Conocido alunicero

La mafia china pagó al "Niño Juan" para robar en el castillo de Fontainebleau

El arrestado cuenta con 54 detenciones y varias reclamaciones judiciales pendientes

10.01.2020 | 16:22

MADRID. Recuperar las obras de arte chino que tras las guerras coloniales fueron a parar al castillo francés de Fontainebleau era el objetivo de una mafia china que encargó el robo de esas piezas a la banda del conocido alunicero Juan María G.P., "el Niño Juan", pero la policías española y francesa lo frustraron.

Hoy, el jefe de la Brigada de Patrimonio Histórico de la Policía Nacional, Fernando Porcel, ha explicado los detalles de una operación que se ha saldado con la detención, el pasado 28 de diciembre, de cinco españoles, entre ellos "el Niño Juan", y un ciudadano chino.

Por "una importante" cantidad de dinero que Porcel no ha especificado, la mafia china contrató los servicios de la banda madrileña, convencida de que la especialización de este grupo originario del barrio de Villaverde, era la más adecuada y podía servir a sus objetivos.

Y es que esta mafia, como otras chinas, intentan ganar en reputación mediante la búsqueda y recuperación de obras de arte chino, como jarrones y figuras, que salieron del gigante asiático durante las guerras coloniales.

Con el encargo de "recuperar" las que se encuentran en el Museo Chino de la emperatriz Eugenia, ubicado en el castillo de la localidad francesa de Fontainebleau, la banda de "el Niño Juan" se trasladó hasta el país vecino y se hospedó en un hotel de Nemours, a apenas 15 kilómetros de su objetivo, en donde instaló el centro de operaciones del grupo.

Los mafiosos chinos consideraron que este alunicero era la persona "adecuada" para llevar a cabo sus planes. "Es una persona que económicamente funciona bien y la suma de dinero no habrá sido lo único para aceptar el trabajo, también la reputación", han indicado a Efe fuentes policiales.

Pero la Policía Nacional tuvo conocimiento de que delincuentes españoles podrían estar preparando un importante robo en un museo de Francia y que la fecha del asalto podría ser a finales de diciembre.

A mediados de ese mes los agentes avanzaron en sus pesquisas y ya tenían claro que los ladrones pretendían sustraer piezas de un museo con obras de arte de origen chino. "Suponíamos que se trataba de un encargo de las triadas chinas", ha añadido Porcel.

Gracias a la colaboración de los efectivos franceses y españoles con un "hilo directo" en "tiempo real" se identificó a los españoles que se encontraban en el país vecino, entre ellos el conocido Juan María G.P., el "Niño Juan", que cuenta con 54 detenciones y varias reclamaciones judiciales pendientes.

Los agentes franceses siguieron el "día a día" de la banda e, incluso, comprobaron cómo compraban en una tienda de deporte ropa oscura, desde zapatillas hasta camisetas. En una ferretería, adquirieron los materiales adecuados para llevar a cabo su robo.

Todo el material y el alojamiento fue pagado por el detenido chino, que usaba una tarjeta de crédito oriental.

Tras una visita del grupo criminal al Palacio de Fontainebleau, a 70 kilómetros de París y alberga en su seno el Museo chino de la emperatriz, creado en 1863 por Eugenia, esposa de Napoleón III, los investigadores constataron que este monumento iba a ser el objetivo de los atracadores.

La banda tomó nota de los sistemas de seguridad del palacio, de las salas e, incluso, de las piezas que buscaban sustraer.

"El Niño Juan" llegó a plantear en un primer momento la posibilidad de robar el palacio mediante un "butrón", para "acortar el tiempo de espera", algo que fue descartado porque se percató de que en la parte exterior del perímetro había un pasadizo con una verja.

Ya disponían también de don coches con matrícula francesa robados, que pensaban utilizar la noche del atraco en lugar de los que habían llevado desde España.

La "peligrosidad de la banda" -las autoridades españolas advirtieron a las francesas de que "el Niño Juan" si "tenía que llevarse a alguien por delante, lo haría", ha dicho Porcel- precipitó la detención, que se produjo la noche en la que habían previsto perpetrar el robo.

"Era lo más seguro, para los policías, para los ciudadanos y para los propios atracadores", ha explicado Porcel.

Los cinco españoles y el chino ya han pasado a disposición judicial de la Gran Sala de París para responder por una investigación que "aún sigue abierta".