BARCELONA. Ante la presencia de un centenar de personas en la calle -para apoyar a los vecinos- y otras cincuenta en el interior del inmueble, la comitiva judicial ha decidido no llevar a cabo el desalojo, que "queda pendiente y con fecha por determinar", ha añadido la portavoz. Se trata del cuarto intento de desahucio de las seis familias con niños que ocuparon los pisos del bloque Llavors situado en la calle Lleida de Barcelona hace dos años.

"Estamos que aún no nos lo creemos, gracias a todos", ha afirmado la portavoz de los vecinos, que ha agregado: "Seguiremos resistiendo e intentaremos negociar de nuevo para llegar a un acuerdo alternativo al desalojo".

Un amplio dispositivo de la Policía Autonómica ha llegado hacia las 6.30 horas hasta el número 38 de la calle Lleida para iniciar el desalojo de esas seis familias y ha cortado al tráfico este tramo de la calle para proceder al desalojo.

Los vecinos se han resistido a abandonar las viviendas y, a través de las redes sociales, han pedido a las personas y colectivos que apoyan su causa que se concentrasen ante el bloque. En el exterior del bloque se han concentrado un centenar de personas y otras cincuenta se mantenían en el interior, tras pasar allí la noche, para "resistir" al desalojo, el cuarto que se intenta desde que el edificio fue ocupado.

Las seis familias denunciaron públicamente ayer miércoles que el fondo de inversión de capital finlandés Vauras Investment quiere expulsarlas de estas viviendas.

Durante el intento de desalojo, los Mossos han cargado contra las personas que se encontraban en el exterior en la calle Rius i Taulet con Lleida.

Susana Naranjo ha afirmado que los vecinos "llevan tiempo intentando negociar con los propietarios y el Ayuntamiento de Barcelona un alquiler social", pero que la propiedad "se ha negado a buscar soluciones".