Las medidas de la "nueva normalidad" se mantendrán hasta que haya vacuna

Sanidad admite que las CC.AA. pueden decidir cuándo salir del estado de alarma La distancia mínima interpersonal se reduce a 1,5 metros La mascarilla sigue siendo obligatoria y no llevarla se sancionará con 100 euros

10.06.2020 | 00:14
Varios viandantes cruzan el puente del Ayuntamiento en Bilbao ataviados con mascarillas, que serán parte del paisaje durante meses.

La "nueva normalidad" en la que entrarán los españoles cuando finalice el estado de alarma estará vigente hasta que el Gobierno dé por concluida la crisis sanitaria provocada por el coronavirus, algo que sucederá cuando haya quedado "definitivamente derrotado" con una vacuna o terapia eficaz.

Así lo contempla el borrador del real decreto de medidas urgentes de prevención, contención y coordinación para hacer frente a la crisis sanitaria, que ayer aprobó el Consejo de Ministros y que previsiblemente será convalidado en el Congreso al haber recibido el aval ya de Ciudadanos y de EAJ-PNV.

La formación naranja anunció su respaldo después de que haya introducido algunas "mejoras", como la de fijar la distancia mínima interpersonal en 1,5 metros, y no de entre los 1,5 y 2 metros contemplado en el borrador inicial, o que en la reanudación de las competiciones deportivas se tenga en cuenta el criterio de las autonomías para que prime la igualdad en los territorios.

Conversaciones con ERC Con esos apoyos, el decreto irá al Congreso partiendo con 171 votos a favor, incluyendo los 120 del PSOE y los 35 de Unidas Podemos, aunque siguen las conversaciones con ERC para lograr el suyo. "Si las cosas evolucionan en la línea que están evolucionando, el próximo 21 de junio se van a dar las condiciones para que en toda España se pueda entrar en una nueva normalidad y por tanto se dé fin al estado de alarma y se levanten las restricciones de movilidad tal y como las hemos conocido", resaltó en rueda de prensa el titular de Sanidad, Salvador Illa.

Serán las comunidades las que decidirán, con arreglo a criterios sanitarios y epidemiológicos, la superación de la fase 3 en su territorio. "En la nueva normalidad no hay mando único; de hecho ya no lo hay ahora. Las comunidades en la fase 3 ya tienen la facultad de levantar el estado de alarma cuando lo consideren oportuno", recordó el ministro. La principal novedad del documento aprobado ayer, destacó, es el de su vigencia, que se prolongará hasta que el Gobierno declare, "de forma motivada, habiendo escuchado a las comunidades en el seno del Consejo Interterritorial de Salud y previo informe del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), que esta crisis sanitaria ha concluido". Es decir, es el Gobierno del Estado el que decidirá cuándo se dan las "condiciones adecuadas para poner fin a estas medidas, que deben de seguir en vigencia hasta que derrotemos definitivamente al virus".

Buscando una terapia eficaz "Será cuando tengamos una terapia eficaz o una vacuna efectiva contra el mismo", aclaró Illa, quien quiso subrayar que el real decreto "se ha elaborado con el mayor número de aportaciones para que el texto fuera mejorado". "Nunca –enfatizó– ha habido una pretensión de invasión de competencias".

Gracias a esas aportaciones, se ha modificado la disposición adicional segunda, que apareja a su vez dos cambios de la Ley de Cohesión y Calidad del Sistema Nacional de Salud: uno, para especificar que las actuaciones de coordinación del Ministerio "se pueden dar en caso de emergencia sanitaria". Y otro, el del artículo 65 bis en materia de información y la obligación de las comunidades de dar todos los datos que sean requeridos para hacer frente a la pandemia.

Por otra parte, en materia de prevención e higiene, el uso de las mascarillas para mayores de 6 años en la vía pública será obligatorio en espacios al aire libre y cerrados de uso público o abiertos al público, así como en los transportes. El incumplimiento será sancionado con multas de hasta 100 euros.

Organización del trabajo Los puestos de trabajo deberán organizar los turnos para evitar aglomeraciones, así como en los establecimientos comerciales, en los centros residenciales de carácter social o en las actividades de hostelería.

Asimismo, los centros residenciales de personas con discapacidad y de mayores deberán tener preparados planes de contingencias para posibles rebrotes y tendrán que estar coordinadas con los recursos sanitarios. Por otro lado, en los transportes públicos por carretera, ferrocarril o mar será obligatorio respetar el volumen de ocupación establecido. Cuando los asientos sean preasignados, los operadores tendrán que mantener los registros de los pasajeros un mínimo de cuatro semanas para poder garantizar la trazabilidad en el caso de que se produjera algún caso positivo.

Las comunidades tendrán que suministrar información cuando se produzcan situaciones de emergencia. Además, deberán continuar facilitando los datos necesarios para el seguimiento y la vigilancia epidemiológica, así como la situación de la capacidad asistencial y necesidades de recursos.

También deberán asegurar un número suficiente de profesionales sanitarios, así como la realización de técnicas de diagnóstico tan pronto como sea posible desde el conocimiento de los síntomas.

revisión de datos

La cifra de fallecidos, congelada

Ningún muerto registrado. El director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, comentó ayer que la cifra total de fallecidos por covid-19 en España está "congelada" hasta que las comunidades revisen todos sus datos. Simón explicó que el retraso no afecta a los "nuevos" fallecidos sino a aquellos que habían iniciado síntomas antes del 11 de mayo, día en el que se cambió el sistema de recuento, y fallecieron después. Sanidad no contabilizó ayer ningún fallecido, con lo que la cifra total se mantiene en 27.136, y redujo de 56 a 50 los decesos registrados en la última semana, aunque elevó los contagios en 24 horas de 48 a 84.