Croacia y Serbia celebran juntos el aniversario de la victoria croata

Se considera una señal de reconciliación 25 años después de la guerra entre los dos países

06.08.2020 | 00:13
El primer ministro y el presidente del Parlamento croata, durante el Día de la Patria.

La minoría serbia de Croacia participó ayer, por primera vez, en la celebración del vigésimo quinto aniversario de la derrota de la rebelde República Serbia de Krajina, que entre 1991 y 1995 ocupó casi un tercio del territorio croata.

La presencia de un alto representante de esa minoría –Boris Milosevic– en el acto oficial del Día de la Patria, cuando se festeja la victoriosa ofensiva croata Tempestad, es considerada una señal de reconciliación un cuarto de siglo después de la guerra que enfrentó a serbios y croatas.

Milosevic, cuya propia abuela fue asesinada en Krajina después de Tempestad, es miembro de la presidencia del Partido Democrático Autónomo Serbio (SDSS), la mayor formación política de la minoría serbia, y desde el mes pasado vicepresidente de Gobierno del primer ministro, el conservador Andrej Plenkovic.

Toda la cumbre estatal croata participó ayer en la conmemoración, celebrada en Knin, una antigua capital medieval de Croacia y exsede de la Krajina serbia, situada a unos 90 kilómetros al norte del puerto adriátic de Split.

"Lamentamos todas las víctimas, especialmente entre civiles, y no solamente entre los croatas, sino también entre los serbios y otras nacionalidades", subrayó Plenkovic en un discurso conciliatorio. Conforme a un acuerdo con el SDSS, la participación de Milosevic ayer en Knin será seguida el próximo día 25 por una visita del ministro de Veteranos de guerra croatas, Tomo Medved, a la aldea serbia de Grubore, cerca de Knin. Allí, Medved rendirá homenaje a seis ancianos asesinados delante de sus hogares por croatas en uniformes militares.

La decisión del SDSS de participar en la ceremonia fue criticada en Belgrado por el presidente serbio, Aleksandar Vucic, que calificó el éxodo de unos 200.000 serbios de Krajina ante la llegada del ejército croata a Serbia y Bosnia-Herzegovina como "la mayor acción de limpieza étnica en la historia".

También ultranacionalistas croatas han criticado duramente la celebración conjunta del acto, y especialmente la visita de Medved a Grubore.