lezama -“¡Mira, es Iñigo Martínez!”, dijo voz en grito ayer un aficionado en Lezama, mientras señalaba a los futbolistas que saltaban al césped. Y las más de doscientas miradas que se congregaron en las instalaciones rojiblancas se posaron en el nuevo central del Athletic. Porque ha sido un visto y no visto. En apenas dos días, fichaje, presentación y entrenamiento. El defensa ondarrutarra se ejercitó por primera vez con sus nuevos compañeros, bajo el sol de invierno y frente a los seguidores que acudieron ante el morbo de su presencia. A Iñigo se le vio suelto, contento y con ganas. Sus compañeros le dieron la mano y la afición también, como pudo comprobarse con los tímidos aplausos que recibió al saltar al campo y, sobre todo, al retirarse de él tras su primer entrenamiento como león. “Ongi etorri”, se pudo escuchar desde las gradas. Porque de la sorpresa que generó su fichaje, la afición ha pasado a la expectación. Y por eso cada pelota que tocaba se seguía con especial interés.

Iñigo salió al césped acompañado por el que fue otro de los fichajes inesperados del Athletic, Raúl García. Salió relajado y sonriente, y se puso a trabajar con los demás. Ejercicios de posesión y superioridad numérica, rondos de calentamiento y más rondos con intensidad; y trabajo específico para la defensa. El nuevo central zurdo era uno más. Después, partidillo en dimensiones reducidas. Se puso el peto blanco, pero Kuko Ziganda no quiso dar pista alguna y mezcló a titulares y suplentes. Iñigo no necesitó de correcciones, ni de ayuda; pero siempre estuvo escoltado por los rojiblancos veteranos. E incluso se permitió unas risas con el también ondarrutarra Kepa Arrizabalaga, cuando en uno de los ejercicios consiguió hacerle gol. Es decir, ayer Iñigo Martínez completó su primer entrenamiento con el Athletic, pero pareció que llevaba muchos más.

Con todo, Ziganda siempre estuvo muy encima de su nuevo jugador. Le arengó a gritos en los rondos, le aconsejó a voces en el partidillo y le habló en privado tras el entrenamiento. Y es que el técnico rojiblanco aprovechó el final de la sesión preparatoria para reunirse sobre el césped con su nuevo central. Ambos mantuvieron una breve charla de pocos minutos y abandonaron el verde al unísono, ante las miradas de los aficionados. Así pues, todo parece indicar que Ziganda apostará fuerte por Iñigo Martínez ante el Girona, sacándole de inicio junto a Unai Núñez, después de que el fichaje más caro de la historia del Athletic completara el entrenamiento con total normalidad. Iñigo Martínez reapareció con la Real Sociedad la semana pasada en la derrota del conjunto txuri-urdin en el feudo del Villarreal, después de estar un par de encuentros fuera de la convocatoria por una lesión muscular; y tras lo visto en Lezama, parece que estará disponible para ser de la partida, a pesar de llegar al duelo tan solo con cuatro entrenamientos como rojiblanco.

Última sesión a puerta abierta En el primer entrenamiento de Iñigo Martínez como león reaparecieron Markel Susaeta e Iñigo Córdoba, que estuvieron ausentes en la sesión del pasado martes. Asimismo, Ziganda volvió a contar con los servicios de Andoni López, el lateral zurdo del Bilbao Athletic, ante la baja de Mikel Balenziaga. El defensa de Zumarraga continúa recuperándose de su lesión en el cuádriceps derecho y ayer se ejercitó en el interior de las instalaciones de Lezama junto a Iker Muniain, que también va avanzando en su readaptación física. Por otro lado, Óscar de Marcos fue el único de los lesionados que saltó al césped para hacer trabajo específico en la que fue la última sesión preparatoria a puerta abierta de los de Ziganda antes del duelo frente al Girona. Y es que la primera plantilla del Athletic entrenará esta mañana en San Mamés; y mañana por la mañana y el sábado en sesión vespertina en Lezama, pero a puerta cerrada.