Estado de alarma: Los 31 días más negros

El estado de alarma cumple un mes en el que la vida de la sociedad vasca se ha transformado de forma radical

15.04.2020 | 00:11
Varias personas aplauden ayer el esfuerzo del personal sanitario en sus balcones, nuevo espacio descubierto para el ocio por la ciudadanía vasca en este primer mes de confinamiento.

 Nadie hubiera imaginado hace un mes que la pandemia del coronavirus iba a desactivar todo un país, enclaustrando a la sociedad en sus viviendas y paralizando prácticamente toda la economía. 31 días negros en los que el número de fallecidos no cesa de crecer, aunque a menor ritmo que al principio del estado de alarma impuesto por el Ejecutivo Sánchez, y los sanitarios mantienen en primera línea su combate contra las consecuencias del covid-19. Las decisiones del Gobierno a golpe de decreto marcan la actividad de las familias en un periodo que, excepto por un puñado de incívicos, está siendo llevado de forma responsable y solidaria. Euskadi aplica sus propias fórmulas para paliar la pandemia y funciona a la espera de ver cuánto tiempo más se prolonga y en qué condiciones esta situación de total excepción.

Las trágicas consecuencias

859 fallecidos

LAS MAYORES PÉRDIDAS. Las cifras ofrecidas ayer por el Gobierno vasco elevan a 859 las personas fallecidas por el coronavirus desde el pasado 6 de marzo cuando murió el primer infectado en Gasteiz. Ayer se conoció la muerte de otros 28 infectados, uno más que el día anterior, pero la situación se mantiene a la baja en la última semana. Lo mismo que ocurre con el descenso en el porcentaje de positivos confirmados, que el lunes alcanzó su cota más baja hasta el momento, el 15%, en una jornada en la que se realizaron 1.367 pruebas. Las hospitalizaciones mantienen su tendencia a la baja, mientras continúan las altas hospitalarias, que ya son 5.193. Aún así Osakidetza mantiene su tensión ante el virus.

Expansión de la pandemia

40.178 test

LA NECESIDAD DE CONTROL. Hasta el lunes, Osakidetza efectuó 40.178 pruebas para determinar la infección de coronavirus en Euskadi. La proliferación en la realización de estos test es fundamental para conocer a ciencia cierta la expansión de la pandemia. Sin embargo, la falta en el mercado internacional de este tipo de exámenes ha supuesto que no se hayan podido aplicar en la medida que las autoridades sanitarias hubieran querido y se hayan tenido que restringir a los colectivos con mayor riesgo de infección. Osakidetza ampliará estas pruebas en breve a los usuarios de las residencias de mayores y a sus cuidadores. Cuanto mayor sea el número de test fiables será más fácil conocer el desarrollo de la pandemia.

Unos registros bajo lupa

1,8 millones

Más infectados. Con el paso de las semanas uno de los aspectos que más dudas ha generado es la de la fiabilidad de los datos de infectados y fallecidos por el covid-19 que aportan las autoridades. La ausencia de un criterio unificado supone que las comparativas entres países, e incluso entre regiones, no tengan demasiado peso ya que se basan en premisas diferentes. La inclusión o no de los fallecidos en residencias de mayores es uno de esos elementos junto al hecho de que los datos ofrecidos cada jornada se refieren incluso a diez días atrás. Luego están los modelos matemáticos de los expertos, alguno de los cuales indican que en el Estado español el número real de infectados puede llegar a 1.800.000.

Residencias, puntos críticos

816 mayores

Infectados en Bizkaia. Al cierre del lunes, 816 personas usuarias de la red de 155 residencias de mayores autorizadas en Bizkaia estaban infectadas de coronavirus, bien en el propio centro, atendidas en las dos residencias sociosanitarias habilitadas o ingresadas en el hospital. Poco más de 800 afectados entre las 10.748 plazas que inspecciona el servicio foral de Acción Social. Las residencias de ancianos han sido este mes el otro frente de batalla por el mayor riesgo del colectivo a contraer el covid-19. Lo mismo ha ocurrido con el personal que les cuida, una labor reconocida por la atención tan importante que prestan al no poder acudir los familiares a visitar a sus mayores.

