Investigadora de los casos de abusos sexuales en La Casa de la Misericordia de Bilbao

Jone Valdueza:"Animo a las víctimas de pederastia a hablar para que se reconozcan su sufrimiento y su dolor"

Aún consciente de que contar estos hechos es "doloroso", Valdueza pide colaboración para investigar los abusos en La Misericordia y reparar a quienes los padecieron

05.05.2022 | 00:14
Jone Valdueza.

Fiel a su promesa de confidencialidad, Jone Valdueza no entra en detalles y evita aportar incluso la cifra de víctimas de abusos cometidos en La Casa de la Misericordia de Bilbao con las que ya se ha entrevistado. La investigación, encargada a esta profesional independiente especializada en Victimología, sigue en curso y recabará testimonios hasta septiembre.

¿Qué elementos comunes hay en los relatos de las víctimas?

—Lamentablemente esta información no se la puedo dar por la privacidad y confidencialidad que les prometo. No obstante, se refieren a abusos perpetrados entre los años 1961 y 1974.

¿Hay algún testimonio o hecho denunciado que le haya impactado?

—En palabras generales, todos los testimonios son sumamente dolorosos y desgarradores, la impotencia y el sufrimiento son palpables.

¿Qué daños generaron en las víctimas dichos abusos? ¿De qué manera han condicionado sus vidas?

—En lo que se refiere a las consecuencias, las víctimas de abuso sexual infantil mayoritariamente se encuentran con una alteración en su desarrollo, con una desorientación y confusión, ya que saben que lo que está pasando está mal, pero no saben ponerle nombre, ni siquiera saben exactamente qué está ocurriendo. Aparte de esto, también hay problemas sexuales de por medio, tanto de identidad como de conducta, incluso malestar emocional asociado al trauma. Es decir, no hay una consecuencia concreta, ya que cada víctima es un mundo, cada una tiene secuelas diferentes y no se debería de generalizar. En resumen, el abuso sexual infantil marca a las personas y les impide tener un desarrollo cognitivo, sexual y psicológico similar al de un niño que no lo ha sufrido.

¿Sufren secuelas a día de hoy?

—No puedo hablar de las víctimas de este estudio en concreto, pero se ha demostrado que sufrir abuso sexual infantil afecta en el tiempo, ya sea mediante pesadillas, recuerdos, flashbacks, conductas de evitación hacia ciertos estímulos... En general, sí, pueden llegar a sufrir secuelas en el tiempo y de una amplia variedad.

¿Qué ha supuesto para estas personas remover su pasado al denunciar los hechos? ¿Sufren al contarlo o les alivia soltar ese 'lastre'?

—Mayoritariamente se sienten agradecidos de que haya alguien que les escuche sin juzgarles, de que se les atienda acorde a sus necesidades, no se les presione y, sobre todo, se comprenda su dolor. Ahora bien, contar estos hechos es doloroso y no todas las víctimas quieren hacerlo, lo cual es comprensible, pero me gustaría pedir, aun así, su colaboración para participar en esta investigación.

Tras años de silencio, ¿por qué han dado el paso de hablar ahora?

—Cada persona tiene su ritmo y las que han hablado ahora es porque así lo han decidido. No puedo hablar de una razón exacta, pero sí decir que es porque estaban preparadas y mentalizadas para contar lo sucedido.

¿Qué buscan, en general, estas víctimas con sus denuncias?

—Solo puedo decir, grosso modo, que quieren que se reconozcan los hechos y que se acepte lo ocurrido.

¿Todos los autores de los abusos han fallecido? ¿Los delitos han prescrito? En este sentido, ¿existe algún tipo de recorrido judicial?

—No voy a hablar sobre los victimarios, pero efectivamente el delito ha prescrito y no se podría llevar a cabo ningún tipo de recorrido judicial.

¿Qué medidas de reparación se contemplan para estas víctimas?

—La investigación que estoy llevando a cabo es exactamente para eso, quiero que las víctimas me digan ellas mismas lo que quieren, esperan o les gustaría recibir. Yo, como tal, no puedo dárselo, pero puedo hacer de portavoz de sus necesidades.

¿Hay alguna posibilidad de remuneración económica, reparación con algún acto público, difusión de la identidad de los abusadores...?

—Todo esto depende de la entidad que lo lleva a cabo. Yo me encargo de investigar y de elaborar el informe con los testimonios para presentarlo, darles reconocimiento y voz.

¿Qué deben hacer las víctimas de abusos en La Misericordia que quieran ofrecer su testimonio?

—Pueden dirigirse a mí. Yo me encargaré de organizar una reunión con ellas –tanto en persona, como on line, por correo electrónico o llamadas, como se sientan más cómodas– con todas las garantías posibles para la no trazabilidad y el anonimato de su testimonio, aparte de tener en cuenta sus necesidades. Yo animo a las víctimas de pederastia a hablar para que se reconozcan su sufrimiento y su dolor. Mi correo, por si desean contactarme, es jvaldueza001@ikasle.ehu.eus. A finales del próximo mes de septiembre terminará el plazo.

¿Por qué algunas víctimas callan? ¿Siguen sufriendo el estigma?

—Puede que no se hayan enterado del estudio, que no se sientan preparadas para hablar, que estén tratando de olvidar... Les animo a hablar, a darle una oportunidad a la investigación y al reconocimiento que pueden dar.

A algunas quizás les frene el temor de ser identificadas o no creídas.

—Es normal tener esos miedos, pero no por ello tienen que frenarse. Son personas a las que les han hecho sufrir lo inhumano y que tienen derecho a decirlo y a chillarlo si así lo quieren. Serán escuchadas y tratadas con respeto y se les garantizará el anonimato, la confidencialidad, el secretismo y la no trazabilidad de sus datos.

¿Qué hará con los testimonios que recabe? ¿Cuáles serán los siguientes pasos de la investigación?

—Transcribiré los testimonios, elaboraré un informe en el que se expliquen las consecuencias que sufren las víctimas, el dolor que tienen que pasar debido a lo vivido, y realizaré una conclusión final con sus deseos y necesidades para que se pueda valorar el impacto de la victimización sufrida. No sé cómo terminará, ya que depende de las personas que participen, pero estoy más que dispuesta a reunirme con quien lo desee hasta septiembre. Haré todo lo posible por darles justicia mediante mis palabras.

"Todos los testimonios son sumamente dolorosos y desgarradores, se palpan la impotencia y el sufrimiento"

"Las víctimas, grosso modo, quieren que se reconozcan los hechos y que se acepte lo ocurrido"


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