a gusto”, integrado en suma: “Cada uno es libre de hacer lo que quiera y cada uno se retrata con sus actos. Iñigo está igual que ayer y se supone que no le afecta mucho. Me imagino que no será del agrado de nadie que cuando has estado tantos años en un equipo y has dado tanto a ese club, tenga un gesto así. Seguro que aquí no se hace eso”.