Uso del transporte público

Un 90% menos

Sin apenas movilidad. Las duras medidas de confinamiento han traído como consecuencia que la movilidad en las calles y carreteras de Euskadi haya descendido a niveles históricos. Hasta un 90% ha caído la demanda en los transportes públicos de Euskadi. Trenes, metro, autobuses y tranvías han circulado casi vacíos por la prohibición a moverse, debido al miedo a tomar transportes con demasiada gente y porque las frecuencias han sido muy escasas, sobre todo en los últimos quince días de parón económico. Los operadores se han adaptado a un escenario que en el primer día de confinamiento registró aglomeraciones en la hora punta que al día siguiente desaparecieron al ofertar suficientes trenes y autobuses como para asegurar la distancia sanitaria entre viajeros.

Policías en las calles

53.821 controles

Presión contra los incívicos. La efectividad de las medidas de confinamiento han sido bien aceptadas por la mayoría de la sociedad, pero siempre hay irreductibles e insolidarios que solo miran por su interés. En Euskadi, la Ertzaintza y las policías municipales han sido las encargadas de vigilar que no hubiera trasiego en las calles y carreteras, salvo los necesarios. En esa labor de control, desde el 18 de marzo hasta ayer fueron identificadas 53.821 personas que circulaban por las aceras e interceptados 83.184 vehículos. El balance de esta intensa presión policial es de 227 detenidos y 13.247 sanciones de diversa cuantía económica por no cumplir el decreto de confinamiento.

Descenso de los delitos

1/3 denuncias

Los delincuentes se retraen. Los delitos y las infracciones también han bajado en Euskadi como consecuencia del enclaustramiento de la sociedad. Según los datos aportados por la Ertzaintza, la policía autónoma ha registrado un tercio de las denuncias que habitualmente recibe en situación de normalidad. Los hurtos en vías, espacios y locales públicos prácticamente han desaparecido junto con los robos en domicilios. También se mantienen el número de denuncias por agresiones de violencia de género y en el hogar, a pesar de los problemas que se pueden generar en las viviendas de familias desestructuradas. Por otro lado, la Ertzaintza avisa de las estafas que se llevan a cabo en la red, un espacio mucho más usado por la ciudadanía en confinamiento.

La pandemia de los bulos

1.500.000

Cuentas falsas en Internet. La desinformación, los bulos y las noticias falsas es la otra pandemia con la que lucha también la sociedad desde que fue decretado el estado de alarma. Según datos del Cuerpo Nacional de Policía existen cerca de 1,5 millones de cuentas en diferentes redes sociales dedicadas a crear alarma y miedo entre la población con respecto a la propagación del covid-19. La proliferación de mensajes falsos, sobre todo en cuanto a posibles soluciones médicas, está implicando que los usuarios sean cada vez más conscientes de esos mensajes negativos y eviten su dispersión para impedir que se hagan virales y engañen a más incautos.

La educación desde casa

6, 7 y 8 de julio

Fechas para la selectividad. Estas son las fechas hasta hoy en vigor para la próxima celebración en Euskadi de las pruebas de selectividad entre los alumnos de Bachillerato. El sector educativo fue uno de los primeros en tomar medidas ante el covid-19 y los 435.000 alumnos que conforman el colectivo que acudía cada día a las guarderías, colegios, escuelas, ikastolas y universidades siguen las clases de forma telemática desde sus viviendas. Eso los que tienen material tecnológico en casa. La fecha de la selectividad es la única clara a día de hoy, la vuelta a las clases presenciales antes de terminar el curso dependerá de como evolucione la pandemia en las próximas semanas.

