Vecina de Hernani: "Me tocaron el timbre a las once de la noche y me dijeron que no podía salir"

Los vecinos del bloque de Hernani, confinados a la espera del resultado de las pruebas, relatan lo que están viviendo

29.07.2020 | 10:01
Varios medios de comunicación, alrededor del edificio precintado en la calle Oarso de Hernani

DONOSTIA – Varios casos positivos de COVID-19 detectados en dos familias que viven en el mismo bloque –en la calle Oarso de Hernani– han provocado que todo el edificio, de 22 viviendas, se encuentre confinado. La medida se tomó el lunes por la noche y será hoy, tras conocerse los resultados de las PCR que se realizaron ayer, cuando los vecinos sepan si ya pueden hacer vida normal –si dan negativo en la prueba– o si tienen que seguir con la cuarentena –en caso de dar positivo–.

"Tras unos positivos confirmados, el edificio se ha confinado para saber el número de personas contagiadas. Osakidetza realizará las pruebas y a continuación se tomarán las medidas en función de los resultados", explicaba ayer a las 10.00 horas el Ayuntamiento de Hernani mediante una nota de prensa. Las pruebas PCR fueron realizadas a lo largo de la mañana de ayer en el portal del edificio por dos enfermeras del Hospital Donostia y hoy los vecinos sabrán los resultados de las mismas. Hasta entonces no les queda otra que "esperar en casa", tal y como dice Bakarne Odriozola, una de las vecinas confinadas. Agentes de la Ertzaintza y de la policía municipal se encargan de que nadie entre ni salga del edificio.

"Ayer (por el lunes) había estado todo el día fuera de casa y a eso de las once de la noche me tocaron el timbre de la puerta. Pensé que sería una vecina, pero abrí y era un señor con el traje del COVID, la pantalla y una acreditación, y me llevé un poco de susto así de primeras", reconoce Bakarne: "Me dijo que a partir de esa hora no podía ni entrar ni salir nadie del edificio, y que nos iban a hacer pruebas al día siguiente. Tampoco nos dieron más explicaciones, pero hablando con varias vecinas parece ser que son dos familias las que tienen casos positivos".

Ayer, a las 10.30 horas, llegaron las enfermeras al edificio a hacer las PCR, que para el mediodía ya habían acabado: "Nos han ido llamando uno por uno a hacer la prueba y nos han dicho que el resultado nos lo darán mañana (por hoy). Si damos negativo nos avisarán por SMS y si damos positivo nos llamarán por teléfono para darnos el protocolo a seguir. La prueba la hemos ido a hacer de forma individual los vecinos. Yo no me he cruzado con nadie".

Admite esta vecina hernaniarra que resulta "extraño" tener que quedarse en casa y recordar la situación de confinamiento que se vivió en primavera. Espera "dar negativo" porque se encuentra bien y no tiene síntomas, pero sabe que un positivo le obligaría a "hacer una cuarentena". Por ahora, eso sí, dice que reina la "tranquilidad" en el edificio: "Desde luego, no hay nadie ingresado en el hospital, porque eso lo sabríamos, así que por ese lado estamos tranquilos. Pero bueno, esto también demuestra que nadie está libre de esto. No sabemos cómo ha entrado el virus en el edificio, pero ya lo tenemos en la puerta".


PRIMER EDIFICIO CONFINADO


Desde que se han sucedido los rebrotes en Gipuzkoa han sido ya varios los focos que se han registrado en varias localidades del territorio, pero es la primera vez que el Departamento de Salud del Gobierno vasco toma la decisión de confinar un bloque de viviendas completo. Una situación que ya se había dado en otras partes del Estado, pero no en Euskadi. Aunque, teniendo en cuenta que el número de casos nuevos sigue superando casi diariamente el centenar en la CAV, es una medida que podría volver a darse en cualquier momento. De ahí la expresión "confinamiento quirúrgico" utilizada por los estamentos sanitarios y que se refiere a aislar a grupos concretos de población para contener la expansión del virus.