Se aferra a la esperanza

El comercio vizcaino, esperanzado con la apertura el 27 de abril

El sector ve acertado y positivo el plan de Urkullu de que los pequeños negocios puedan subir la persiana Advierte de que la situación es "insostenible" y que peligra hasta el 25% de las tiendas

20.04.2020 | 00:11
Los comercios, excepto los de primera necesidad, llevan cerrados desde el pasado sábado 14 de marzo, tal como se observa en esta imagen del Casco Viejo.

Ilusión y cautela; es la mezcla de sentimientos que ha generado entre los comerciantes la petición realizada ayer por el lehendakari, Iñigo Urkullu, al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, de permitir, a partir del próximo lunes 27, la apertura de comercios, uno de los sectores más golpeado por las consecuencias del estado de alarma. "Cuanto antes abramos las persianas y podamos empezar a facturar, mejor", destaca el presidente de Bilbao Dendak, Rafa Gardeazabal, quien no obvia que dicha apertura se debe realizar con todas las garantías sanitarias. "La situación es insostenible para muchos comercios. Esto se puede llevar por delante un 25% del comercio minorista de Bizkaia", advierte por su parte Pedro Campo, presidente de la patronal del comercio de Bizkaia.

En la sexta reunión de presidentes autonómicos convocada por el presidente del Gobierno español celebrada ayer, Iñigo Urkullu trasladó el cumplimiento en Euskadi de los indicadores de la OMS para iniciar una desescalada, como la reducción de casos sostenida a lo largo de 14 días, test suficientes para detectar y aislar nuevos casos, la capacidad del sistema sanitario para hacer frente a un eventual rebrote así como medidas preventivas en centros de trabajo. Ese cumplimiento, planteó Urkullu, permitirían en Euskadi la salida de menores a la calle y la posibilidad de hacer deporte al aire libre a partir del lunes 27. También, pidió, la apertura limitada y regulada de comercios y pequeños negocios, "con estrictas medidas de seguridad y distanciamiento físico".

Un planteamiento que fue recibido de forma positiva, "excelente", desde Cecobi, Confederación Empresarial de Comercio de Bizkaia. "Había cierta expectación de que Sánchez anunciara una apertura escalonada de comercios pero su comparecencia dejó mucho que desear. Vemos acertada la postura del lehendakari, siempre con las garantías suficientes para no poner en riesgo ni la salud de los trabajadores ni la de los consumidores", valora su presidente. Y es que la situación que atraviesa el sector es "insostenible. En muchos casos, el comercio minorista vive al día, con la caja diaria. Y llevamos más de un mes sin ningún ingreso. Hay muchísima preocupación; nos estamos jugando el modelo de distribución comercial en muchos barrios y comarcas. Hay muchos comercios que igual no pueden ni abrir". La incertidumbre rodea incluso el futuro, "complicado", ya que la afección en el empleo repercutirá también en el consumo. Por ello, Campo aboga por una campaña "como nunca se ha hecho" por parte de las instituciones para concienciar a los ciudadanos de comprar en las tiendas de barrio, "porque está en juego su futuro".

"Ojalá sea cierto", anhela Rafa Gardeazabal, presidente de Bilbao Dendak; en ella solo 420 de sus más de 2.000 asociados se mantienen abiertos, dentro de un sector que genera el 11% del PIB de la capital vizcaina. "Y ni siquiera estos están facturando, ni de cerca, lo que es habitual. El comercio de Bilbao lo está pasando muy mal; económicamente estar cerrado es una catástrofe. Estamos trabajando, junto a las instituciones, para que el día que se pueda se abran las mismas persianas que había el 11 de marzo". Eso sí, Gardeazabal pone el acento en que esa apertura se debe realizar "con todas las garantías sanitarias para nuestros clientes y empleados", a través de protocolos claramente definidos. "Te pongo el ejemplo de mi comercio, que es de ropa. Si viene alguien a probarse una camisa y no se la lleva, ¿qué tendríamos que hacer con ella?", plantea. Asegura que sería "fantástico" poder iniciar esa apertura el próximo lunes pero admite "poca confianza" en que el Gobierno español lo autorice. "Aunque solo sea psicológicamente, el tener un horizonte de cuándo podemos abrir sería muy bueno".

Especialmente cauteloso se muestra Jorge Aio, gerente de la asociación de comerciantes Bilbao Centro. "Debe de hacerse con la máxima seguridad y como parte de un proceso de apertura", plantea. Y es que, advierte, "la medida puede ser hasta producente para la viabilidad del negocio; aunque se permita la apertura, la rentabilidad se va a ver muy mermada por lo que debe ir acompañada de otras como el apoyo institucional para la promoción del consumo. Si no lo reactivamos, dejarlo únicamente en permitir la apertura puede ser un arma de doble filo. Se trata de abrir con una batería de medidas y sensibilidad", alerta.

Susana Alaguero habla como tesorera de la asociación de Comerciantes del Casco Viejo y como propietaria de una tienda de moda. "Ha llegado el momento de hacer esa desescalada poco a poco; no vamos a tener colas en nuestros comercios pero estamos preparadas y tenemos muchas ganas de recibir a nuestros clientes con todas las medidas higiénicas exigidas. Necesitamos abrir nuestros comercios. La situación es incierta pero somos unos supervivientes", señala. Izaskun Mendizabal, propietaria de la tienda de moda Moss, en Barakaldo, donde también regenta un outlet, no confía en que esa apertura pueda producirse el lunes. "Es prematura", duda. Sin ingresos desde el 13 de marzo, y gastos que se acumulan, admite casi preferir la situación actual a una apertura sin otras medidas, "muy a mi pesar. Si suprimen las ayudas que han articulado, no sirve para nada. El consumo no será igual".

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