La actividad esencial

40 sectores

Parón de toda la economía. El exceso de movilidad como caldo de cultivo para el coronavirus llevó al Gobierno Sánchez a paralizar toda la actividad económica del Estado, excepto aquellas actividades esenciales para mitigar la pandemia del virus. Fueron cuarenta sectores concretos los que se salvaron de la parálisis decretada el 30 de marzo y que se mantuvo hasta ayer en Euskadi, tras finalizar la Semana Santa. Los 230.000 trabajadores de las industrias vascas, las obras públicas y el sector de la construcción volvieron ayer a la actividad en un escenario que fue criticado por los sindicatos, al creer que tenía que prolongarse la situación para primar la salud laboral. Por contra, los empresarios aplaudieron la reactivación para afrontar la crisis económica que se cierne sobre la sociedad.

Expansión de la pandemia

15 municipios

Sin rastro de covid-19. La expansión de la epidemia se cebó al principio en Gasteiz para luego extenderse a toda Euskadi, sobre todo en los grandes núcleos urbanos. Por eso de los diez municipios con más infectados de la CAV, siete se ubican en Bizkaia, con Bilbao a la cabeza con 1.891 positivos, según los datos facilitados ayer por Osakidetza. En el extremo contrario se encuentran quince municipios pequeños de la geografía vizcaina que aguantan el embate de la pandemia y mantienen su registro a cero de infectados. Son Amoroto, Ajangiz, Arakaldo, Arantzazu, Arrankudiaga, Bedia, Ea, Garai, Gizaburuaga, Ispaster, Izurtza, Lanestosa, Mendata, Munitibar y Murueta. Maruri-Jatabe y Mallabia, antes vírgenes, registraron su primer enfermo ayer y el lunes.

Las videoconferencias

Un 60% más

Tecnologías salvadoras. Sin duda, este mes transcurrido entre cuatro paredes no hubiera sido lo mismo sin las nuevas tecnologías, sin Internet y la posibilidad de estar conectado al mundo. Los móviles echan humo cada día con llamadas y la activación de aplicaciones que fomentan el contacto. El uso de los teléfonos fijos en Euskadi se ha incrementado un 60%, al estar más tiempo en casa. Uno de los elementos descubiertos por una gran mayoría son las videollamadas a través de móviles, tabletas y ordenadores, relaciones cara a cara que han servido para minimizar los efectos de la soledad en muchas casas vascas. También son el vehículo del que se sirven para impulsar el acercamiento de las familias con sus mayores ingresados en las residencias. Y agradecen infinito saludar en vivo a nietos e hijos.

El tiempo solidario

20.00 horas

Balcones como escenarios. Es la referencia horaria cada día para miles de familias. Las 8.00 de la tarde es el momento en que buena parte de la población sale a sus balcones y ventanas para aplaudir y homenajear la labor que lleva a cabo el personal sanitario de nuestros hospitales y centros de salud. Y un mes después, esta costumbre continúa igual que salir a las terrazas y espacios abiertos para respirar aire y tomar un poco de vitamina D que permita aliviar la monotonía del enclaustramiento. Los balcones se han descubierto como un nuevo espacio de la casa donde hablar con los vecinos, disfrutar de actividades comunitarias y ser tribuna de actuaciones que muchos artistas y profesionales exhiben sin pudor y sin cobrar. El 'balconing' toma un nuevo significado.

¿Nueva prÓrroga?

10 de mayo

A la espera de la evolución. Y pasado un mes, ¿nos esperan otras cuatros semanas de encierro? Pues no se descarta. Al menos, está en la mente de Pedro Sánchez y así lo especificó la semana pasada cuando logró el apoyo del Congreso para prorrogar el estado de alarma actual hasta el próximo día 26. El desarrollo de la pandemia en los treinta días transcurridos y su virulencia incitan a pensar que levantar la situación de excepcionalidad en once días puede dar al traste con todo lo conseguido hasta la fecha para acabar con el coronavirus. Por eso los expertos técnicos que aconsejan a Sánchez valoran recomendar otras dos semanas de confinamiento aunque es posible que en condiciones menos estrictas a las actuales, dependiendo de los escenarios de mitigación de la pandemia.

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