Osakidetza ofrece operarse en clínicas privadas a los pacientes que superen los seis meses de espera
La huelga médica ha multiplicado por diez el número de pacientes que llevan esperando más de 180 días a ser intervenidos
La sanidad pública vasca busca una válvula de escape ante la presión asistencial acumulada en los últimos meses debido a la huelga médica. El consejero de Salud, Alberto Martínez, compareció este jueves en Gasteiz para anunciar que Osakidetza ofrecerá la opción "voluntaria" de ser operados en centros sanitarios concertados a los 1.794 pacientes que actualmente superan los 180 días de espera para una intervención quirúrgica. Esta medida trata de paliar un deterioro estadístico alarmante provocado por el conflicto que enfrenta al Ministerio de Sanidad con los médicos por el Estatuto Marco: en noviembre de 2025 (antes de la huelga), solo 189 personas se encontraban en esta situación de "espera larga". Sin embargo, los paros de médicos que atraviesa el sector han disparado las cifras. Las protestas han provocado que se haya multiplicado por diez el número de pacientes cuyas operaciones superan el medio año de espera.
Según los datos ofrecidos por el Departamento de Salud del Gobierno vasco, la demora media para una operación en Euskadi ha pasado de los 54 días a los 78 actuales, como consecuencia de los 16 días de paro y el retraso acumulado: "Cada día de huelga supone un aumento de un día en las listas de espera", subrayó el consejero.El grueso de la comparecencia de Martínez estuvo marcado por un tono inusualmente crítico hacia el Ministerio de Sanidad. El consejero insistió en que el motivo de los paros es la negociación del Estatuto Marco, una normativa que es competencia exclusiva del Estado. En este sentido, lamentó que el origen y la solución del conflicto estén en Madrid, mientras las comunidades autónomas sufren las "derivadas" de la gestión diaria.
Las listas de espera en Osakidetza han aumentado "cerca de un 50%" por la huelga
"¿Hay alguien en el Ministerio de Sanidad?", llegó a preguntar Martínez, quien acusó a la ministra Mónica García de priorizar una "agenda oportunista y electoralista" en lugar de sentarse a negociar con los sindicatos. Ante lo que calificó como una "ausencia de diálogo" por parte del Ejecutivo central, el Gobierno Vasco ha decidido pasar a la ofensiva política. La próxima semana solicitará por escrito y de forma oficial la transferencia de la competencia del Estatuto Marco a Euskadi. "Si el Ministerio no está en disposición de renovarlo, estamos dispuestos a asumir esa gestión", sentenció.
Alivio para el paciente sin coste adicional
Para los pacientes que acepten el traslado a la red concertada, el consejero aclaró que se utilizarán los mecanismos y derivaciones ya contratados previamente por el Departamento, por lo que la medida no supondrá un desembolso extra para el presupuesto público. El objetivo prioritario es "aliviar las listas de espera respetando la libertad de elección del paciente", mientras se mantienen los servicios mínimos para patologías oncológicas y urgentes donde el pronóstico depende del tiempo.
A pesar del bloqueo de las negociaciones entre el Ministerio y los sindicatos médicos, el Departamento de Salud busca calmar las aguas en Euskadi. Martínez anunció que el próximo 6 de mayo llevará a la mesa sectorial un acuerdo largamente esperado: el decreto que reconoce el tiempo de formación de residencia (MIR) a efectos de la carrera profesional.
Medidas para retener el talento sanitario
En un movimiento estratégico para retener talento frente a la competencia de otras comunidades y el sector privado, el Departamento de Salud comunicó en la Mesa sectorial de febrero que Osakidetza computará a partir de ahora el periodo de formación de especialistas (MIR, EIR, FIR, PIR, BIR y QIR) como tiempo trabajado a efectos de carrera profesional.
Esta medida supone un cambio fundamental en el sistema de escalones salariales, ya que hasta la fecha estos años se consideraban estrictamente formativos. Con este giro, un facultativo que finalice su residencia de cinco años no empezará de cero su trayectoria, sino que verá reconocida esa etapa como experiencia real, lo que le permitirá acceder de forma mucho más rápida al Nivel I y a sus correspondientes complementos económicos.
Próxima OPE y reivindicaciones sindicales
En aquella reunión con los sindicatos del sector, Salud también confirmó las características de la próxima Oferta Pública de Empleo (OPE), correspondiente a los años 2022, 2023 y 2024, con un total de 5.425 plazas de 107 categorías diferentes. El proceso se ejecutará de manera escalonada desde junio, priorizando en una primera fase a las categorías con mayor volumen de aspirantes, tales como enfermería, auxiliares, personal administrativo, celadores y técnicos de laboratorio, entre otros.
Esta convocatoria cuenta ya con el respaldo explícito de sindicatos como SATSE y el Sindicato Médico de Euskadi (SME), consolidando un paso importante en la reducción de la interinidad en el sistema vasco de salud. Aunque el consejero reconoció que este tipo de acuerdos propios no conllevan la desconvocatoria de la huelga —al ser esta de carácter estatal—, reafirmó su compromiso de "escuchar sin intermediarios" a los profesionales para entender el fondo del descontento que asola al sistema sanitario vasco.
El Comité de Huelga, que cuenta con el apoyo del SME, reclama un Estatuto Marco propio que diferencie su categoría profesional, la implantación efectiva de la jornada de 35 horas y un modelo de jubilación flexible que reconozca la penosidad de su labor. Estas reivindicaciones han llevado a una ruptura total con el Ministerio, hasta el punto de que los sindicatos han exigido la dimisión de la ministra García tras el fracaso de los intentos de mediación.
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