Lezama. "Si no juega Aduriz, jugará Llorente", reconoció ayer un dubitativo Marcelo Bielsa en rueda de prensa. El delantero donostiarra, que se encuentra entre algodones, es la única duda que a estas alturas maneja el técnico argentino y muy probablemente la mantendrá hasta mañana por la mañana, cuando Aritz Aduriz realice la prueba definitiva. En ella se determinará si el pichichi rojiblanco está para jugar de inicio o, si por el contrario, deberá aguardar una oportunidad desde el banquillo, algo que hasta la fecha solo ha sucedido en una ocasión, en el primer encuentro liguero ante el Betis. El resto del once, salvo sorpresa de última hora, está perfilado: Iraizoz, Iraola, Gurpegi, Ekiza, Laporte, San José, De Marcos, Herrera, Ibai y Muniain.

Por lo tanto, la única duda radica en saber si el donostiarra será capaz de superar "unas molestias en la cara posterior del muslo", como así explicó Bielsa. El argentino quiso quitar hierro a los problemas que ha arrastrado Aduriz a la largo de la semana y que incluso ayer le mantuvieron apartado del resto de sus compañeros: "Son molestias limítrofes. No son roturas pero generan sensaciones dolorosas". Pese a las explicaciones dadas, admitió que no le "gusta" hablar de lesiones porque "no me corresponde y no soy especialista". Lo que sí aclaró es que los problemas musculares del delantero son consecuencia del último partido, en el que los rojiblancos lograron la victoria frente al Granada en San Mamés.

De esta manera, a la espera de ver la evolución de Aduriz en las próximas horas, aunque todo a punta que será de la partida en el duelo de mañana ante el Sevilla, Fernando Llorente se convertiría en la principal referencia ofensiva. Su titularidad llegaría de rebote dados los méritos contraídos a lo largo de la temporada. Tanto es así, que hasta la Junta Directiva del Athletic se ha enojado con la actitud del riojano -especialmente tras el encuentro ante el Getafe-, que el próximo mes de julio recalará en la Juventus.

Habida cuenta de la poca confianza mostrada por Marcelo Bielsa en la figura de Gaizka Toquero, quien a priori es el tercer delantero de la plantilla, el argentino, en caso de no poder contar mañana con Aduriz, se aferra a la calidad de Llorente. "Confío en sus cualidades y en caso de que juegue mi presunción es que lo va a hacer según las condiciones que tiene, que son muchas". Lo cierto es que ante el Granada, en un encuentro vital, el sacrificio del de Rincón de Soto fue plausible, como así reconoció el técnico argentino: "En el último ingreso que tuvo su actuación fue superior a la de otros segmentos en los que había actuado. De todas formas, es un jugador que no puede ser evaluado por los aportes que hace en segmentos de partido porque sus antecedentes están por encima de los momentos en los que ha participado".

dos equipos parejos Tras una recuperación exprés en apenas un mes, en el que el Athletic ha pasado de estar a solo tres puntos del descenso a abrir una brecha de once, el conjunto rojiblanco se enfrentará mañana al Sevilla para medir su verdadero nivel. "Tenemos la ilusión de abandonar la dinámica que hemos llevado esta temporada con una actuación relevante ante un rival importante y con la dificultad añadida que tiene el jugar de visitante, algo que no hemos conseguido esta temporada. Es una meta, un objetivo", admitió Marcelo Bielsa. Para ello, los leones deberán hacer frente a un conjunto "aguerrido, agresivo" y que "la presunción dice que pertenece al mismo segmento de la tabla que el Athletic", explicó el técnico argentino, dejando entre ver que ambos deberían ocupar posiciones más altas de la tabla.

Solo tres puntos separan a bilbainos y sevillanos -35 por 38-, por lo que de conseguir una victoria, los rojiblancos adelantarían a los andaluces en la clasificación. Tras romper el curso pasado una racha de 18 años consecutivos sin vencer en el Sánchez Pizjuán, el Athletic se medirá a un Sevilla que contará con la importantísima baja de Jesús Navas, "un jugador contrastado, importante y uno de los mejores de la Liga en su posición", como lo definió Bielsa ayer.