Mikel Ormazabal | Director General de Kristau Eskola

"Se harán planes de refuerzo para cubrir las lagunas que dejó el curso pasado "

02.09.2020 | 01:02
Mikel Ormazabal

Con 128 centros educativos, 8.000 docentes y 90.000 familias, el director de Kristau Eskola siente la presión de un curso incierto y solicita más recursos al Departamento de Educación

¿Cómo encaran los centros de Kristau Eskola la vuelta al cole?

—Como cualquier otro agente educativo, con responsabilidad. Contamos con los planes de contingencia que han ido elaborando los centros a lo largo del verano y que Kristau Eskola ha enriquecido en colaboración con la Fundación San Prudencio. También tuvimos en cuenta el plan de retorno a las aulas del Gobierno de Navarra, muy interesante. Con todo ello elaboramos un plan de contingencia propio que pueda servir para todo Kristau Eskola y que los centros han adaptado a su propia realidad para dar la respuesta de seguridad necesaria.

Existe gran inquietud entre las familias por el riesgo de contagio, las cuarentenas, el cambio al escenario mixto, etc. ¿Qué les diría?

—Yo les trasladaría que hemos trabajado y seguimos trabajando para que la vuelta al cole sea lo más segura posible para garantizar la salud y el derecho a la educación. Hemos puesto todo nuestro rédito en este empeño. Ahora bien, ¿esto va a ser suficiente para que no haya contagios? Sinceramente, no lo sé. Pero no lo sé yo ni puede saberlo nadie.

Pero la presencialidad es clave.

—Nosotros creemos en la educación presencial porque el aspecto relacional es fundamental en la educación integral de un chico o una chica. Somos solidarios con la preocupación de las familias, pero la escuela no es una burbuja como dice la ministra Celaá. Evidentemente, una escuela es más segura que un club nocturno, porque en las escuelas hay un orden, un modo de funcionamiento que se ha consensuado para garantizar las distancias e higiene. ¿Pero quién dice que eso va a ser suficiente? Dentro de dos meses podremos comprobar cuán efectivos son los protocolos.

Ayer se incorporaron al trabajo los 8.000 docentes de sus centros. ¿Comprende su inquietud?

—Sí, también. Antes de nada me gustaría agradecer el esfuerzo que realizaron el último cuatrimestre porque de la noche de la mañana tuvimos que pasar a una educación on line, que no ha estado al nivel que nos gustaría en todos los centros. Me gustaría decirles que son equipos profesionales, estables, que conocen la realidad de sus estudiantes y saben hasta dónde llegaron el año pasado. Me imagino que harán diseños curriculares que contemplarán las lagunas que pudieron quedar el curso pasado y unos planes de refuerzo. Yo confío totalmente en su responsabilidad y en que diseñarán un curso para que todo alumno desarrolle su camino formativo como es debido.

¿Se sentiría más cómodo si se hiciera PCR a todos los profesores?

—Yo creo que habría que hacerlo, aunque no sé la capacidad real que tenemos para hacer PCR masivas. Desde marzo, he dicho que hasta que no tengamos un mapa sobre la situación de la pandemia en la ciudadanía pocas cosas eficaces podremos hacer más que dar palos en el aire. Ahora bien, no sé si habría que hacer PCR a todo el colectivo o sólo al profesorado más vulnerable. Lo ideal sería que toda la comunidad llegase con un PCR hecho, pero también es verdad, yo no soy científico ni médico, que la PCR solo te vale hasta el momento en que tienes el resultado porque te puedes contagiar al día siguiente. ¿Quizás test de seroprevalencia para saber si eres inmune? No sé, la verdad.

¿Qué le parece el protocolo complementario de vuelta a clase que presentó la consejera Uriarte?

—Me parece positivo, no resuelve todos los problemas, pero sí despeja dudas y da un marco de actuación para responder ante un contagio, que era una de las principales preocupaciones que teníamos porque no estaba recogido en el protocolo de junio. Concreta cómo será la relación del centro con las delegaciones territoriales y Osakidetza, vamos a tener un teléfono directo con la OSI de referencia. Aunque no al 100%, creo que este último protocolo ha respondido a la columna vertebral de las dificultades que se veían en verano.

¿Cómo ha sido el nivel de interlocución con Educación a lo largo de toda la crisis sanitaria?

—Ha sido una interlocución pequeña, voy a hablar en esos términos. Me hubiera gustado una interrelación mayor, es decir, no un diálogo cuando se ha elaborado ya el documento. Los agentes educativos tenemos unas reflexiones que podemos presentar y que no se han tenido en cuenta. En Navarra, por ejemplo, han elaborado el protocolo, lo han presentado a los agentes educativos que han podido aportar unas mejoras y después se ha aprobado. Sigo creyendo que, a partir de ahora, el Departamento de Educación y los agentes tenemos que trabajar de la mano, proponiendo mejoras, exponiendo las dificultades que vayan surgiendo en el día a día porque sólo entre todos podremos sacar este curso adelante.

El lunes se reunió con la consejera Uriarte. ¿Le dijo qué circunstancias se deberán dar para pasar al escenario semipresencial?

—Nos reunimos con la consejera y con los viceconsejeros para hablar del plan de contingencia y las posibles ayudas para que los centros concertados podamos hacer frente a las necesidades originadas por el covid-19. Sin embargo, en esa reunión no se concretó nada sobre los indicadores o los parámetros que se deben dar para un cambio de escenario.

¿Qué les han pedido?

—Hemos pedido recursos humanos, sobre todo, en educación especial, y profesorado de apoyo en aquellos centros con una ratio elevada, que en las actuales circunstancias dificulta la presencialidad. También hablamos de monitores y cuidadores en el comedor y el patio, que son dos momentos críticos de socialización. Pedimos medios informáticos para familias vulnerables, inversiones que se han hecho en material sanitario y obras de adecuación de espacios€. Y más allá de recursos materiales, pedimos flexibilidad horaria, cómo poder tener una carga horaria menor para garantizar la presencialidad.

¿Y qué les dijo sobre las ayudas?

—Que están en ello. Nos pidieron que hagamos un diagnóstico sobre las necesidades en cada uno de los centros y que luego sacarían una orden de ayudas. Vamos a ver en qué se concreta, todo está en el aire, hay buenas palabras, no hay un no y eso es importante. Nosotros no pedimos por pedir sino desde el convencimiento de que hay un único sistema educativo vasco dividido al 50% entre la red pública y la red concertada, y que si queremos garantizar la igualdad de oportunidades de los alumnos y alumnas no cabe otra cosa que no sea proveer de ayudas para poder cumplir con las necesidades que ha originado la pandemia.

Y si no llegasen esos recursos, ¿se han planteado cargar a las familias una tasa covid-19 como han hecho concertados de otras zonas?

—Confiamos en las palabras de Educación. En las reuniones de directores no ha salido el tema de aplicar esa tasa covid, aunque sí que ha habido reflexiones en el sentido de que nunca tengamos que llegar a eso. Por eso, tendremos que convencer al Departamento sobre su deber de garantizar la igualdad de oportunidades de todo el alumnado.

"No al 100%, pero el protocolo complementario responde a la columna vertebral de las dificultades que veíamos "

"A partir de ahora, Educación y los agentes deberíamos trabajar juntos porque solo así sacaremos el curso"

"Nosotros no pedimos recursos por pedir sino porque el 50% de la escuela vasca es la red concertada"