Unidos contra la adversidad
Bielsa alaba la actitud de su equipo y se muestra convencido de que se salvará "merecidamente"
LEZAMA. Con doce puntos en juego antes de que el campeonato doméstico eche el telón, el Athletic todavía no ha hecho los deberes. El descenso, aunque a una distancia prudencial, sigue planeando sobre el conjunto rojiblanco. Los hombres de Marcelo Bielsa, después de una temporada irregular, tanto en el juego como en los resultados, todavía no han cruzado el Rubicón que da la tranquilidad y el billete para permanecer un año más en la élite. Un objetivo que, a tenor del juego mostrado por el conjunto bilbaino en los últimos encuentros, debe llegar sí o sí. Pero los miedos y los fantasmas existen. Surgen entre algunos aficionados que no terminan de ver el vaso medio lleno. Una realidad que está ahí, ya que hasta que las matemáticas no digan que los leones están fuera de peligro, la grada no respirará tranquila. Mañana, ante el Mallorca, llega la primera oportunidad de dejar los apuros para otra temporada. Una realidad que el propio entrenador argentino se encargó de describir ayer en la sala de prensa de Lezama, donde, con un mensaje optimista, confió en las virtudes de su grupo -tanto futbolísticas como mentales- para huir de la quema de forma holgada.
"Tengo la convicción de que vamos a superar este momento no de manera casual, sino merecidamente", destacó el técnico rojiblanco, que dijo ser consciente del momento de desasosiego que vive la afición del Athletic al ver los puestos de descenso a Segunda más cerca de lo deseable. Pero, a juicio de Bielsa, la forma en la que el grupo ha reaccionado ante las adversidades va a hacer todo más fácil. "Somos responsables de esta situación, pero nunca dejamos de luchar para revertirla y la lucha siempre fue seria, responsable y válida. Los esfuerzos siempre fueron de calidad y con armas nobles. De hecho estamos juntos, unidos y respetándonos, cuando, en la adversidad, a los grupos humanos le cuesta hacerlo", aseveró el rosarino, que no quiso hacer elucubraciones sobre los puntos que necesita su equipo para sellar la permanencia. Tres más podrían ser suficientes, según los resultados que se produzcan durante el fin de semana entre la media docena de equipos inmersos en la lucha por evitar el descenso, algo que Bielsa evitó comentar: "No tengo ningún cálculo sobre los puntos que hacen falta para la salvación. Eso lo dirán las matemáticas".
¿Fin de ciclo?
Preguntado por cómo valora su estancia en Bilbao durante estos dos años, Bielsa no quiso hablar del final de una etapa. "Los ciclos se evalúan cuando finalizan", remarcó el míster rojiblanco, que en los últimos meses, siempre que se le ha preguntado por su futuro y por si seguirá en el banquillo del Athletic la temporada que viene, siempre ha dado la callada por respuesta. Ha tenido buenas palabras para Ziganda, uno de los que suenan para sustituirle, pero nada más. Lo mismo que el presidente del club, Josu Urrutia, que hasta que el equipo no selle la tranquilidad, no moverá ficha al respecto (al menos de puertas afuera). También fue tajante su valoración de la final europea que hace un año perdió su equipo en Bucarest ante el Atlético de Madrid: "El recuerdo es proporcional al resultado que obtuvimos y a la actuación que tuvimos".
De lo que no dudó ayer Bielsa es de poner al mismo nivel los intereses del Athletic y los del Mallorca. Los jugadores de Gregorio Manzano llegarán mañana a San Mamés con la única idea de sumar los tres puntos. El empate o la derrota les vale de muy poco a los bermellones, algo que no importa al míster argentino: "Para ellos es sí o sí y para nosotros también. Esa condición nos iguala, no observo ni mayor dificultad ni mayor facilidad por la situación en la que llega el Mallorca a Bilbao".
Un partido en el que Bielsa confía en que sus hombres estén más acertados a la hora de anotar alguna de las muchas ocasiones de gol que generan.